Vicente Peñarrocha: “El cine sigue siendo un mecanismo muy potente de denuncia”
24 Noviembre 2007 · Imprimir éste artículo
Buena parte del público piensa que las películas españolas son iguales, cuentan siempre las mismas historias, o por lo menos las mismas temáticas. Para refutar esa teoría, hay cineastas como Vicente Peñarrocha, cuyos largometrajes son siempre historias originales y con importantes toques de magia y fantasía. Ayer se estrenó en toda España su segunda película, Arritmia, en la que aborda el delicado asunto de los presos de Guantánamo y la vida en La Habana, una historia en la que realidad y ficción se encuentran ligadas de una forma muy íntima.
-Cineando: ¿Cómo describirías a Arritmia?
-Vicente Peñarrocha: Yo creo que es un viaje del infierno que es Guantánamo al cielo que es La Habana, y es la historia de una persona que recupera la vida poco a poco en ese viaje.
-Cineando: ¿Cómo nace la idea de hacer Arritmia?
-V.P.: Pues es un encargo. Me ofrecieron un guión y yo vi que tenía elementos con los que podía enganchar, pedí si podía reescribirlo para adaptármelo un poco más y me dijeron que sí, y a partir de ahí seguimos trabajando.
-Cineando: Has afirmado que en Arritmia has unido un poco la fantasía y la realidad, ¿cómo lo has conseguido?
-V.P.: Es mi modo natural de ver la vida. A veces es difícil diferenciar lo que es real de lo que no, o lo que es sueño de lo que no. Y yo creo que la realidad y la fantasía al final forman las dos partes de la misma realidad.
-Cineando: En tu opinión, ¿cuál es la mayor virtud de la película?
-V.P.: Yo creo que es que hemos conseguido retratar física y sensorialmente esa vuelta a la vida, no es un discurso intelectual sino que es una película muy epidérmica, muy de sensaciones.
-Cineando: ¿Cómo fue el rodaje en La Habana, fue difícil conseguir los permisos necesarios?
-V.P.: Sí, la verdad es que en La Habana es complicado conseguir permiso, rodar, en fin. Fue un esfuerzo que tuvimos que hacer, a veces haciendo las cosas por los caminos convencionales y a veces pues echando imaginación y trabajo.
-Cineando: ¿Cómo recreaste el horrible Guantánamo?
-V.P.: Ahí fuimos bastante escrupulosos. Nos documentamos muy bien sobre como era el campo, las dimensiones de las celdas, la disposición, la distancia entre ellas. La recreación de Guantánamo es muy realista en ese sentido.
-Cineando: Durante la preparación y el rodaje de la película, ¿en algún momento las autoridades americanas han interferido, han querido contactar con vosotros?
-V.P.: No directamente, aunque hemos tenido algunos episodios curiosos, se dirigieron al actor cuando vieron que buscaba mucha documentación sobre Guantánamo y sobre Al Qaeda y tal. Tuvimos también en un hotel de Londres un curioso incidente, estábamos el actor y yo con un montón de fotos en la habitación, de este tipo de temas, y la chica avisó a un tipo de seguridad y tal. Pero vamos, son más bien anécdotas que una amenaza real, yo creo.
-Cineando: ¿Qué emociones, qué reacciones esperas provocar en el público?
-V.P.: Me gustaría provocar un poquito de emoción, Me gustaría llegar a la denuncia política a través de la emoción de los personajes, y no quedarme solamente en un discurso intelectual.
-Cineando: ¿Qué es lo que más destacarías de Rupert Evans y Natalia Verbeke como intérpretes?
-V.P.: De Rupert destacaría yo creo que el talento fundamentalmente y la dedicación, es una persona que tiene un talento desbordante y que es muy fácil trabajar con él, y tiene mucha ilusión. Y de Natalia yo destacaría la profesionalidad, es una persona que se preparó muy bien, muy concienzudamente el acento cubano, el baile. Es una persona muy profesional.
-Cineando: ¿Impone mucho dirigir a un actor de la talla de Derek Jacobi?
-V.P.: No, porque él se encargar de eliminar esas barreras. Es un tipo muy humilde, muy cercano y muy cómodo de trabajar con él. Al revés, tanto a mi como a los demás nos transmitió una sensación de tranquilidad.
-Cineando: Profesional y personalmente, ¿qué ha significado para ti hacer Arritmia?
-V.P.: Yo creo que es un salto adelante. Es una película más complicada de producción, había que recrear decorados, había que rodar en dos países, había que rodar en tres idiomas. Digamos que es un salto adelante, era un desafío pero creo que me ha venido bien y he aprendido mucho.
-Cineando: Al igual que sucede en Arritmia, Fuera del Cuerpo también tenía sus toques mágicos, ¿te interesan más las historias innovadoras, arriesgadas, que las más puramente convencionales?
-V.P.: Sí, yo creo que a mi jugar con la fantasía me interesa más. No digo que las otras no sean interesantes, pero a mi siempre me gusta buscar un poco las vueltas a la realidad.
-Cineando: ¿Crees en el cine como herramienta de denuncia?
-V.P.: Sí, y de muchas otras cosas. Yo creo que el cine la ventaja que tiene es que es muy poliédrico y sirve tanto para entretenerte como para denunciar y muchas otras cosas. Yo creo que sí sigue siendo un mecanismo muy potente de denuncia.
-Cineando: La película se presentó en el pasado Festival de Málaga de Cine Español, ¿por qué ha tardado tanto en llegar a las salas?
-V.P.: Bueno, hoy día es muy complicado estrenar las películas. Hay que esperar fechas, hay que esperar el momento adecuado y hay muchas películas que estrenar. Digamos que es una historia que suele ser bastante recurrente, lo de tener que esperar a las fechas concretas.
-Cineando: ¿Cómo ves la situación actual del cine español?
-V.P.: Pues como siempre, es decir, complicada, pero sigue para adelante. Yo creo que hay que seguir buscando caminos y haciendo productos coherentes pensando, tanto si son con un enfoque comercial como si son con un enfoque más independiente, tener muy claro cómo hay que hacerlo para que llegue al público para el que está pensado el proyecto.
-Cineando: ¿Cómo te describirías como cineasta?
-V.P.: Bueno, a mi no me gusta describirme. No me gusta pensar mucho en mi mismo, y si alguien lo hace, prefiero que lo hagan los demás.
-Cineando: Antes de comenzar tu trabajo como guionista en las series de televisión aquí en España, realizaste pequeños trabajos en Hollywood. ¿Tenemos una concepción distinta del cine aquí que en Estados Unidos?
-V.P.: Sí, muy distinta. En Estados Unidos es un sector muy comercializado, es un gran sector económico. Desde el principio se abordan todos los proyectos sabiendo muy exactamente a quien se quieren dirigir, cómo se van a vender, cuándo se van a estrenar, es decir, no tiene sentido hacer una película y decir bueno a ver cuándo la estrenamos, en la mayoría de la industria, quiero decir. Y luego está mucho más organizado en todos los niveles, tanto en guión, actores. Es decir, existe una profesionalidad en la organización de los medios y de la que quizá aquí a veces carecemos.
-Cineando: ¿Qué es, qué significa para ti el cine?
-V.P.: Pues muchas cosas. El cine es desde una válvula de escape, un medio para sobrevivir, un medio para aprender, una forma de soñar. El cine es muchísimas cosas en una.
-Cineando: Hasta ahora, ¿cuál ha sido el momento más bonito, el que más te ha emocionado en tu carrera?
-V.P.: No sabría decir. Quizá yo creo que fue el momento en el que me confirmaron que sí iba a hacer mi primera película. Estuve peleando mucho tiempo y llegó un día que me dijeron que sí, y yo salí del despacho y me puse a andar por la calle intentando asimilar el momento, de que lo había conseguido, de que iba a hacer una película.
-Cineando: Como cineasta, ¿cuál sería tu mayor sueño?
-V.P.: Mi mayor sueño sería seguir haciendo películas, poder seguir disfrutando de esto.






Comentarios
Algo que decir?