Icíar Bollaín retrata la conciliación familiar y laboral en Mataharis
25 Septiembre 2007 · Imprimir éste artículo
Icíar Bollaín retrata la conciliación familar y laboral en Mataharis
Tras el atractivo título de Mataharis no se esconde una historia llena de glamour, conspiraciones e intrigas, sino que se halla una historia cercana, con unos personajes que cualquier persona puede reconocer, e incluso identificarse con ellos. Mataharis es el nuevo trabajo de Icíar Bollaín, una de las directoras más personales de la cinematografía española, y está protagonizada por un reparto de lujo encabezado por Najwa Nimri, María Vázquez, Nuria González, Tristán Ulloa, Diego Martín y Antonio de la Torre.
Inés (María Vázquez), Eva (Najwa Nimri)Â y Carmen (Nuria González)Â son detectives privados y traspasan a menudo las fronteras de la intimidad ajena. Sin embargo, nadie las ha preparado para enfrentarse a sus propios secretos. Mientras trabajan, estas tres profesionales de la vigilancia tendrán que romper la delgada línea que protege lo público de lo privado y sobre todo, tendrán que descubrirse para resolver algo más que sus respectivos encargos laborales.
Para preparar Mataharis, Icíar Bollaín y la coguionista Tatiana Rodríguez iniciaron un exhaustivo proceso de documentación, entrevistándose con numerosas detectives, que les ofrecieron un nuevo punto de vista sobre la profesión en España. Najwa Nimri, María Vázquez y Nuria González también realizaron su propio proceso de investigación, acompañando a estas detectives en su trabajo, y poder así conocer mejor a los personajes a los que se enfrentarían.
Gracias a esta labor de investigación, tanto Icíar Bollaín como Tatiana Rodríguez fueron cambiando el núcleo de la historia para convertirla en lo que finalmente es: una película que habla de la confianza entre los seres humanos, y muy especialmente de la confianza que se da en una pareja. Mataharis también explora las dificultades que tienen hoy muchas mujeres para conciliar su vida laboral con su vida familiar, especialmente si tienen hijos. La atmósfera del film destaca ante todo por su realismo, al igual que por la normalidad y la cotidianeidad del guión y la puesta en escena.
En un céntrico cine madrileño, Icíar Bollaín, acompañada por todo el equipo artístico de la película, ha presentado a la prensa Mataharis, tras el éxito de crítica y público cosechado el pasado viernes en el Festival de San Sebastián. Tras la rueda de prensa pudimos entrevistar a María Vázquez, Tristán Ulloa y Diego Martín, y en breve os ofreceremos sus declaraciónes. A continuación os dejamos con las imágenes de la presentación y con el trailer de Mataharis, que se estrena en toda España este próximo viernes 28 de Septiembre.



























Hay películas que te dejan indiferente, otras que te ponen de mala hostia y otras, las menos, que te dejan sin palabras. No ha sido el caso de esta.
Es más, es la primera vez que escribo a un medio para opinar de algo. Pero es una sensación de esas que sientes cuando lees una noticia en prensa sobre algo en lo que has estado implicado y te revuelves al comprobar que el que lo escribe desconoce absolutamente el fondo de la cuestión y sentencia alegremente con la más insolente de la impunidades.
Yo soy sindicalista. Comprometido en la defensa de los intereses de los trabajadores. Y lo hago militando en unas siglas (UGT, aunque no venga al caso). Sin cobrar nada del sindicato, sino de la empresa en la que trabajo y en la que desempeño mi tarea sindical, que nos ha llevado a firmar no pocos acuerdos con la empresa, además de un convenio colectivo de sector. Pero también a enfrentamientos, huelga, hostigamiento mutuo, demandas varias, juicios y sentencias favorables a ambas partes. Vaya esto por delante para que se sepa que mi opinión no es neutral y que sí tengo intereses en lo que manifiesto.
Pues bien, afirmo, sin miedo a equivocarme, que Iciar Bollaín es superficial en el tratamiento del tema del conflicto laboral y de la visión antisindical que se da en la cinta. Además de que falta a la verdad con afirmaciones inexactas y torticeras.
En primer lugar, los sindicatos no pactamos con la empresa los miembros del comité de empresa, puesto que se eligen en elecciones sindicales en las que votan todos los trabajadores y a las que se pueden presentar siglas de Sindicatos serios, pero también independientes y/o asociaciones de trabajadores ajenos a las siglas sindicales y/o testaferros de la empresa, serviles, cuya misión es torpedear la acción de los sindicatos de clase.
Pues bien, en esta película se muestra a uno de esos “testaferrosâ€, puestos por la empresa (aunque en este caso les sale rana). Pero resulta que se le pone como el bueno, aunque se deja claro que “no es sindicalista†y “ni siquiera está afiliado a ningún sindicato  Sin embargo luego aparece el asesoramiento jurídico de un abogado sindical, pero no se explica quién le aporta y quién le paga… Eso parece que sale del supuesto dinero que reciben los sindicatos del estado por los delegados que consiguen en los comités de empresa, ¿no?.
En fin. Lamentable.
En otra parte de la cinta sucede una cosa aún peor. Una de las protagonistas reprocha a otra detective que deje el caso y que tome partido. Argumenta que los detectives contratados por las empresas para vigilar a sus trabajadores (con cámaras ocultas en su puesto de trabajo, cosa que en este país, por suerte, es ilegal) no hacen otra cosa que vigilar sus intereses… En fin, que todo vale cuando se trata de la empresa.
Ciertamente, una película deplorable. Entra y sale de las historias de una forma superficial y sesgada. Y mete el objetivo sobre los personajes en un movimiento de cámara constante que, a lo mejor pretende ser moderno pero, lejos de contribuir a introducirnos en el argumento, no consigue sino marearnos.
Siento que mi opinión sea tan negativa, pero lo cierto es que pensaba encontrarme con otro tipo de análisis.