Juan Sanz: “Lo Mejor de Mi me ha dado más de lo que yo le he dado”

7 Marzo 2008 · Imprimir éste artículo

Juan SanzJuan Sanz estrena hoy en toda España su última pelí­cula, Lo Mejor de Mi, en la que interpreta al protagonista de la historia, Tomás, un chico joven que necesita un transplante de hí­gado debido a una dolencia hepática. Juan Sanz es un actor que la mayorí­a del público reconoce pero no sabe ubicarle en un papel o pelí­cula concreta. Hace cuatro años fue nominado al Premio Goya al Mejor Actor Revelación por La Vida Mancha, y desde entonces ha intervenido en films como El Séptimo Dí­a, Obaba o El Calentito. El pasado lunes, en la presentación de Lo Mejor de Mi, pudimos entrevistarle. Podéis leer la entrevista, o al final del todo, como novedad, podéis escuchar sus dos partes en dos ví­deos que hemos subido a YouTube.

-Cineando: En Lo Mejor de Mi interpretas a Tomás, ¿cómo describirí­as a tu personaje?

-Juan Sanz: Tomás es un chico risueño, caradura, lanzado, que disfruta de la vida y de él mismo y no quiere ataduras. Es un personaje que cambia mucho porque una situación lí­mite le lleva a encerrarse con una persona en una habitación de un hospital y le mueve muchas cosas y llega a conocer a la otra persona y se da cuenta de que conociendo a la otra persona todo cambia.

-Cineando: ¿Cómo afrontaste la preparación de tu personaje?

-J.S.: Yo soy un loco, un poco loco. Y realmente fue mucho trabajo, fue aprender a saltar vallas o a pasar vallas, me pusieron un corredor de 400 metros valla que es el campeón de España, y con él fui aprendiendo. Luego tiene una secuencia que es una encefalopatí­a y me reuní­ con una persona que la habí­a sufrido para no decir la frase sino ver por qué pasaba esto. Perdí­ 11 kilos porque estas personas que sufren transplantes pierden hasta 20. Llegué al rodaje y me dijo Roser, uff, uff, el gordo al atrezzo ahora mismo. Y la hicimos de atrás para adelante, y a Roser la pedí­ que la pelí­cula la hiciéramos del final hacia adelante para yo perder ese peso, y bueno, yo soy un actor que si yo no tengo que conocer a alguien en una pelí­cula pues yo no le conozco, o no tengo que saber dónde va una secuencia para que cuando entre la otra persona mi subconsciente no me lleve a, claro, es que aquí­ lo que pasaba era…. Yo me leo el guión una vez y luego ya lo que leo es mi personaje y veo lo que le pasa a mi personaje y lo que le sucede a mi personaje, intento que todo lo que mi personaje no vive y no ve, pues no verlo.

-Cineando: ¿Qué es lo que te atrajo de Lo Mejor de Mi?

-J.S.: Pues lo que me atrajo de Lo Mejor de Mi fue la historia, la doble lectura que tiene esta pelí­cula o las muchas lecturas que tiene esta pelí­cula, que no es un corredor de 400 metros valla que sufre una hepatitis, le tienen que hacer un transplante, bla. No. Es el amor, qué serí­amos capaces de dar por amor, o el cambio de una niña, de la infancia hasta la madurez, lo que quiere contar, cómo mi personaje de no sentir empieza a sentir, empieza a disfrutar más de la otra persona que de sí­ mismo, el peso que me va a dejar esta pelí­cula, la madurez que me da esta pelí­cula, yo pensaba que me la iba a dar y me la ha dado, es decir, un peso, una madurez. Yo creo que los actores consagrados cuanto más les vemos más nos gustan y es por ese poso que les van dejando los personajes, que lo tienen en la mirada. Yo he solido hacer personajes con bastante movimiento, desde La Vida Mancha con Enrique Urbizu, que me encantó hacerla, y que él me sacó, y muchas otras pelí­culas, y en cambio en esta era más estático y sólo contar con la mirada, y ver el abanico de posibilidades que hay en eso de sólo poder contar con la mirada. Me llamó la atención todo, todo en esta pelí­cula, una pelí­cula que fuera una ópera prima de una directora que la hicieran en una escuela de Barcelona y que era un proyecto que lleva a que los alumnos tengan ganas de ir a clase porque saben que un guión del último curso va a ser una pelí­cula, y bajo presupuesto. De esta pelí­cula me llamó todo la atención, todo y además el personaje yo pensé que lo podí­a hacer, que era un reto bestial pero que me iba a poner contra las cuerdas.

-Cineando: ¿Has dejado alguna parte de ti como actor en la pelí­cula?

-J.S.: Más que dejar una parte de mi como actor, creo que he conseguido una parte de mi como actor en la pelí­cula. Creo que he cogido más peso y me ha dado muchí­sima seguridad esta pelí­cula. Seguridad no ya en la profesión sino en mis capacidades como actor. No volverí­a a hacer esta pelí­cula, jamás, no volverí­a a hacerla porque he sufrido mucho haciendo esta pelí­cula, pero sí­ he rodado dos pelí­culas después, Una Palabra Tuya, de íngeles González-Sinde, y ahora acabo de venir de Bardelona de rodar una pelí­cula de Silvia Quer que se titula La Otra Ciudad, de un libro de Pablo Aranda con el mismo tí­tulo, y me he dado cuenta de que voy cogiendo poso, cada vez que hago algo así­ me da. Además, yo después de La Vida Mancha que fue como un buff, como una puerta que se abrí­a enorme, he ido eligiendo personajes pequeños en pelí­culas o guiones que yo creí­a que iban a estar bien, más que protagonistas en pelí­culas, como, imagí­nate, no es española, El Rompepelotas. Entonces esto me lleva a que cada vez que me sale un prota porque lo he elegido, porque he dicho sí­, pues volverme loco por buscarle todo al personaje. Entonces pues me ha dado un poco, yo creo. Me ha dado más Lo Mejor de Mi a mi que lo que yo le he dado a Lo Mejor de Mi.

-Cineando: ¿Qué es lo que más destacarí­as de Roser Aguilar como directora?

-J.S. Que te deja trabajar. Sin lugar a dudas ella sabe que es la directora, sabe lo que quiere, sin lugar a dudas, eso te lo digo, que he rodado con ella, pero sobre todo sabe que hay muchas vertientes en una pelí­cula y deja a cada uno que aporte su granito de arena. Tanto a Marian como a mi, como al director de fotografí­a que llega y te dice, hay una última secuencia que se oscurece, está hecha a propósito, no es que haya salido así­, ya en el propio guión la luz va perdiendo y hay un off dentro de la pelí­cula donde los personajes también van perdiendo su luz, o sea cada uno aporta su granito de arena y ella es capaz de que todo el mundo aporte y les deja aportar, porque hay directores con mucho talento que no te dejan aportar y entonces no hay esa peli. Si tú te das cuenta, siempre que ves pelis buenas de directores buenos son directores así­, que te dejan aportar, que tienen un equipo técnico en condiciones o artí­stico para dejarles aportar, porque si no para qué tienes ese equipo. Yo creo que lo mejor de Roser es que te deja trabajar.

-Cineando: ¿Cómo te describirí­as como actor?

-J.S.: Como un actor que está aprendiendo. Un actor polivalente, que he aprovechado las oportunidades que me han dado, como esta pelí­cula o como La Vida Mancha. Soy un actor que puede hacer muchos registros y que intenta sobre todo hacerlo de verdad. Un actor que está aprendiendo, todaví­a me queda mucho por aprender.

-Cineando: ¿Has cambiado mucho desde La Vida Mancha?

-J.S.: Sí­. La Vida Mancha no tiene nada que ver con esta pelí­cula, La Vida Mancha no me lo hizo todo pero Enrique me lo daba, me decñia toma, cómetelo, está aquí­, y yo decí­a es que están los trozos gordos, y me los hací­a más pequeños. Bueno, en La Vida Mancha yo era un niño, no sabí­a lo que era el cine, yo no sabí­a lo que era nada, y Enrique vio en mi algo y entonces me cogió y me ayudó muchí­simo, muchí­simo. Y lo que he hecho hasta esta pelí­cula es ser más consciente de lo que hago y saber hacerlo solo, no es que lo haga solo porque siempre el director te dice, pero si más ser consciente de lo que estoy haciendo ahí­, no sabí­a lo que estaba haciendo. Uo cuando vi la pelí­cula no sabí­a ni de lo que trataba. Ahora investigas más los guiones, ves más, ves los acontecimientos, por qué, cómo llego aquí­, cómo llego acá. En la otra, Enrique, que es muy buen director de actores, el mejor que me he encontrado, él te mueve para que tú tengas esos sentimientos que él necesita para la pelí­cula, pero él te los mueve, no los mueves tú porque sabes que los necesitas, y yo creo que lo que yo he ido aprendiendo es esto, al trabajo que me hizo Enrique en la primera pelí­cula a intentar yo solo tenerlo, aunque luego el director te ayuda y tal y cual, pero intentar hacerlo yo.

-Cineando: Ya para acabar, como actor, ¿cuál serí­a tu mayor sueño?

-J.S.: Pues como actor, mi mayor sueño serí­a morirme viviendo de esta profesión. Porque es muy complicado, es una pescadilla que se muerde la cola, si no eres un actor superconocido para que las personas que vengan a ver la peli me cren, lo tenga más fácil, no vean a tal actor haciendo de, sino tal, entonces esto lo que nos hace es elegir mucho. Yo hago un prota cada dos, tres años, hago personajes secundarios, pero prota cada dos, tres años, y realmente cuesta vivir de esto. Yo tengo que pagar mi hipoteca como todo el mundo, entonces mi sueño serí­a vivir de esto. Yo he tomado una vertiente, hay otros actores que toman otra y me parece fenomenal, que es ser conocidos muy rápido y tal y cual, la tele te da mucho. Si te das cuenta, actores de mis caracterí­sticas y tal casi todos son ultraconocidos habiendo hecho muchí­simas menos pelí­culas que yo, me parece factible, pero luego ves a esa persona haciendo de tal, y yo he tomado la otra vertiente de ser poco conocido para que tú cuando entres a ver la pelí­cula no veas a Juan Sanz haciendo de, sino que veas a Tomás. Y bueno, ya te digo, a vivr de esto, eso me lleva a tener que poner copas cuando estoy entre una pelí­cula y otra (risas). Personajes, me gustarí­a haber hecho, si se volviese a hacer que no se va a hacer, pues Taxi Driver, personajes que te tocan por dentro, personajes que te dejan el poso, personajes que te marcan y que te obligan a estar un año sin rodar porque estás todaví­a quitándotelo. Esos personajes me encantarí­a hacerlos, pero no por Taxi Driver ni por Toro Salvaje porque sea un boxeador, no, no, sino por todo lo que le mueve por dentro y todos los sentimientos que se van moviendo, es decir, personajes de verdad dentro de pelí­culas de verdad. Que yo creo que ésta que hemos hecho no es Taxi Driver, vale, pero sí­ es una peli que no intenta ser más de lo que es, pero sí­ es una peli muy de verdad, muy de sentimientos, muy de esto me puede pasar a mi, y esos sentimientos me los mueve a mi y yo también he estado enamorado y yo también cuando me he enamorado la otra persona se desenamora de mi porque las relaciones son un poco así­. Personajes que te muevan, que te hagan crecer como actor.

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