Pablo Garcí­a: “Me han educado con el objetivo de ser feliz”

22 Junio 2007 · Imprimir éste artículo

Entrevista a Pablo Garcí­a, director de Bolboreta, Mariposa, Papallona.

El director de Bolboreta, Mariposa, Papallona
- ¿Es cierto que Bolboreta, Mariposa, Papallona es un proyecto que has tardado 2 años en concluir?Pablo Garcí­a: Sí­, incluso un poco más. Porque entre que empezé a escribirlo y todo eso… pues tres años casi.
- ¿Y cómo vino la primera idea?
Pablo Garcí­a: De cuando sucedió lo del Prestige, que nos fuimos Verónica y yo. Verónica era mi ayudante de dirección y también mi sonidista. Fuimos a Galí­cia un poco pensando en hacer un documental sobre el Prestige. Y llegamos a un pueblecito que se llama Porto do Son, y nos encantó toda la gente que encontrábamos, y – dado que nos acogieron – empezamos a hablar de otras cosas. Más de la personas y no tanto del Prestige. Y a raí­z de eso, yo me planteé de hacer el proyecto de Bolboreta, Mariposa, Papallona, que es un viaje de un director de cine que va a Galí­cia a buscar gente para hacer una pelí­cula. 

- Aún así­, has mantenido un poco el tema del Prestige, ya que algunos personajes son pescadores. Incluso en algún momento se puede apreciar la pegatina de Nunca Mais en uno de los barcos.

Pablo Garcí­a: Sí­, aunque esto es más porque estaba, ya que lo del Prestige era reciente. Evidentemente, encantado de que estuviera allí­ la pegatina, y aparece. Pero no tratamos más el tema, porque era muy reciente.

- En la pelí­cula, hay una mezcla entre actores y personas entrevistadas. Pero estas personas, los habitantes de los pueblos, ¿leí­an un guión preparado, o improvisaban en el rodaje?

Pablo Garcí­a: Es la combinación. De hecho, hay un trabajo de puesta en escena, de sonido, ya que cortábamos si habí­a ruidos ajenos al sonido directo… Así­ que, en realidad, hay una planificación y un planteamiento muy cuidado de lo que es el planteamiento más formal. Y en el argumental, lo que hay es el tema general, y entonces sí­ que habí­a una improvisación en, por ejemplo, las entrevistas. Se hací­an más preguntas de las que salen en la pelí­cula, que de hecho, son sólo dos: ¿Qué es el amor? y ¿Qué es el cine?. Son los dos temas centrales de la pelí­cula.

- La pelí­cula, en su planteamiento formal, hace que el espectador se pregunte si la secuencia que está viendo es de un documental, de una ficción… o si es de género dramático, también parece ser un tema de importancia en el filme…

Pablo Garcí­a: Sí­, y ya lo habí­a planteado en Fuente ílamo. En los festivales, siempre me hací­an la pregunta de ¿Tu pelí­cula qué es, documental o ficción? Y en esta va a volver a pasar, porque ahora querí­a jugar con una pelí­cula que hable de la ficción y del documental, y que juegue a eso. Que hable del cine.

- Aquí­ viene el problema para el gran público. ¿Qué le dices que es: un documental, un drama…?

Pablo Garcí­a: Claro, y ya de entrada, a mi lo de lo encasillar no me gusta. Para mí­ es una pelí­cula, y es lo importante para esta, y para otras: El ser una pelí­cula, y tener forma. La mí­a está en la frontera de lo qué es un documental, pero también es ficción, porque todo lo que se explica es mentira… Pero también podrí­a ser que todo lo que se explica es verdad. Porque la vida tiene las dos partes, la realidad y la ficción.

- Y otro tema que toca la pelí­cula es la importancia de las lenguas, y es algo bastante explí­cito en el tí­tulo del filme. Al tratarse de un guión en gallego, catalán y castellano, ¿Tuviste problemas para plantear el proyecto, ya sea de financiación o producción?

Pablo Garcí­a: Siempre tienes más dificultades para conseguir financiación. Es algo que te recorta las puertas. Pero yo tení­a muchas ganas de que entrasen en juego las tres lenguas, sin que crearan ningún conflicto, y sin insistir mucho más en ello. Yo ni tan sólo explico porqué están. Están. Y conviven, y cualquier espectador puede ver la pelí­cula. Entonces, con los tiempos que corren ahora, que parece que tengamos que estar en conflicto. Y nos intentan hacer creer que tenemos que estar en conflicto los unos con los otros… las lenguas con no sé qué… las culturas entre culturas… y es mentira todo. Yo vivo perfectamente en Valencia, en Albacete y en Barcelona. Y puedo convivir con toda esa gente… y puedo estar en Marruecos – que también he estado varios meses – y he convivido sin entender el árabe. Quién no quiera entenderse, es otro problema.

- Viendo que has viajado mucho, Bolboreta, Mariposa, Papallona, nos habla de un viaje entre localizaciones parecidas. ¿Es autobiográfica?

Pablo Garcí­a: En ese sentido sí­.

- ¿Hay algo más de ti mismo?

Pablo Garcí­a: Sí­, también está otra cosa, y es que a mi me han educado con el objetivo de ser feliz. Siendo muy conscientes mis padres de que hay que reflexionar con los niños, que no puedes marcar las cosas porque sí­. Y que todo cuesta, pero con el objetivo de ser feliz. Y también hablo de cine en la pelí­cula porque me gusta el cine.

- La pelí­cula empieza con un homenaje a Joaquim Jordá. ¿A qué se debe el homenaje?

Pablo Garcí­a: Lo rodamos mucho antes de que Joaquim muriese. Y esa escena estaba rodada des de el principio. Pero yo con Joaquim tuve una relación muy estrecha, porque Joaquim era amigo de mis padres, y él se ha leí­do mis primeros guiones… vio mi primer Super8… y me comentó y me enseñó tanto de cine que alucinabas. Te quedabas con los ojos abiertos escuchándole. Lo que más me sorprendí­a de él es que podí­a ver una pelí­cula medio dormido, y luego explicártela de arriba a abajo, con cada escena, cada minuto… todo. Y discutir sobre ella con conocimiento de causa, cuando tú pensabas que se habí­a quedado dormido durante parte de la pelí­cula. Era una cabeza muy grande.

- ¿Consideras que hay algún otro autor que te haya influido notablemente?

Pablo Garcí­a: Bueno, siempre dicen de mí­ que bebo mucho de José Luí­s Guerí­n, y es verdad. Pero también de Franí§ois Truffatut, de Tarantino… por poner cosas muy equidistantes. He de decir que me gusta mucho el cine en general. Pero referencias claras y especí­ficas, pues no lo sé. También añadirí­a referencias a la pintura, la literatura… todo está ahí­.

- Has mantenido mucho tu estilo y los contenidos respeto a Fuente ílamo, ¿quieres seguir manteniéndolos para tus futuros proyectos?

Pablo Garcí­a: Querer sí­, pero cada vez veo más difí­cil que pueda. Esta segunda ha sido más difí­cil que la primera, y eso me sorprende. La primera tuvo su carrera importante en festivales, entre ellos el Karlovy Vary, donde también está esta. Ahora empieza con buen pié, pero nos ha costado muchí­simo hacerla. Si la tercera me cuesta tanto, yo creo que cambiaré un poco, y haré algo más comercial, pero espero que pueda seguir con mi planteamiento y mis ideas. Pienso que las ideas y los valores de las personas son importantí­simos. Si todos tuviéramos que cambiarlos por el mercado, estarí­amos bastante perdidos… y todo empezarí­a a ser igual. Y entrarí­amos en una dinámica muy fea.

- Para terminar, ya que apuntas a que el filme no es comercial del todo, ¿me podrí­as decir algunos consejos para el público, para ver la pelí­cula, si es que los hay?

Pablo Garcí­a: Claro, no es comercial, pero de alguna manera, tiene aquello de que habla del cine, tiene unos niños simpatiquí­simos que rí­es con ellos cuando los ves… que hay tal naturalidad en la mirada de unas jóvenes… que su mirada atrae muchí­simo. También hay unos marineros con una fuerza excepcional… Y no es comercial, pero es muy coral. Es muy rica en temas, es un puzzle en el que puedes estar hablando del cine, y otros en que puedes hablar del amor. Y todo eso, yo pienso que te puedes reí­r mucho cuando ves a los niños que están fabricando la pelí­cula. Puedes reí­r bastante con alguno de ellos. Y otro tema que me parece básico para el aspecto comercial de la pelí­cula es el hecho de combinar el galego, el catalán y el castellano. Tal y como está ahora la polí­tica de este paí­s, pienso que es muy importante la pelí­cula para ver que tres lenguas pueden convivir.

Pablo Garc�a

Comentarios

Algo que decir?