Grojo: “Me gusta mucho crear universos”

17 Noviembre 2007 · Imprimir éste artículo

GrojoHacer una pelí­cula a veces puede ser toda una utopí­a cósmica, tanto como intentar meter la luna dentro de una botella. Grojo lo sabe muy bien, y es que desde que comenzó a escribir el guión de La Luna en Botella hasta que ésta se ha estrenado han pasado más de seis años. Y antes de eso, estuvo otros cuatro años intentando levantar un proyecto que al final se quedó en nada. Y si hacer una pelí­cula es complicado, que la misma se pueda llegar a exhibir también lo es, y es que por el cese de actividades de Sogecine, La Luna en Botella se ha estrenado en 50 salas de toda España, la mitad de las previstas.

-Cineando: ¿Cómo describirí­as a La Luna en Botella?

-Grojo: La Luna en Botella son muchas historias, son muchos personajes, digamos que el punto que les une, el punto en común es que o les han dicho que no o ellos no se atreven a decir que no, digamos que el no es importante en sus vidas, porque es gente que tiene ganas de cambiar esa vida, precisamente, es gente que está insatisfecha de algún modo, y digamos que están buscando el valor necesario para dar el paso y decir voy a cambiar mi vida y lo voy a hacer de esta forma, y ver que es posible, que si tú intentas y crees realmente en algo, puedes llegar a conseguirlo.

-Cineando: ¿Cómo nace La Luna en Botella?

-Grojo: La Luna en Botella, nace, es un cúmulo de personajes, de situaciones, cada uno es distinto. Digamos que es como un calidoscopio. En un calidoscopio los cristales según se van juntando crean formas distintas según cómo se combinen unos cristales con otros. Yo creo que los personajes de esta pelí­cula son cristales, son cristales porque son transparentes, son frágiles y según se combinan unos con otros crean situaciones muy distintas. No es lo mismo el personaje del dueño del café con sus clientes que cuando está con su amada. Es decir, que son personajes que puedes comprender porque son digamos reales, aunque a la vez tienen ese universo de cuento que un momento dado te puede ir un poco más a universos más mágicos también.

-Cineando: Comenzaste a escribir La Luna en Botella hace seis años, ¿cómo has podido superar todos los problemas para poder levantarla?

-Grojo: Cuando empiezas tú no sabes lo que vas a tardar en hacer una peli, entonces te crees que en dos años lo haces. Y luego pues pasa el tiempo y ves que la financiación no llega, porque es un proyecto difí­cil, arriesgado, que a priori no tiene que ser un taquillazo ni mucho menos, entonces la gente no invierte con alegrí­a, entonces tardas en conseguir el dinero, tardas en conseguir que los actores encuentren fechas, porque todo el mundo tiene otras cosas, otras pelí­culas, otras obras de teatro. Y cuando ya consigues que todo el mundo trabaje, luego viene el rodaje, luego viene el montaje, etc, y ahora por fin llega el momento de enseñar la pelí­cula. Claro, lo que tienes que tener es mucha paciencia.

-Cineando: ¿Cómo has conseguido darle a la pelí­cula esa estética bohemia, esos toques de realismo mágico que tiene?

-Grojo: A mi me gusta mucho crear universos. Ya en los cortos empezaba en esa dinámica de crear cosas. Universos que puedan ser cercanos, que puedas reconocerte en ellos, pero que a la vez te permitan crar un poco de fantasí­a y un poco de magia. Referentes hay desde Johnny Bago, que hemos hablado también antes porque está Dominique, Tim Burton o Terry Gilliam, pero me gusta también mucho Bob Fosse con Cabaret, All That Jazz, Fellini, por supuesto, De Sica. También fue una referencia todo el rato el neorrealismo italiano, Milagro en Milán. Hay muchas referencias que inevitablemente recurres a ellas porque también es tu primera peli y es imposible negarlo.

-Cineando: ¿Crees que la pelí­cula tiene una sola interpretación, o tiene varias dependiendo de quien la vea?

-Grojo: Yo pienso que tiene muchas, y como hay muchoas personajes tú puedes de repente reconocer a alguien y decir, hombre, ese es igual que mi abuela, o igual que mi vecino, o igual que mi tio, o igual que yo. Entonces la gracia es que según cómo sea cada persona se puede fijar en un personaje, lo puede querer de una manera o de otra, lo puede odiar, lo puede comparar con algo o con alguien. Yo creo que la gracia un poco de esta pelí­cula es que el abanico es muy amplio y de ahí­, muchas interpretaciones, y muchos amores y muchos odios. Es un poco también digamos la diversidad de la peli, la gracia de la peli es que todo sea tan amplio. Y era un poco la intención, también.

-Cineando: En tu opinión, ¿cuál es la mayor virtud de la pelí­cula?

-Grojo: Yo creo que la principal virtud es lo que para muchos es el gran defecto, es decir, que hay mucha gente, que hay muchos personajes, que no hay un protagonista claro, que no dices esta es la historia de fulanito. Y yo creo que es al revés, eso es una virtud. Yo creo que la gracia de esta peli es que hay muchas cosas, muchos personajes, muchas caras, muchas vidas, y que te puedes quedar más con unos que con otros, que siempre te vas a quedar con alguno, espero. Y yo pienso que toda pelí­cula tiene un público, lo difí­cil es llegar a él. Y por eso el trabajo que estáis haciendo desde internet es fantástico porque yo creo que internet ahora mismo es una herramienta que está poco explotada a nivel de promoción. Yo pienso que es lo más plural que existe ahora mismo, es la anarquí­a organizada por decirlo de alguna forma, es decir, todo el mundo puede opinar, da igual que sepa o no sepa, da igual que sea rico o que sea pobre. Todo el mundo tiene una opinión y esa opinión se puede escuchar, y es igual de válida que la de un crí­tico sesudo que te hace una crí­tica en un periódico. Y es igual de válida porque al lector que va a llegar es el mismo, es decir, es el público que de repente quiere saber algo acerca de una pelí­cula, y entonces internet ahora mismo me parece que es una herramienta fabulosa para llegar al mayor número de gente posible. Y contando con que ésta es una peli pequeña, que no va a tener mucha distribución, no sé cómo hemos acabado hablando de internet, pero me ha venido que te cagas (risas).

-Cineando: ¿Qué emociones, qué reacciones esperas provocar en el público que vea la pelí­cula?

-Grojo: La peli es una peli optimista y a mi me gustarí­a que la gente saliera alegre de ver la peli. También tiene un punto de melancolí­a la peli, pero no es tristeza. Me gustarí­a que la gente saliera con ganas de dar un paso adelante, de decir voy a intentar hacer aquello que llevo intentando tanto tiempo y que no atrevo, y que por fin llega el momento de decir, bueno, va, a por ello. Y que sea digamos un poco un detonante para decir tú puedes, si te lo propones y consigues alguien que te apoye y todo esto, puedes llegar a conseguirlo.

-Cineando: ¿Te has planteado La Luna en Botella como una fábula, como un cuento moderno?

-Grojo: Pues en el fondo un poco sí­, porque sí­ es un poco una fábula y tiene mucho elemento de cuento. Digamos que son personajes, que como no transcurre en ningún sitio concreto y el tiempo puede ser ahora pero es una pelí­cula muy atemporal, entonces sí­ puede ser los elementos de fábula, tiene ese punto de mitologí­a. De entrada, tú ya ves a los personajes también por cómo están caracterizados, enseguida dices éste es el bueno, éste es el malo, éste es el tonto, y luego vas viendo que no, que la gracia es que lo que al principio a lo mejor has prejuzgado, que poco a poco tú vayas cambiando de opinión y que vayas descubriendo esos personajes de otra manera. Y eso es muy de cuento también, es decir, que tú vayas avanzando y que el cuento te vaya dando sorpresas. Y yo creo que alguna sorpresa tiene la peli.

-Cineando: ¿Qué es lo que más destacarí­as del excelente grupo de actores con el que has trabajado?

-Grojo: Lo que más me ha gustado es que son actores , que vienen de mundos muy distintos, de paises distintos también, y que a la hora de congeniar, que a lo mejor era difí­cil a priori, es decir, un francés de la escuela francesa con un inglés de la Royal Shakespeare Company a ver qué pasa. Y de repente te das cuenta de que precisamente en esta historia eso se permite, porque precisamente son personajes que cada uno tiene que ser muy distinto de los demás, entonces te permite también que haya distinto tipo de lenguajes y de formas de expresión. De los actores, estoy entusiasmado con todos porque yo creo que es un grupo muy potente donde no hay uno que destaque sobre los demás, sino que es un grupo que es un poco el guión también. Digamos que es la armoní­a del caos, muchos pero que juntos funcionen bien. Yo pienso que eso está muy bien.

-Cineando: Cambiando de tema, ¿cómo ves la situación actual del cine español?

-Grojo: Se lleva mucho tiempo hablando de que si la crisis, la crisis, la crisis. Yo creo que por fin va a llegar esa crisis. Yo creo que sí­, ahora si que sí­. También pasa una cosa, y me acuerdo que lo dijo David Trueba, que dijo que en Dinamarca se quejaban, se quejaban, y siempre estaban quejándose, como nosotros, que si la crisis y tal. Y un dí­a dejaron de quejarse, y las cosas empezaron a ir bien. Y fí­jate tienen ahí­ unos estudios fabulosos, y empiezan a hacer muchas pelí­culas. Digamos que se dejaron de quejar, dejaron de mirarse el ombligo, y empezó a ir bien. Entonces quizá nos pasarí­a un poco eso, es decir, dejemos de quejarnos, veamos dónde está el problema, ataquémoslo de frente, veamos cuál es la posible solución, veamos qué formas hay de hacer cine, más barato, más asequible y más rico a todos los niveles. Es decir, que en un momento dado no necesitas millones y millones para hacer una buena pelí­cula, lo que necesitas es entusiasmo, un buen guión, buenos actores. Y yo pienso que de eso tenemos mucho.

-Cineando: ¿Cómo te describirí­as como cineasta?

-Grojo: A mi me gusta mucho cuidar la forma, que a veces se descuida. Pero lo más importante es lo que cuentas, el fondo es lo más importante, pero me gusta mucho arroparlo de un ambiente bonito, cuidado, diferente. La riqueza del cine es que te permite también ese tipo de juego, que puedas llegar a crear universos, a crear mundos sin salirte del tuyo, y eso es un poco lo que a mi me gusta, llegar a hacer algo mágico. A mi me gusta todo tipo de cine, me gusta lo mismo algo muy realista que algo muy fantástico, pero reconozco que a mi ahora mismo me gusta moverme en ese mundo que está a mitad de camino entre lo realista y lo fantástico. Mis referentes son un poco precursores y maestros en todo ese tipo de cosas.

Cineando: Como director, ¿qué le pides al futuro?

-Grojo: Hombre, me gustarí­a que la peli funcionara, que llegara a ese público que te decí­a antes, que toda peli tiene un público, pues ojalá que le llegue a ese público. Y que pueda seguir haciendo pelis, y poder hacer una segunda, y una tercera y una cuarta. Algunas buenas, algunas malas. Seguir.

-Cineando: Y ya por último, ¿tú crees en las utopí­as cósmicas?

-Grojo: Yo, por supuesto. No todo es posible, tampoco es cierto, pero yo creo que es más fácil que tú llegues a conseguir tu imposible si crees en ello, si eres valiente, rompes el cascarón y dices voy a ir a por ello. Si tienes valor y te apoya alguien y consigues que la gente sea cómplice y que entre unos y otros os apoyéis, yo creo que tu utopí­a cósmica sí­ la puedes llegar a conseguir. Si tu utopí­a cósmica es ser inmortal, entonces ni de coña, pero si son cosas que están dentro de lo posible, si tú luchas por ellas yo creo que sí­, se pueden llegar a conseguir.

Comentarios

Algo que decir?