Bárbara Goenaga: “La magia en 3:19 son las casualidades”
21 Junio 2008 · Imprimir éste artículo
Bárbara Goenaga se ha convertido en una de las jóvenes actrices más prometedoras del panorama interpretativo español. A sus 24 años, ha demostrado su talento en el cine, a televisión y el teatro, aunque sea el séptimo arte en el que más se prodigue. Nominada al Goya a la Mejor Actriz Revelación por su papel en Oviedo Express, Bárbara Goenaga no podría haber comenzado el año de mejor manera. Ayer estrenó la película 3:19, una fábula que habla de la importancia de las casualiades, debut en la dirección del director mexicano Dany Saadia. Aunque para casualidades, la que vivió ella con 3:19 y Los Cronocrímenes: dos películas rodadas en 2006, que han tenido serios problemas para encontrar distribución, que se estrenan con una semana de diferencia, y cuyas presentaciones son seguidas. A continuación os ofrecemos la entrevista que nos concedió el pasado miércoles, que podréis leer y escuchar.
-Cineando: En 3:19 interpretas a Lisa, ¿cómo describirías a tu personaje?
-Bárbara Goenaga: Es el núcleo, el personaje principal de la historia que pasa durante la película, o la historia más importante que va pasando, pero sin ser consciente. Ella participa en todo sin participar realmente en nada. Ella forma parte del triángulo amoroso pero no sabe que forma parte del triángulo amoroso. Ella es el amor platónico del personaje principal pero ella ni siquiera lo conoce. ¿Qué más puedo contar? Poquito más, la verdad es que es un personaje que va como en paralelo todo el rato, intentando adivinar de qué va la historia, y por qué a ella, y porque la llaman y no entiende nada hasta el final.
-Cineando: ¿Es complicado interpretar un personaje tan principal en la historia pero que tiene tan pocas escenas?
-B.G.: Es raro, es curioso. La verdad es que fue un trabajo curioso, por eso, porque realmente es un personaje del que todo el rato se está hablando, está en torno a ella la historia, pero realmente no podía participar, solamente reaccionaba a lo que me iba pasando, a lo que me iban diciendo. Pero era bonito, era hacer un personaje como desde la incredulidad, desde el punto de que no sabe nada y quiere enterarse, en cada secuencia está fuera de lugar.
-Cineando: ¿Cuánto de mágico tiene tu personaje, la película en sí?
-B.G.: ¿Mágico? No, ella estudia arquitectura, o sea, es como muy seria, muy inteligente, tiene poco de mágico. La magia realmente en la película yo creo que son las casualidades y cómo acontecen las cosas, la de casualidades que tienen que pasar para que las cosas pasen luego. Eso es lo mágico, supongo.
-Cinenado: Como bien dices, la película habla mucho de las casualidades, o del destino, o como quiera llamarlo cada cual, ¿crees en ellas?
-B.G.: Hoy estoy cambiando de opinión, pero no, creo más en las causalidades que en las casualidades, o también en las casualidades, pero no sé, yo siempre pongo este ejemplo, si de diez números escoges uno, no escoges el 4 y es una posibilidad de 10, si tocara 4, uy ha salido 4, y dices bueno, podía haber salido 3, 5, o sea, que a veces le damos mucho más bombo. Y es verdad que en el rodaje pasaron muchísimas casualidades, pero hay un punto en que dices quizá cada día me pasen muchas casualidades y yo no sea consciente, pero no sé.
-Cineando: Además de ser también una Daria (término con el que se refieren a las chicas guapas en la película), ¿qué más tienes en común con tu personaje?
-B.G.: Una realidad. El intentar entender las cosas, intentar saber dónde estoy, dónde me estoy situando, con qué gente, y poco más, poco más.
-Cineando: ¿Qué es lo que te atrajo de la película?
-B.G.: Fueron varias cosas, la verdad. Primero el director, no había leído el guión pero me había entrevistado con el director y me pareció que podía confiar en él, me pareció muy interesante como director. Y después cuando leí el guión, pues todo. La verdad es que el guión me encantó, me pareció que hablaba de cosas muy reales pero luego con un punto de irrealidad o de magia que son las casualidades, lo que se mueve en torno a ellos, y en lo que acaban luego las casualidades, y además que uniera también la animación con personajes históricos y que hilara además con la historia que nosotros íbamos viviendo. Todo eso, todo fue un enjambre la verdad por lo que me apeteció hacer esta peli.
-Cineando: Entre tanto mega-estreno americano, ¿crees que la película puede encontrar su hueco y llegar a su público?
-B.G.: Sí, yo creo que sí. Yo creo que toda película tiene su público, y creo que ésta lo va a encontrar. Aparte, es para un público muy amplio, realmente, es fácil de ver, no es algo complicado, algo realmente triste, que también lo es, pero es también muy alegre, tiene puntos de ironía, y aparte la promoción que está haciendo Dany yo creo que es bastante adecuada, asi que espero que la gente la pueda ver.
-Cineando: ¿Qué te gustaría que la película transmitiera al espectador, qué te gustaría transmitir a ti con tu interpretación?
-B.G.: A mi me gustaría, y creo que es lo que quiere la película también que… yo creo que realmente la historia es de casualidades, es sobre las casualidades, y luego también tiene un punto muy fuerte de la amistad, el contar la amistad, el contar el amor, es que cuenta varias cosas, además de cómo sobrellevar una enfermedad, cómo lo lleva el protagonista, una enfermedad tan grave. Yo creo que la base, base, base, es la casualidad, la amistad y el amor, cosas muy cercanas a todo el mundo.
-Cineando: ¿Hubo algún momento en el rodaje que recuerdes con especial cariño, quizás el plano secuencia con Félix Gómez?
-B.G.: La verdad es que fue una secuencia muy cómoda, eso luego se ve. Era la secuencia que habíamos hecho en el casting también, y entonces llegamos muy tranquilos, ya la habíamos repasado mil veces, ya la teníamos muy dentro y no hizo falta mucho, la verdad. Fue una secuencia cómoda, fue bonita. Pero yo recuerdo una especial que fue muy curiosa, fue la última secuencia de todas, que es un momento que es entrando al bar, es bastante tonto, no es muy significante, pero lo curioso fue que al terminar, fue la última toma de la última secuencia de todo el rodaje, y no se quién, la script-girl, miró su cronómetro y había durado 3 minutos y 19 segundos. Fue increíble. Eso lo recuerdo, la verdad, ese momento. Luego hubo muchos muy divertidos, nos lo pasamos muy bien, la verdad.
-Cineando: ¿Eres muy exigente con tu trabajo, te criticas mucho?
-B.G.: Sí, sí, mucho. Creo que uno sabe perfectamente lo que ha hecho y lo que no ha hecho y lo que podía hacer y lo que no podía hacer. Creo que uno mismo es el mejor crítico. Intento serlo, hombre, tengo 24 años, no me voy a sentar y me va a parecer que todo lo que hago está bien, del todo bien. Pero supongo que todo el mundo, en cada trabajo quiero decir.
-Cineando: ¿Qué es, qué significa para ti ser actriz?
-B.G.: La verdad es que significa mi vida entera. La verdad es que yo he crecido trabajando en esto, jugando en esto, y es parte de mi, pero tanto, tanto y tan profundamente que realmente se me hace difícil hablar de ello porque para mi es lo normal. No me imagino mi vida sin haber interpretado desde pequeña, sin haber hecho mis teatrillos con mis primos en casa. Es una profesión que realmente la llevas a tu vida, que se mezcla o que vives realmente para ello, pero como es algo que a mi me apasiona pues no me importa, o sea, que me siento super afortunada.
-Cineando: Hablando de casualidades, hoy 3:19, mañana Los Cronocrímenes… (risas).
-B.G.: Esa sí que es casualidad (risas). Está bien que me lo preguntes porque yo no puedo hablar de eso hoy (risas). Si me lo preguntas te lo diré. Es increíble. Lo he estado hablando con Dany, el director, porque además él es un super fan de Nacho Vigalondo y desde el principio ha habido muchas casualidades en torno a ellos dos. Un corto que estuvo nominado a los Oscars, éste estuvo a punto, como el cuarto o el quinto, una cosa así, después los dos trabajan conmigo, y además, yo creo que tuvieron que organizarse las distribuidoras para que no coincidieran en el mismo día la promoción, curioso la verdad.
-Cineando: Hace dos semanas participaste en el II Encuentro Hispano-Francés de Cine, ¿te gustaría trabajar en Europa?
-B.G.: Sí, además te vi. Sí, me encantaría, claro, pero en Europa o en cualquier sitio. Hombre, me gustaría hacer buenos proyectos y ya que vivo de esto y llevo toda la vida viviendo de esto, me encantaría seguir haciendo cosas que me interesen, desde luego. Y Francia, como viví allí además de pequeña, lo tengo muy cerca y es mi segunda casa y por qué no, claro, si hay posibilidad me encantaría trabajar allí.
-Cineando: ¿Tienes algún proyecto a la visa?
-B.G.: Promocionar y promocionar y sigo promocionando y sigo y sigo en las películas que he hecho hace tres años. Es curioso, estoy pasando por una época en que estoy trabajando como nunca pero en promoción. Es raro, es raro, es muy raro. Llevo desde Agosto sin rodar realmente pero estoy trabajando como en mi vida. Y no, no tengo proyectos. Un par de teatros, algo de cine, pero no se ha materializado todavía, estamos a la espera, pero tampoco me quejo porque no podría hacerlo todo, bastante tengo con Los Cronocrímenes, y con ésta.






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