Criticando: Savage Grace *

29 Enero 2008 · Imprimir éste artículo

Savage Grace

Savage Grace. Dirección: Tom Kalin. Intérpretes: Julianne Moore, Eddie Redmayne, Stephen Dillane, Hugh Dancy, Elena Anaya, Unax Ugalde, Belén Rueda y Simón Andreu. Nacionalidad: Estados Unidos, España (2008). Drama, 90 minutos aproximadamente. - Valoración ★☆☆☆☆

Hay familias cuyas vidas parecen sacadas de la imaginación de algún guionista de melodramas o de culebrones, pero como reza la conocida frase, la realidad siempre supera a la ficción. Y como suele ocurrir, siempre hay algún productor ávido de explotar la curiosidad morbosa del ser humano, y decide emprender un proyecto para contar esa historia.

Y aquí­ tenemos Savage Grace, que narra algunos de los hechos que acontecieron a una familia de la alta sociedad norteamericana entre los años cincuenta y setenta. En Estados Unidos parece ser una saga familiar mí­tica, casi de leyenda, y las circunstancias la verdad es que no son para menos. Pero en eso se queda la pelí­cula, en una historia sensacionalista, retorcida y truculenta, que sólo busca despertar el morbo en el público. Todos los elementos están forzados para dar aún más sensación de culebrón barato, con algunas escenas que podrí­an haber sido ideadas por los pseudo guionistas de programas como Aquí­ hay Tomate. Tom Kalinse se pasa tanto de rosca que la pelí­cula llega a ser patéticamente divertida para aquellos espectadores que aún tengan el ánimo y la entereza para tomárselo todo a guasa. La secuencia del aeropuerto es sencillamente de las más bochornosas que se han visto en un film supuestamente serio en bastante tiempo, y basta con ver la expresión de Elena Anaya, que está pensando en quién la mandarí­a embarcarse en semejante despropósito. Algo así­ también deben pensar Unax Ugalde, Belén Rueda y Simón Andreu, aunque sus papeles son meramente testimoniales. Julianne Moore tiene la excusa de que el personaje era un bombón, y que en las circunstancias adecuadas, podrí­a haber sido Oscarizable.

Savage Grace no es más que un melodrama sensacionalista de í­nfima calidad que explota el morbo del público norteamericano, ávido de escándalos en las grandes familias de la alta sociedad. Es una pelí­cula que no ofrece ningún incentivo a cambio de la desagradable tarea de visionar sus noventa minutos, que se hacen eternos.

Barbara Baekeland forma parte de la alta sociedad norteamericana   Barbara Baekeland tiene una relación muy especial con su hijo Tony   La familia Baekeland al completo y Bianca, la novia de Tony

Los Baekeland son un matrimonio roto   Jake, el inseparable amigo de Tony Baekeland

Barbara Baekeland busca la amistad de Pilar Durán

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