Criticando (desde Sitges): I’m A Cyborg, But That’s OK *** (3/5)
12 Octubre 2007 · Imprimir éste artículo
I’m A Cyborg, But That’s OK
***/***** (3/5)
Director: Park Chan-Wook Intérpretes: Lim Soo-jung (Cha Young-goon), Jung Ji-hoon (Park Il-soon), Choi Hee-jin (Choi Seul-gi), Lee Young-nyeo, Yoo Ho-jung, Sohn Young-soon, Lee Kyung-eun, Joo Hee (Sohn Eun-young), Lee Young-mi (Oh Seul-mi).
En occidente, los dos directores sur-coreanos más famosos son Kim Ki-Duk y Park Chan-Wook, pero cada uno es casi lo opuesto al otro. Mientras que Ki-Duk suele tener un ritmo pausado y reflexivo, Chan-Wook se caracteriza por explicar historias que se van complicando a medida que avanzan a un ritmo frenético. La nueva película del autor de Oldboy nos presenta una historia bastante diferente a las que le hicieron famoso. I’m A Cyborg, But That’s OK nos habla de una chica que está segura de ser un cyborg. La pobre será encerrada en un manicomio de lo más peculiar, donde conocerá a una serie de locos bastante raritos. La película se sitúa entre una fantasía naife, la comedia romántica y el drama existencial. Pero no se trata de un producto profundo, ya que cada vez que el filme parece que va explicar algo sobre lo que supone ser cyborg en contra de ser humano, Chan-Wook aleja la cámara o corta directamente la secuencia. Aunque, sea dicho, se agradece que no intente divagar sobre un tema tan trillado. Con las frases del replicante de Rutger Hauer en Blade Runner se podría decir que ya se quedó sentenciado el tema.
El buen hacer del director sur-coreano se deja entrever con el espléndido montaje que ofrece la película, muy parecido al de JSA, aunque hay poca relación entre ambas películas. No hubiera estado mal que, dada la situación actual entre las dos coreas, Park Chan-Wook retomara las riendas para poner algo de contexto político. Pero no ha sido así, ya que I’m A Cyborg, But That’s OK olvida cualquier tipo de contexto y se encierra en un manicomio, donde lo que importa es el interior de cada personaje. Pero entonces nos encontramos con un abuso de situaciones absurdas, o poco creíbles (las reuniones en el jardín son lo peor del filme). Aún así, la música sigue siendo un elemento crucial, como en cualquier otra obra de Chan-Wook, y también deberíamos destacar la interpretación de Lim Soo-jung, ya que actuar en tragi-comedias requiere cierto riesgo, pero la chica se desenvuelve con soltura admirable.






Comentarios
Algo que decir?