Criticando: La Luna en Botella ***

16 Noviembre 2007 · Imprimir éste artículo

La Luna en Botella

La Luna en Botella. Dirección: Grojo. Intérpretes: Eduard Soto, Bárbara Goenaga, Dominique Pinon, Pep Jové, Francisco Algora, Joan Dalmau y Federico Luppi. Nacionalidad: España (2007). Drama, 95 minutos aproximadamente. - Valoración ★★★☆☆

Hacer una pelí­cula en este paí­s es una empresa realmente arriesgada y complicada. Muy pocos son los cineastas noveles que llegan a conseguir la financiación necesaria para realizar su obra, aunque las desdichas no acaban aquí­. Porque si es complicado hacer una pelí­cula, que ésta llegue a verse puede ser un trabajo digno de Hércules.

Y si no que se lo pregunten a Grojo, cuya ópera prima, La Luna en Botella, va a salir con menos de una tercera parte de las copias con las que iba a partir en principio. Una vez escritas estas lí­neas como una forma de protesta ante el trato que ha recibido la cinta (como le ocurre a Nacho Vigalondo y sus Cronocrí­menes sin ir más lejos), hay que decir que La Luna en Botella es un film atí­pico dentro de los esquemas que sigue el cine (no sólo el español) en la actualidad. Se trata de una historia alegre,  profundamente bohemia, que transmite una gran libertad a todos aquellos que la ven. Eso sí­, para poder disfrutarla el espectador debe dar un salto de fe y sumergirse sin prejuicios en el universo tan particular que nos propone Grojo. Evidentemente el film está repleto de referencias, guiños y homenajes, que van desde Manuel Gutiérrez Aragón al gran maestro Fellini. La estética y la ambientación de la pelí­cula, entre lo que destaca especialmente la música de René Dupéré, está muy lograda y colabora a transmitir esa alegrí­a bohemia que desprende el film. Por poner algún punto negativo, quizás el final deje a más de uno ligeramente descolocado, y lo cierto es que Eduard Soto no está a la altura del excelente grupo de actores por los que está rodeado.

La Luna en Botella es una propuesta fresca e innovadora dentro del cine español, una historia profundamente bohemia salpicada por toques de realismo mágico y de surrealismo. Y es una pelí­cula que reconforta y devuelve la ilusión, y nos hace creer en las utopí­as cósmicas aunque sólo sea durante hora y media.

Zeta es un escritor que pone su creatividad al servicio de otros   Pascal, dueño del Café Rossignol   Alicia, camarera del Rossignol, y musa de Zeta   Pascal trabajó en el circo como forzudo

El Café Rosignol, un lugar muy bohemio y mágico   Zeta está enamorado de Alicia   Don José, un hombre convencido de que va a morir

Pascal trabajó en un cabaret con Irene y Kurt   El regreso de Kurt e Irene alegrará y eprturbará a Pascal   Irene busca a Pascal desesperadamente

Tomás, un mendigo que cree que una utopí­a cósmica lo hará rico   Rubén Cumplido, un autor de éxito, sin inspiración

¿Puede meterse la luna en una botella?

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