Pablo Rivero: “Con Villa Tranquila me he encontrado otra vez con la esencia de la profesión”
19 Noviembre 2007 · Imprimir éste artículo
Para la mayoría del público, Pablo Rivero sólo es el hijo mayor de los Alcántara, o el hijo mayor de Cuéntame. Desde luego, gracias a la pequeña pantalla, Pablo Rivero ha alcanzado una gran popularidad y le ha permitido hacer otros trabajos. Pero también puede ser un lastre igual de pesado para su evolución como intérprete. En estos últimos años, Pablo Rivero también se ha convertido en una especie de icono del cine español independiente, arriesgado e innovador, y prueba de ellos son las películas en las que ha participado: La Noche del Hermano, El Ciclo Dreyer… El pasado viernes estrenó Villa Tranquila, un acercamiento casi documental a la vida en una barriada de las afueras de Buenos Aires.
-Cineando: En Villa Tranquila interpretas a Ion, ¿cómo describirías a tu personaje?
-Pablo Rivero: Es un chico que vive en Madrid, que trabaja en un taller de motos. Es un tio bastante hermético, que está bastante bloqueado, no está muy contento, tiene una vida bastante aburridilla. Y el hecho que desencadena la película es que recibe una carta de su padre, al que no ve desde que tenía 4 años, y le pide que vaya a verle a Argentina a verle porque está enfermo. Y bueno, es un chico que huye un poco de su realidad, que no le gusta y está en un viaje un poco para encontrarse con sus raices, para encontrar respuestas y conocer a su padre, la curiosidad. Yo creo que es un tio un poco marcado por esa ausencia paterna. Y luego se encuentra con una cosa completamente distinta a lo que se imaginaba. Lo que vemos ya en la película, digamos que esto es un poco la base, pues es cómo un tio de esas características se tiene que enfrentar a una realidad completamente distinta, de sobrevivir y de imponerse. Yo creo que es un tio muy sensible pero muy hermético, con una careta fuerte para sobrevivir, porque si no se hundiría.
-Cineando: ¿Es duro componer un personaje partiendo casi totalmente de gestos y miradas?
-P.R.: ¿Sabes lo que pasa? (risas). Pues a mi antes me costaba mucho, porque yo hago bastantes gestos, yo soy bastante payaso, yo hago muchos gestos, y además me gusta, me gustan los actores también así, como con mucha fluidez y tal, pero luego me pasa que me he encontrado con trabajos, los primeros siempre hacía como de yonki, traficante, el niño pastillero, como la mala influencia, todo muy así, y entonces sí podía expresar más, estaba como más pasado, pero luego, tanto en tele con Cuéntame que al final son personajes muy sobrios, yo cuando salgo es para contar un hecho importante, hablar de cosas duras o importantes, por lo cual tengo que estar muy contenido, muy contundente. Mi primera experiencia en cine fue, bueno con un personaje prota digamos, en La Noche del Hermano, que también no hacia nada, teníamos combo, Santiago, el director estaba a dos metros nuestros, me decía, no pestañees, no hagas esto, no hagas lo otro. Yo creo que La Noche del Hermano fue la base para controlar Villa Tranquila. Villa Tranquila fue la siguiente película que hice y de hecho hay una secuencia digamos un poco homenaje, en la que yo me recuerdo a, que es cuando me siento con María, le hablo y me impongo un poco, tengo un par de miradas… (sonríe). Digamos que es La Noche del Hermano un poco jugada, en otro contexto, pero sí yo lo tenía muy presente, utilicé muchas cosas de las que había aprendido, yo con La Noche del Hermano aprendí, tenía una serenidad, una confianza en mi y una seguridad que yo no tenía, y que aquí me valió un poco para componer algo tan frío, un personaje tan alejado a mi.
-Cineando: ¿Qué es lo que te atrajo de Villa Tranquila?
-P.R.: Todo, el proyecto en sí. Yo creo que Villa Tranquila para mi era la esencia de mi profesión y de lo que es el cine y de como yo concibo esto. Me encanta el cine, me encanta mi profesión, me llega un proyecto que es lo más alejado a mi y lo más alejado en mi contexto, me proponen irme tan lejos a un país que no conozco pero además no digamos a un rodaje que podría ser artificioso, como si te vas a rodar a Barcelona a unos estudios y tal, sino que era una aventura, es meterte en unas localizaciones y en un lugar y trabajar con unos actores que todo es real, realmente la realidad supera a la ficción muchas veces. Como actor, era vivir la experiencia en su totalidad y de verdad, no puedes engañar. Entonces, aparte de eso, luego te encuentras con Jesús, que es un tio dinámico, es un cabezón, pero lo tiene muy claro y está lleno de talento, y tanto en la parte técnica, que todo es muy minucioso, como el trabajo con los actores, ninguno son actores, y entonces había una esencia de espíritu de campamento divertido de la profesión, en el sentido muy riguroso pero a la vez muy divertido, entonces, yo es encontrarme otra vez con la esencia de la profesión, estar haciendo una película muy en serio y muy siendo consciente de que esto se va a quedar para la posteridad y valorándolo pero a la vez pasándomelo muy bien y viviéndolo… es un punto y aparte, es otro mundo, es como si hubiera vivido la película de verdad. Muy bien.
-Cineando: ¿Qué emociones crees que transmite la película?
-P.R.: Yo creo que las justas, porque la película toca temas muy importantes, y la pobreza, y las carencias, podría haber sido una película, yo cuando digo el planteamiento muchas veces siempre digo no es Marco, que parece que es como el niño que va a buscar a su padre a Argentina, los argentinos, todos tenemos un concepto del cine argentino, yo, por lo menos, un poco meloso, mucho diálogo, muy pomposo, a mi me cansa un poco. Y ésta es todo lo contrario, es una película que intenta ser realista, pero sin confundirlo con lo documental y te descubre los personajes. Y yo creo que el mérito es ese, te sumerje, es que es la realidad, es que es así. ¿Las emociones? Pues las que tú quieras darle. Sí es verdad que, cuando vienen amigos, digo mira, es muy corta, con lo cual siempre te quedas con ganas de más, y no es esa cosa como pesada que me quieren explicar todo y tal, y luego digo es un poco seca, no es efectista, a mi me gusta ese tipo de cine. No te dan una resolución ni te dice lo que tienes que pensar, tú dirás uy este chico ha huido, o no huye, yo creo que es muy real, lo que pasa, yo que lo he vivido, dices es que es así. Entonces no tienes una respuesta, o yo no puedo decir pues yo hubiera hecho esto, y tal, y entonces el chico se queda apenado y hace no se qué. No, es que la vida es así, es que la vida pasa, sigue, y te quedas con cosas aquí, y vuelves y no. Yo creo que es tal cual.
-Cineando: Profesional y personalmente, ¿qué te ha aportado hacer Villa Tranquila?
-P.R.: Profesionalmente todavía no lo sé (risas). Hombre, Villa Tranquila es fruto de La Noche del Hermano porque me la ofrecieron a las dos semanas, yo sé lo que me repercutió La Noche del Hermano. A mi me sirvió mucho porque yo terminé aquí un día y a los tres días empezaban los ensayos de El Ciclo Dreyer que se estrenó mucho antes pero es posterior. Entonces, profesionalmente sobre todo, pues la seguridad, el estar en activo, con ganas, sobre todo, porque es un personaje tan hermético, que El Ciclo Dreyer era todo lo opuesto, y hablaba mucho y sacaba todos mis sentimientos, y era un chico que necesitaba todo el rato hablarlo y tal, entonces para mi fue un desahogo total, se complementó muy bien y me sirvió como ejercicio tanto una como la otra. Y personalmente una aventura. Yo la veo y digo joer, yo me dedico a esto por eso, yo la veo y digo joer, es una película qe cuántas veces vas a hacer una película así. Yo cuando veo las películas que hago, los personajes, que digo joer, son personajes que a lo mejor está muy mal que yo lo diga, pero yo creo que tengo mucha suerte, aunque no sean las más taquilleras y tal, son personajes muy especiales. Esta peli, cuándo haces una película tan… , el contexto, yo veo un plano sólo y veo el fondo y veo el sitio y la fotografía y todo, y digo ha sido una chulada haber estado ahí. Ya ha pasado tanto tiempo que lo veo desde fuera, y digo ostras. A mi me parece una suerte, vamos.
-Cineando: ¿Te atraen especialmente las historias que se salen de lo habitual, como El Ciclo Dreyer o como Villa Tranquila?
-P.R.: Yo creo que las atraigo (risas) más que me atraen. No, sí es verdad que a mi me gusta el cine raro, digamos raro. No me gusta el cine explicativo, que me lo explican todo ya lo que he visto y tal. Y soy muy aventurero y además intento cambiar. Y sobre todo cuando un director es apasionado, y este tipo de historias que se salen de lo habitual es porque son directores poco habituales y con un universo muy personal, con lo cual es lo mejor que te puede tocar, porque te enriqueces y te llenas de… O sea, cada director, con Santiago igual, ahora he hecho una con Albert Espinosa que tiene un mundo… el mundo amarillo, como él lo habla, que es maravilloso. Y unos personajes que van a estar increíbles, yo creo. No hablo nosotros, sino los personajes. Y sí, ahora voy a empezar otra, y también es muy independiente. Pues sí, no son películas al uso pero a mi me gustan, y sobre todo, es que son personajes muy distintos todos, yo ya sólo lo veo, un fotograma de una y otra, y digo ya no me parezco el mismo, que es bastante en el cine español, que te den la oportunidad de cambiar y que no hagas siempre el mismo registro ni el mismo personaje. Y luego que dices, joer, es que son historias muy especiales, sobre todo son directores muy fieles a sí mismos y películas, o sea, ninguna tiene un truco final, ni de blandita o no se qué, cada una te gusta o no te gusta. Me parece que el cine también es eso, tener elección y tal, y no estas medias tintas que ves que duran mucho más y que no sé qué y que al final no sabes la historia que has visto, son historias muy contundentes, y a la hora de rodarlas y trabajarlo es mucho más fácil cuando son tan claras.
-Cineando: Ya para ir terminando, ¿cómo te describirías como actor?
-P.R.: (piensa). Yo creo que aventurero, no sé, yo creo que agradecido, no sé, yo me considero, tengo muchas ganas de trabajar y creo que no pongo problemas. Sobre todo que lo disfruto, entonces no sé, pues como actor me encantaría que dijeran que soy aventurero, que me comprometo, que lo disfruto, que lo valoro, creo que me integro bien, estas películas lo demuestran, que son pelis que o te integras bien, ya no sólo con los textos, con el no sé qué, aquí si no te integras bien. Yo esto se lo decía a Jesús, sabes que esto porque soy yo, pero te toca otro, o sea, las condiciones eran… Yo, asumo esto también creo que de donde vengo y cómo he trabajado, me integro muy bien con el equipo, con lo cual tampoco me considero como por encima del equipo, entonces, creo que es fácil trabajar conmigo, creo, o espero, o yo intento trabajar por ahí.






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