Sitges: Algunas crí­ticas…

8 Octubre 2006 · Imprimir éste artículo

Aqui teneis unas pequeñas reseñas de algunas de las pelí­culas que hemos visto en Sitges estos dí­as. Hemos podido entrevistar a Bong Jon-Ho, director de The Host, la pelí­cula más taquillera de la historia de Corea del Sur. Seguimos añadiendo en la Base de Datos las fotografí­as, crí­ticas - ampliadas - y las entrevistas, que estarán disponibles cuando abra la web. Las estrellitas son sobre 5 (*****).

The Host (****)

El sur-coreano Bong Jon-Ho nos sorprendió hace unos años con Memories of Murder, una pelí­cula que destrozaba las bases del género thriller. Ahora ha hecho� algo parecido a las pelí­culas de “supervivencia contra monstruos” con The Host. Un vertido tóxico crea a un monstruo que aparece en el rí­o Han. La famí­lia Park se ve invadida por la presencia del monstruo cuando éste rapta a la hija menor. Sin héroes de Hollywood ni personajes salvadores o inteligentes, todos deberán hacer frente a la bestia. The Host tiene un sentido del humor genial, donde encontraremos una gran cantidad de ironí­a en un argumento más inteligente y amplio que… el de la sinopsis (que se parece, a priori, a Godzilla).

Pulse (**)

Jim Solonzero adapta la obra más famosa de Kiyoshi Kurosawa, Kairo, para convertirla en pelí­cula de terror. Si en la otra se nos hablaba de los problemas de los jóvenes japoneses a través de su dependencia a las nuevas tecnologí­as y del aislamiento a que se auto-sometí­an los jóvenes, en Pulse se entiende otra cosa. La versión americana procura meter el miedo en el cuerpo con conscutivos sustos y momentos de tensión, pasando de refilón por el tema de las tecnologí­as, aunque nunca las deja de lado. Kiyoshi Kurosawa quiso dejar patente su mensaje de que el peligro estaba en las personas en sí­ mismas y empezaba con la premisa de que los humanos invadí­an el mundo de los muertos, pero en Pulse es al revés. Aún siendo diferente a la original, Pulse es muy respetable por su puesta en escena y su propia coherencia. Lo que le falla es que se trata de otra pelí­cula de miedo con jóvenes guapos y guapas pasando miedo por unos fantasmas que no los dejan en paz. La banda sonora es mala, por su horrorosa combinación de tipos de música.

Broken (*)

Siguiendo los pasos de Saw y Hostel, Broken nos revuelve el estómago con el relato protagonizado por una mujer ví­ctima de un psicópata que vive en el bosque y la obliga a pasar unas pruebas asquerosamente demenciales. La principal es la primera, que se basa en quitarse del estómago una cuchilla de afeitar que él ha colocado dentro. Luego vendrán humillaciones que vienen a explicar, de forma grotesca, el machismo del hombre sobre la mujer. El resultado es simple, y sólo es aprovechable el tramo final.

Seance (****)

Pelí­cula del japonés Kiyoshi Kurosawa, del año 2000, que forma parte del homenaje que se le hace al director en Sitges. Explica temas parecidos a los de Kairo (Pulse), aunque se centra en los adultos. En este caso, el tema central es la relación de pareja, pero con sesiones de espiritismo por el medio y algún fantasma acechando. Aunque podrí­a parecer un filme perteneciente al neo-kaidan, no es de terror, ya que Kurosawa corta continuamente las escenas que ponen los pelos de punta. Mucho más compleja de lo que pueda parecer.

Duelist (***)

Pelí­cula sur-coreana que relata la historia de amor, en tono de comedia, entre una chica policí­a y un sospechoso de estafar. Todo sucede durante la época medieval, pero el enfoque es absolutamente moderno. Incluso para la banda sonora se usa música Jazz y las imágenes se congelan como si fueran fotografí­as. Muy original y algo divertida, pero mezcla demasiados géneros sin quedarse con ideas propias.

Right at your Door (*)

Pelí­cula post 11-S, con posibilidades de convertirse en la favorita de George Bush junto con World Trade Center. Parte de un supuesto atentado en Los íngeles, que obliga a un hombre a cerrar su casa herméticamente por los posibles gases emanados en las explosiones provocadas por “el mal”. Right at your door quiere estremecernos con una historia de supervivencia y desinformación mezcladas con grandes dosis de pánico y desesperación. Lo mejor es la conclusión final, pero sigue siendo otro panfleto. Personalmente, después de ver la pelí­cula, yo ya me he comprado una máscara anti-gas y he empezado a cavar un hoyo para meter ése búnker anti-nuclear que he visto de oferta en el Carrefour.

Saludos!

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