Nacho Vigalondo: “La principal vocación de Los Cronocrímenes es sorprender al espectador”

28 Junio 2008 · Imprimir éste artículo

Nacho VigalondoPor fin, tras una larga espera amenizada por su éxito en festivales de todo el mundo, se estrenó ayer en toda España el primer largometraje de Nacho Vigalondo, un thriller de ciencia-ficción con importantes dosis de humor: Los Cronocrímenes. Un film en el que Vigalondo se mantiene fiel a ese estilo tan personal que lo ha convertido en director de culto para buena parte del público, mientras que para otros no pasa de ser un simple director friki. Lo que es indudable es que ha conseguido tener expectante al público con una película de la que apenas se sabía nada. Y es que es de los pocos cineastas españoles que entiende la importancia de una buena promoción para el éxito de su obra. A continuación os ofrecemos la entrevista que nos concedió Nacho Vigalondo tras la presentación de Los Cronocrímenes en Madrid el día 19 de Junio.

-Cineando: ¿Cómo describirías a Los Cronocrímenes?

-Nacho Vigalondo: ¿Dices cómo la vendería en un cartel? Pues es un cruce de géneros en el que cabe la ciencia-ficción, el terror, el thriller, algo de comedia, algo de erotismo, y cuya principal vocación es sorprender al espectador y mantenerlo en vilo durante los 88 minutos que dura.

-Cineando: ¿Cómo nace la idea de la película?

-N.V.: Pues de mi amor por la ciencia-ficción y las novelas de autores como Philip K. Dick o como Robert Henle por ejemplo. A mi me encanta la ciencia-ficción y siempre he sentido mucha admiración por esa ciencia-ficción literaria osada, que no tiene miedo al lector, que lo reta constantemente. Y creo que en ese estímulo de ir más allá de lo que llegan normalmente las películas, que en su último tercio suelen frenar un poquito, yo quería pisar el acelerador en ese sentido.

-Cineando: ¿Cómo fue el proceso desde que nació la idea hasta ahora, que la película se va a estrenar en los cines?

-N.V.: Pues un proceso muy largo, lleno de giros en la trama, lleno de imprevistos y lleno de golpes de suerte. Ha sido una aventura, desde que escribo el guión pero no es más que un ejercicio personal, desde que llega la nominación al Oscar y me planteo dirigirlo. De repente parece que la voy a hacer, de repente parece que no la voy a hacer, finalmente la consigo hacer, pero parece que no la voy a poder terminar, parece que no se va a poder estrenar, finalmente sí, ganamos en Texas, vamos a Sundance. Yo creo que mi segunda película va a ser contar cómo hice la primera (risas).

-Cineando: Con todos los problemas de distribución que ha tenido la película, ¿ha sido más difícil estrenarla que hacerla?

-N.V.: No te sabría decir con franqueza, porque yo no me he encargado de conseguir distribuirla, no ha sido esa mi labor. Yo he hecho la película pero han sido los productores los que han luchado por encontrar distribución, con lo cual no te sabría qué decir. Lo que sí te se decir es que es más duro esperar que trabajar. Es duro dirigir una película pero es más duro esperar a que alguien la acepte, porque estar sentado en casa esperando a que alguien diga algo a favor de tu película es bastante sufrido.

-Cineando: ¿Has temido en algún momento que la película se quedara en una estantería y nunca llegara a estrenarse?

-N.V.: Peor todavía, llegué a contemplar la posibilidad de que no se terminase, de que no hubiese dinero para terminar la post-producción y se quedase como una especie de obra maldita inacabada.

-Cineando: ¿Crees que la película podrá llegar a su público?

-N.V.: Yo creo que hasta ahora he tenido la oportunidad de testarla con varios públicos muy divergentes entre sí, pues el público de Sundance, el público de Italia, por ejemplo, el público de Texas, el otro día la puse en Santander, en el Palacio de Festivales. Yo creo que la película tiene una relación muy intensa con el espectador, creo que evidentemente la película podrá gustar o no gustar pero en cualquier caso la reacción es muy viva, muy intensa, casi como si la película siguiese viviendo en la mente del espectador después de verla.

-Cineando: Los Cronocrímenes ha tenido una importante y muy original campaña de promoción, ¿en qué medida te has involucrado en ella?

-N.V.: Pues ofreciendo el total de mi tiempo a la campaña para que hagan conmigo lo que quieran, creo que forma parte de mi labor estar al servicio de la película a nivel de promoción, y en ese sentido he querido ser un esclavo de la película, en cierta manera. De hecho, a la gente de prensa y a la gente de promoción les he dicho que no me he marcado límite al tipo de medios que pueden venir, ya sea una revista universitaria o un gran periódico, da igual, si hay tiempo, hay que atender a todos.

-Cineando: ¿Cuál crees que es la mayor virtud de la película?

-N.V.: La mayor virtud es, con muy pocos elementos, conseguir la sorpresa. De alguna manera, tener las virtudes similares a las de un truco de magia con una baraja de cartas, sin más, no es un gran truco espectacular, no vemos a alguien atravesando la muralla china ni vamos a mover de sitio la estatua de la libertad, pero de repente, con las mangas remangadas, vamos a hacer que una carta sea otra, algo tan sencillo como eso.

-Cineando: ¿Cómo fue trabajar con Karra Elejalde, Bárbara Goenaga, Candela Fernández, qué es lo que más destacarías de ellos como intérpretes?

-N.V.: La capacidad que han tenido para llevar adelante un discurso naturalista y nada excesivo, ajustarse perfectamente al tono de la película y de una forma muy constante. Ten en cuenta que para sus personajes hay un montón de acontecimientos inexplicables que suceden muy rápido, y de alguna manera ellos tienen que conseguir mantener una continuidad emocional en todo momento.

-Cineando: A pesar de ser una película de género, Los Cronocrímenes también tiene algo de humor, ¿por qué decidiste añadirlo?

-N.V.: Porque no puedo evitarlo, estoy condenado al humor, yo creo (risas). Así como la primera cosa que hago no es una comedia abierta, no puedo evitar filmar momentos como si fuesen comedia, aunque no hay chistes en el guión, no hay momentos de comedia explícita en el guión, pero por ejemplo hay momentos muy dramáticos como Karra Elejalde descubriendo que está en su casa cayendo de rodillas al suelo, no puedo resistirme a rodar eso como si fuese comedia, ese momento específico.

-Cineando: ¿Cómo has vivido todo el éxito que ha tenido la película en diversos festivales de todo el mundo?

-N.V.: Con la sensación casi esquizofrénica de estar viviendo a la vez el éxito y el fracaso, la aceptación en un sentido y el rechazo en otro, una sensación muy esquizofrénica que he estado viviendo desde el comienzo.

-Cineando: ¿Te sientes halagado porque vayan a hacer un remake de la película?

-N.V.: Madre mía, muy halagado. No solamente porque hablen de mi sino por la altura de la gente implicada. Yo tengo quizá gracias a este remake la oportunidad de conocer a gente de los cuales soy fan. Entonces, el hecho de estar con ellos, y que no sea una relación de admirador y admirado sino de colegas de trabajo, me parece que es el tesoro que me llevaré a la tumba. En última instancia, el cine te puede dar fama, te puede dar dinero, te puede dar gloria, te puede dar reconocimiento, pero lo más valioso que te va a dar es la oportunidad de encontrar gente como Steven Zaillan y poder compartir con ellos un desayuno y hacer planes, eso es lo más valioso.

-Cineando: ¿Hubo algún momento del rodaje que recuerdes con especial cariño?

-N.V.: Muchísimos. Me enamoré mucho de Karra, de Bárbara, de Candela, de los tres, y la verdad es que los quise muchísimo durante el rodaje. Recuerdo por ejemplo con mucha ilusión los momentos que rodábamos con Karra y Bárbara, los momentos más duros del rodaje, los momentos más duros de la película, pero quizá los momentos más dulces, en los que veías cómo el uno se apoyaba en el otro para llevar adelante secuencias tan duras como las que suceden en la película, el ecuador. Yo creo que eso, por guión, por lo que había en pantalla era bastante duro, era bastante incómodo, pero la forma en que eso se llevaba adelante en el rodaje era mágica.

-Cineando: ¿Cómo ves la situación del cine español?

-N.V.: Extraña, muy extraña. Por un lado estamos encontrándonos con un cine de género que tiene éxito aquí, películas maravillosas como [REC] o El Orfanato, por otro lado hay una fuga de cerebros claramente, hay gente que se está yendo a Los Ángeles, está debutando allí, hay películas que consiguen estrenarse allí antes que aquó, películas como El Rey de la Montaña de López Gallego, cuya vida internacional se cierra antes que la nacional, cosas que están pasando ahora y que por un lao están rompiendo las barreras que durante años ha intentado romper el cine español, con el extranjero y por otro lado evidencian que hay una falta de protección al talento que se estrena en este país, asi que a ver qué pasa.

-Cineando: ¿Te han tentado desde Hollywood?

-N.V.: Bueno, digamos que han caído guiones, han escuchado algunas de mis propuestas, no se ha concretado nada pero bueno a ver qué pasa, ya veremos.

-Cineando: ¿Cómo te describirías como cineasta?

-N.V.: No sé, sólo he hecho una peli y algunos cortos, igual es demasiado pronto para definirme como cineasta y yo creo que deberían hacerlo otros, yo no, yo creo que lo que diga va a ser mentira.

-Cineando: ¿Crees que tu nominación al Oscar y luego las de Borja Cobeaga y Javier Fesser le han dado más importancia a los cortometrajistas en este país?

-N.V.: Me gusta pensar que sí. No estoy seguro, pero me gusta pensar que sí. Ten en cuenta que ese mismo año, los cortometrajistas han estado a punto de salirse de la gala de los Goya y había que juntar firnas para que eso no pasase, o sea, que el mismo año que dos cortometrajistas son nominados al Oscar que en la propia ceremonia de los Goya no se mencione, no se haga ninguna mención de lo que has hecho, y que se intente quitar a los cortometrajistas de la gala me da pocas esperanzas acerca del supuesto reconocimiento. Yo creo que se entiende que los cortometrajes que consiguen ese tipo de galardones y de reconocimiento en el extranjero yo creo que, tristemente, se ven como fenómenos aislados, más que como un indicio de que hay una cantera poderosa en España.

-Cineando: Ya para terminar, si pudieras pedir un deseo para tu carrera, ¿cuál sería?

-N.V.: No tardar nunca más tanto tiempo en estrenar una película, con eso mo conformo, aunque sean películas horribles, pero no tardar tanto en estrenarlas.

Comentarios

Algo que decir?