Roser Aguilar: “No me gusta cuando la gente se mira sólo el ombligo”
9 Marzo 2008 · Imprimir éste artículo
El pasado viernes se estrenó Lo Mejor de Mi, premiada ópera prima de Roser Aguilar, que cuenta una historia de amor de una forma poco convencional protagonizada por Marian Álvarez y Juan Sanz. La película forma parte del Proyecto Ópera Prima de la ESCAC, que ha decidido apostar por las obras de sus alumnos de último curso, y es que todos los años financiarán su primera película a uno de sus alumnos. El pasado lunes, durante la presentación de la película a la prensa madrileña, pudimos entrevistar a Roser Aguilar, que os ofrecemos a continuación. Os recordamos que si váis al final de la página, podréis escuchar la entrevista en un video de YouTube.
-Cineando: ¿Cómo describirías a Lo Mejor de Mi?
-Roser Aguilar: Es una historia de amor. Es una película sobre la pérdida de la inocencia donde básicamente el tema que se trata es la diferencia entre el amor idealizado, los ideales de amor que normalmente circulan en la cultura popular, lo fácil que parece el amor, lo simple, y luego la diferencia con el amor real, concreto, del día a día. Un poco eso es lo que se encuentra el personaje de Raquel, que tiene que afrontar una situación límite con su pareja cuando aparentemente va todo bien, ella aprenderá cosas sobre su pareja, sobre el amor y sobre ella misma.
-Cineando: ¿Cuál fue el proceso desde que empezaste a imaginar la historia hasta ahora, que va a llegar a las pantallas?
-R.A.: Uff, es un proceso muy largo. Como os contaba, han sido cinco años desde empezar a pensar sobre la historia de amor, la historia de descubrimiento sobre cosas de la vida que tiene Raquel, sabía por donde me quería manejar pero aún no tenía la trama, hasta que en los meses en que me empecé a concentrar en el guión encontré la trama a través de la entrevista con el doctor García Valdecasas, que hablababa de los transplantes de donantes vivos, ahí empecé a investigar y vi que era un mundo muy rico, a partir de ahí escribí un guión del que hice varias versiones, lo entregué a una productora que no contestó, nunca respondió, y entonces ya lo pasé a la gente de Escándalo Films, a un ex-profesor mio que es el responsable de Escándalo Films, pero no con la intención de que lo produjera,, y él mismo también me dijo, ¿oye en principio ahora tienes la intención de producir un largo?, y dije no, tranquilo, y luego cuando lo leyó le interesó mucho el proyecto y nos pusimos en marcha, luego buscamos financiación, rodamos en 2006, acabamos en 2007, debutamos en Locarno, y hasta ahora. Es un poco dilatado pero no muy dispar del resto de películas.
-Cineando: ¿Hay alguna parte de ti que se haya quedado en el rodaje de la película, en la presentación?
-R.A.: Hombre, sí, es un proceso, como comentaba en la rueda de prensa, que al ser tan largo pues lógicamente pasan cosas entre medias, y descubres cosas no sólo del cine sino también de ti misma. Y una de las cosas más gratificantes ha sido que si tienes una idea muy clara puede ser que guste a gente muy distinta de ti y sea como una oportunidad para que mucha gente realmente aporte cosas, que esto lo tienes en teoría, cuando vas a hacer una película piensas que puede pasar, pero realmente yo no lo esperaba. Yo he tenido un equipo muy creativo, muy generoso, y han surgido cosas muy interesantes, y aparte, me ha servido mucho tambiéhn para medirme, como ópera prima para ver qué tipo de película quería hacer, bueno, qué tipo de película quiero hacer a partir de ahora. Me parece un proceso complejo pero muy rico.
-Cineando: En tu opinión, ¿cuál es la mayor virtud de Lo Mejor de Mi?
-R.A.: Pues que es una película donde las emociones son muy sinceras y que todo el mundo que se ha implicado realmente ha intentado dar lo bueno que tenía, tanto a nivel de aportación estética como a nivel de aportación emocional. Creo que es una película muy honesta y que llega a la emoción. Llega a la emoción respetando la inteligencia del público, yo creo que es una virtud en el cine. A mi me gusta cuando me hacen esto como espectadora, me respetan las dos cosas.
-Cineando: Ahora que mencionabas las emociones, ¿qué emociones, qué sensaciones esperas despertar en el público que vea la película?
-R.A.: Pues es complicado de contestar a esto. Hombre, evidentemente espero el reconocimiento, que se reconozcan en la historia, por un lado la empatía con los personajes, que sientan a veces simpatía por Raquel, a veces que la vean como una pesada, también con el personaje de Juan Sanz, pero lo más importante es que ellos mismos se reconozcan y se den cuenta que realmente querer a alguien es complicado pero a veces en las dificultades también hay esos pequeños detalles que enriquecen no sólo el amor, sino también la vida. Que el hacer compañía a un enfermo o el estar solo y triste pues también aporta cosas, y sobre todo que las relaciones de amor son muy ricas pero que uno también tiene que quererse a sí mismo.
-Cineando: ¿Qué es lo que más destacarías de Marian ílvarez y Juan Sanz como actores?
-R.A.: Los dos son muy distintos como actores pero son muy buenos y muy generosos. Buenos como actores y generosos como personas y como actores, es decir. Marian es una chica muy lista, construye un personaje muy complejo pero con muchos matices, con detalles muy pequeños, transmite muchísimas cosas, con la mirada, con una manera de sentarse, con una manera de levantarse, tiene vis cómica, tiene capacidad dramática, tiene un físico muy agradecido, muy fotogénico, parece fácil pero es muy fuerte, tiene muchas cualidades buenas para el personaje de Raquel. Y Juan es un actor muy orgánico, muy visceral y es también muy de verdad, construye de otra manera pero también llega a transmitir. Hay momentos en los que ellos están en simples primeros planos nada más en la pantalla y los dos llenan la pantalla. Y los dos, como ya he dicho, son muy generosos, es decir, trabajando, no son de los que quieren aparentar sólo para su video book, sino que ellos intentan realmente transmitir cosas y se implican emocionalmente, y los dos han sufrido rodando, pero han sufrido en sentido positivo, que se han quemado mucho, pero realmente también los dos están muy contentos.
-Cineando: ¿Crees que el cine tiene que ser algo más que un mero vehículo de entretenimiento?
-R.A.: Yo creo que el cine es las dos cosas, la de entretenimiento y una manera de que te cuenten historias con un punto de vista y que te aporten cosas que te enriquezcan. Creo que es legítimo las dos cosas, por un lado el cine tiene también una parte cultural y una vertiente más industrial porque es una cosa muy cara que mueve mucho dinero. Yo creo que las dos facetas del cine son legítimas. A mi personalmente me interesa más cuando alguien me cuenta su punto de vista, su mirada sobre la realidad y me aporta cosas desde dónde vive a las cosas que le pasan, a cómo quiere, a cómo siente las cosas. Yo es lo que voy a buscar cuando voy al cine, pero me parece totalmente legítimo lo otro. Y también creo que cuando alguien quiere contar su mirada también tiene que tener en cuenta al espectador. A mi no me gusta cuando la gente se mira sólo el ombligo. El cine es un medio de masas entre comillas, y que en principio está destinado a bastante gente, entonces hay que pensar siempre en transmitir a un público medio.
-Cineando: ¿Cómo te describirías como cineasta?
-R.A.: Novel (risas). No sñe, es complicado, pero, ya te digo, básicamente me ha interesado mucho el cine de autor, me gusta el equilibrio entre emoción, inteligencia y también que me aporten estéticamente, y he hecho sólo una película, lo que pasa es que si me gustaría hacer más e investigar más en el lenguaje, y buscar más la parte poética de las imágenes, la parte de transmitir simplemente con cuanto menos diálogo posible. Pero bueno, está por ver. Yo creo que lo que me gusta, hay mucha gente que lo dice, desde Trueba a Chillida, el escultor, que lo bonito es cuando vas a crear algo y no sabes cómo acaba, ese proceso de descubrir para mi es lo que me parece enriquecedor. Y luego el resultado, pues en este caso me alegro porque hemos hecho un camino que de verdad ha valido la pena.
-Cineando: Ya para ir terminando, como cineasta, ¿qué le pides al futuro?
-R.A.: Ahora comentaba con un compañero vuestro, un periodista, pues que podemos dejar de ser amateurs, que ojalá pueda hacer una segunda, una tercera pero con unas condiciones… Una primera película yo me atrevo a escribirla sola, sola en el sentido de que el primer guión lo hice sin que me pagaran, aunque luego lógicamente llegas a acuerdos con los productores. Quiero decir, que si a alguien le interesa lo que hemos contado, poder hacer más proyectos pero en unas condiciones de profesional, básicamente me refiero al tema del guión, que parece que los guionistas de cine son gente que viven del aire y que tienen que apostar por escribir una historia aún sin tener dinero, y eso me parece una locura, no lo hace un lampista, no lo hace un ingeniero, ¿por qué lo tiene que hacer un guionista? Que trabajes y te paguen por ello, y tener la oportunidad de hacer más películas y seguir investigando.






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