Criticando: Sin Reservas *** (3/5)
20 Septiembre 2007 · Imprimir éste artículo
Sin Reservas
Puntuación: *** 3/5
Título: Sin Reservas
Título Original: No Reservations
Dir.: Alek Keshishian Int.: Catherine Zeta-Jones, Aaron Eckhart, Abigail Breslin, Patricia Clarkson, Jenny Wade
Hacía tiempo que no veíamos a Catherine Zeta-Jones en buena forma. Ha hecho muy pocas películas últimamente, ya que la vimos hace dos años en La Leyenda del Zorro, un filme que preferimos clasificar como innecesario. Zeta-Jones aplica lo mejor que sabe hacer para crear un buen personaje, bajo el mando de Alek Keshishian, y demuestra que puede volver a estar a la altura de su intervención en Traffic. Ahora se embarca en una película que, guste o no, dará hambre a cualquier espectador. Sin Reservas nos presenta a Kate (Zeta-Jones), una chef de “alta cocina†que no tiene demasiada vida social debido a su trabajo. Pero todo cambiará cuando le toque cuidar de su sobrina. Y luego, conocerá a un hombre (Aaron Eckhart) que empezará a trabajar con ella. No tenemos ante nosotros un argumento precisamente original (además, es un remake de Deliciosa Martha), aunque hay una combinación algo arriesgada de géneros. La estructura de la película es de género romántico, sin lugar a dudas, pero el trasfondo y el ritmo general es de un drama. Esto va en contra de lo que se suele esperar de una comedia romántica, pero la mezcla acaba saliendo bien. Es una película que se puede ver sin problemas.
Aún así, hay algunos patinazos. El personaje del psicólogo es totalmente innecesario y, si antes hablabámos de riesgo, este elemento va por la vía fácil. Es un recurso de apoyo demasiado utilizado, ya que sirve para ahorrarle al director la faena de describir psicológicamente al protagonista y evitar todo el riesgo – y faena - que supondría decirlo a través de imágenes. Esto denota que el guión es muy simple, y que Keshishian y Sergio Aquero (guionistas) han gastado más tiempo en buscar platos de cocina que resulten lujosos a la vista, que no tanto en darle profunidad al relato.
En cuanto a la factura final del filme, una de las peores elecciones que hay es la musical, donde podremos oír temas de todo tipo de género, dejando a la sombra unas partituras muy buenas del grandísimo Philip Glass. Se podrían dejar a un lado los “intermezzos†musicales insertados cada vez que termina una subtrama, ya que parecen videoclips. En general, no es una película deliciosa, pero sí que es un buen plato a degustar si se tiene en cuenta que el género romántico tiene cada mes varios representantes sin cerebro.









Comentarios
Algo que decir?