Nacho G. Velilla: “Cuando escribo me gusta reflejar lo que vivo a mi alrededor”

12 Abril 2008 · Imprimir éste artículo

Nacho G. Velilla debuta en el cine con Fuera de Carta

Nacho G. Velilla debuta en la dirección de largometrajes con Fuera de Carta, comedia que se estrenó ayer en toda España y que ha participado en la presente edición del Festival de Málaga. La pelí­cula es heredera de las comedias de situación de la televisión actual, y es que Nacho G. Velilla es uno de los guionistas y directores televisivos más reputados, habiendo participado muy activamente en series como 7 Vidas o Aí­da. A continuación os ofrecemos una entrevista que realizamos a Nacho G. Velilla el pasado jueves en el hotel ME de Madrid. También podéis escuchar la entrevista original al final de la página, en sendos enlaces de YouTube.

-Cineando: ¿Cómo describirí­as a Fuera de Carta?

-Nacho G. Velilla: Pues como una comedia esencialmente. Y una comedia de corte muy clásico, de estructura clásica pero poco convencional, tiene una estructura muy de la comedia romántica de los años cuarenta o cincuenta del Hollywood dorado, pero realmente le hemos dado una vuelta, la chica es el chico y hemos hecho cosas saliéndonos un poquito de los usos convencionales de la comedia romántica.

-Cineando: ¿Cómo nace Fuera de Carta?

-N.G.V.: Pues nace de una cosa que a mi me llamó muchí­simo la atención de varios casos reales, de personas que conocí­ que en una España actual, de la modernidad, de la nueva legislación de parejas gays, a los cuarenta, cuarenta y pico años salí­an del armario y dejaban atrás un matrimonio de escaparate y empezaban una nueva vida. Y eso probablemente hace cuarenta años no era sorprendente pero hoy en dí­a a mi me sorprendió tanto, y cuando hablaba con esas personas de qué vida habí­an llevado, por qué lo habí­an hecho, si su vida anterior era válida, vi que habí­a un conflicto vital tan grande que dije coño, aquí­ hay una historia muy bonita que contar.

-Cineando: Has comentado que esta pelí­cula sigue la lí­nea de las comedias costumbristas de los años cincuenta, sesenta, ¿por qué te has decidido por este camino?

-N.G.V.: Yo soy un fanático de este tipo de cine. A mi lo que hací­a el maestro Rafael Azcona en sus guiones, o Berlanga o Fernando Fernán Gómez en La Vida por Delante, Ferrari con El Pisito, todo este tipo de comedia que tú cuando la ves hay un contexto, una sociedad muy reconocible y encima tiene esos diálogos, esa frescura, me encanta, también la comedia de posguerra italiana, que tení­a mucho en común con España, y yo siempre me he preguntado por qué ese tipo de comedia tan fabulosa se dejó de hacer en España y nos fuimos a la parodia, que es muy respetable pero que a mi personalmente no me gusta. Dije, este tipo de comedia tan fabulosa que hací­an estos señores por qué se dejó de hacer, y yo he intentado hacer algo por ahí­, pero simplemente porque como es lo que me gusta, a la hora de escribir es lo que te sale.

-Cineando: ¿Crees que una pelí­cula como Fuera de Carta podrí­a haberse hecho hace 5 ó 10 años?

-N.G.V.: No lo sé, no lo sé. Yo creo que porque cuenta un momento muy actual, lo que le está ocurriendo a Maxi creo que es muy actual, y a mi me gustará que dentro de 10 años, si a alguien se le ocurre volver a verla, dijera coño, ésta es la España de hace 10 años, del 2007, 2008, que estaban ocurriendo todas estas cosas y habí­a gente con unas vidas contradictorias. A mi me gusta cuando escribo reflejar un poco lo que vivo a mi alrededor.

-Cineando: ¿Por qué decides situar la acción de la pelí­cula en un restaurante?

-N.G.V.: Primero hay una cuestión personal de gusto, me encanta la gastronomí­a, me encanta comer bien y me encanta cocinar, y ahí­ me sentí­a un poquito a gusto. Pero luego hay una cosa que era fundamental para mi, el personaje de Maxi debí­a tener un trabajo que necesitara tanta pasión, entregarse tanto a él que anulara su vida personal. De varios cocineros que conocí­a y luego documentándome conocí­ más, me metí­ en sus cocinas, vi que es gente que para desarrollar un proyecto que aspire a una estrella Michelí­n necesitan dejarse la vida en ello, son personas que trabajan 14, 16 horas al dí­a, y que su vida personal que muy de lado, queda muy anulada.

-Cineando: ¿Habéis recibido muchos ataques por parte de los sectores más conservadores de la sociedad y los medios de comunicación?

-N.G.V.: Hasta ahora no, pero vamos a ver cuando la estrenemos (risas). No sé qué pensarán. Realmente nosotros no estamos dando ningún mensaje, ningún panfleto. Estamos contando una historia que existe y estamos contando una situación nueva, estamos contando una cosa que en España se está viviendo, como son nuevos tipos de familia, no estamos diciendo venga, a dónde va este matrimonio, estamos diciendo esto ocurre en España y así­ lo contamos en la pelí­cula.

-Cineando: En tu opinión, ¿cuál es la mayor virtud de la pelí­cula?

-N.G.V.: Yo creo que hace pasar un muy buen rato, realmente. Y eso te lo digo por la experiencia, hemos tenido dos previas, una en Málaga y otra en Barcelona, y la gente, a mi me ha sido muy gratificante porque han reido desde el minuto uno hasta el último, y yo creo que eso, para alguien que paga su entradita y se sienta en el cine hay que respetarle y hacérselo pasar bien.

-Cineando: ¿Es muy diferente afrontar el rodaje de un largometraje que el de un capí­tulo de una serie de televisión?

-N.G.V.: Sí­, sí­, total, diferente. Es diferente porque en televisión muchas veces el tiempo hay tal demora que eso de hacer un guión semanal, dirigir un capí­tulo semanal, te lleva a tomar muchas decisiones, muchas veces te gustarí­a trabajar mucho más los matices, eso en cine se puede hacer. Hubo una pre-producción muy buena, partimos de un guión muy elaborado, que tiene 17 versiones, con lo cual cuando llegamos al plató a la hora de desarrollar Fuera de Carta, yo lo disfruté mucho porque pude trabajar los matices, pude llegar mucho más allá con los personajes, que son cosas que en las series, por la demora del tiempo no tenemos esa capacidad de hacerlo.

-Cineando: ¿El hecho de venir de televisión crees que te ha ayudado a hacer la pelí­cula, a afrontar tu primera pelí­cula, como por ejemplo comentabas ahora, tener una buena pre-producción?

-N.G.V.: Mucho, mucho. Sin mi bagaje en la televisión hubiese sido incapaz, pero por una cosa muy sencilla, principalmente como guionista. Yo tengo un lujo que pocas personas tienen, yo cada semana grabo un capí­tulo en directo con una grada de 140 personas, y compruebo qué tipo de gag funciona, qué tipo de gag no funciona y esto llevo haciéndolo 12 años, con lo cual tengo una gran ventaja, no sé si soy un tramposo (risas) pero sí­ que soy muy consciente de qué tipo de humor funciona, cuándo la gente se rie, y por supuesto todos esos conocimientos los he aplicado a la pelí­cula.

-Cineando: ¿Qué es lo que más destacarí­as de Fernando Tejero, Lola Dueñas, Javier Cámara y Benjamí­n Vicuña como intérpretes?

-N.G.V.: Pues de Javier Cámara que es la persona con más talento que he conocido en mi vida, con eso se dice todo, tiene una capacidad de emocionar, de hacerte reir, y en la escena siguiente de hacerte llorar que hay pocos actores que la tengan. Y luego a nivel personal, su valí­a como persona hace que el trabajo sea siempre fácil. De Fernando Tejero el personaje que creamos realmente era un personaje que salí­a a dar el contrapunto cómico, salí­a para clavar gags, y pocos actores en España clavan los gags como lo hace él, con lo cual el contrapunto cómico nos ha ayudado mucho tenerlo a él. De Lola, me ha encantado trabajar con ella porque tiene una honestidad con sus personajes, los coje a los personajes y no los suelta, los engancha del cuello, y eso es una honestidad profesional y se le nota. Cada personaje que veas hecho por Lola es honesto, es verdadero, y eso se nota. Y de Benjamí­n, me ha encantado trabajar con él, además conocí­a su trabajo pero no tení­a la relación que podí­a tener con los demás, y es saber amoldarse sobre todo, y saber desarrollar en su contexto totalmente diferente, con unos compañeros de la talla y no decepciona, es una persona que además le pone un punto de ternura y de corazoncito a su trabajo que luego realmente se nota.

-Cineando: Profesional y personalmente, ¿qué ha significado para ti hacer Fuera de Carta?

-N.G.V.: Personalmente, una experiencia muy gratificante porque me lo he pasado muy bien y he estado rodeado de amigos y principalmente porque he disfrutado. Y a nivel profesional he aprendido mucho, mucho, mucho pero mucho, y a todos los niveles. Yo creo que como guionista salgo más hecho, como director salgo más hecho y como productor ha sido una experiencia, o sea que profesionalmente he aprendido, ha sido un aprendizaje, no te voy a decir un master, pero realmente esta experiencia, después de tantos años en televisión, yo necesitaba aprender, necesitaba ver cosas nuevas y esto me ha servido para ello.

-Cineando: Una pregunta “facilita”, ¿cómo te describirí­as como cineasta?

-N.G.V.: (Risas). Intento ser honrado e intento que la gente que viene a ver lo que yo hago disfrute principalmente. Luego que la gente quiera sacar conclusiones, pensar sobre la historia que han visto, pero mi objetivo principal es que el señor que ha pagado una entrada cuando salga pueda decir que ha disfrutado de lo que ha visto. Y yo creo que para eso hay que ser un poquito honrado con las historias que cuentas.

-Cineando: ¿En qué medio disfrutas más dirigiendo, en el cine o en la televisión?

-N.G.V.: En los dos. A mi me encanta la televisión. Hay mucha gente que me dice es que la televisión… y yo siempre pongo el mismo ejemplo, yo este año pocas pelí­culas he visto mejores que la última temporada de Los Soprano, y cuando trabajo en ello pues disfruto mucho, la verdad es que me apasiona mi trabajo. Realmente es que no podrí­a elegir, soy un afortunado que disfruta mucho con su trabajo, cuando es en tele o cuando escribo historias para mi familia, las disfruto igual. A mi el hecho de crear historias y de desarrollarslas para mi ya es un lujo y una forma de disfrutar.

-Cineando: ¿Te afecta, te influye lo que las personas puedan opinar de tu trabajo?

-N.G.V.: Yo creo que el trabajo ya está hecho. La conclusión que desde hace años he sacado es yo he puesto todo lo que he podido en mi trabajo, lo he hecho de la mejor forma posible y ahora hay que tener la honestidad para dárselo al público, y que el público lo haga grande, pequeño. Realmente, trabajamos para el público. Yo ni siquiera trabajo ni para crí­ticos ni para periodistas, yo trabajo para el público, llevo años haciéndolo, y lo que he aprendido es que llega un momento dado que mi trabajo está terminado, yo lo suelto y realmente es el espectador el que va a hacer que esta pelí­cula sea grande, pequeña o mediana, y hay que ser conscientes de que es así­, entonces claro que te afecta (risas) pero porque ellos son parte de este proyecto, es decir, una pelí­cula sin un espectador no existe, por eso yo lo que intento es que el espectador disfrute porque son parte del proyecto.

-Cineando: Como cineasta, ¿qué le pides al futuro?

-N.G.V.: Pues realmente que pueda seguir contando historias tan cómodamente como lo he hecho con ésta, porque realmente la he disfrutado, y la pasión de mi vida es contar historias y que me permitan seguir haciéndolo.

Comentarios

Algo que decir?