Ella es el Partido

6 Junio 2008 · Imprimir éste artículo

Ella es el PartidoFinalizamos nuestro repaso a los estrenos del fin de semana con Ella es el Partido, tercera película que dirige George Clooney, y por tercera vez escoge una historia de época. Curiosamente, desde Confesiones de una Mente Peligrosa, con cada nuevo film ha ido retrocediendo un poco más en el tiempo. Con este film, Clooney regresa a un terreno en el que se siente muy comodo como actor, la comedia romántica, y se arriesga en ella por ver primera como director. Y para esta aventura se ha rodeado de un buen reparto: su amiga Renée Zellweger, John Krasinski, famoso por su papel en la divertidísima The Office, Jonathan Pryce, Stephen Root

Mucho antes de la época de los jumbotrons, del Astroturf y de las animadoras, de primas y fichajes multimillonarios, de contratos publicitarios exorbitantes, se jugaba por el mero placer de jugar. Eran chicos duros y brutos, malhablados y testarudos. Eran duros de pelar. Dodge Connolly (George Clooney) es un héroe del fútbol con mucho encanto y desparpajo, consciente de que la liga profesional sólo atrae a unos cuantos seguidores más dados a gritar y a beber que a pagar por ver un partido. Muchos partidos acaban en auténticas batallas campales, y no parece que las cosas vayan a mejorar. Pero el capitán está convencido de que es posible encaminar a su equipo y conseguir llenar los estadios.

Cuando el patrocinador les deja tirados y toda la liga está a punto de derrumbarse, Dodge convence al cazatalentos CC Frazier (Jonathan Pryce) para que fiche a Carter “la Bala” Rutherford (John Krasinski), la estrella en ciernes del fútbol universitario que llena los estadios. Con esto espera llamar la atención del país. Carter, además de ser un héroe de la I Guerra Mundial, que se enfrentó en solitario a varios soldados alemanes y les obligó a rendirse, es apuesto y rápido como ninguno en el campo. El nuevo campeón parece demasiado perfecto para ser verdad, y Lexie Littleton (Renée Zellweger) está decidida a demostrarlo.

La joven periodista, a la que su jefe manda a cubrir la liga profesional a pesar de su falta de experiencia, sospecha que la historia bélica de Carter no es tan clara como parece. Y mientras escarba en el pasado, el joven Carter y el veterano Dodge rivalizan por su amor. Dodge, además de ver cómo el fútbol profesional se aleja cada vez más del deporte que tanto ama, debe luchar dentro y fuera del campo por la cohesión del equipo y por la chica de sus sueños. Cuando descubre que las reglas del juego en el fútbol y en el amor son sorprendentemente parecidas, decide reservarse una jugada para el último cuarto.

George Clooney, John Krasinski y Renée Zellweger

Notas de Producción

El periodista Duncan Brantley, de Sports Illustrated, investigaba el nacimiento de la liga profesional de fútbol americano cuando le vino la idea de Ella es el Partido. Escribía un artículo acerca de una estrella de este deporte, John McNally, que se hacía llamar “Johnny Blood” para jugar en la naciente liga de fútbol profesional con los Duluth Eskimos, sin por eso dejar de jugar en la liga universitaria. Cuanto más se metía en lo que entonces era el deporte, más pintorescos le parecían los personajes, hasta tal punto que quedó fascinado. Pensó durante varios años en escribir un guión y, finalmente, le pidió a su compañero de trabajo Rick Reilly que le echara una mano, convencido de que su sentido del humor aportaría mucho.

“Llevábamos años escribiendo artículos juntos para Sports Illustrated, y la historia de Johnny Blood pudo con nosotros”, recuerda Duncan Brantley. “Era un loco al que le encantaba beber, y tenía una moto con sidecar, como Dodge Connolly”. “El equipo jugó 31 partidos aquel año, de ellos 29 fuera de casa”, sigue diciendo. “El dueño del club era tan tacaño que les obligaba primero a ducharse con el equipo para lavarlo, luego a ducharse de verdad y, finalmente a colgarlo de las ventanillas del tren para que se secase”.

Les pareció increíble que llegasen a jugar cuatro o cinco partidos semanales. Incluso hacían parar el tren si veían a un grupo de diez o veinte chicos, contra los que se ponían a jugar por dinero. A pesar de que los dos periodistas nunca habían escrito un guión, el tema les apasionaba y no se dieron por vencidos. Pero para hacerlo aún más difícil, Duncan Brantley vive en Nueva York y Rick Reilly en Colorado.

“Al principio nos encerramos en una habitación durante una semana y escribimos una especie de tratamiento”, recuerda Duncan Brantley. “Luego escogimos las escenas que más nos gustaban a cada uno, las escribimos, y nos corregimos mutuamente. Conseguimos sacarlo adelante”. “Los personajes eran muy interesantes”, dice Eric Reilly. “Además, era un periodo trepidante en la historia del deporte. No se sabe muy bien por qué, la liga universitaria era muy popular, atraía a cientos de miles de seguidores, pero la liga profesional no le importaba a nadie. Más aún, estaba mal vista. No era para caballeros; un caballero debía tener un trabajo de verdad. No se habló de la liga profesional hasta 1925, por eso nos pareció un telón de fondo único para la película”.

A principios de los noventa, los dos reporteros ofrecieron el guión a Steven Soderbergh, que a su vez se lo dio al productor Casey Silver, entonces presidente de producción de Universal Pictures, que lo compró. “Era amigo de Steven”, recuerda Casey Silver. “Ya habíamos trabajado juntos y me gustaba el guión, sobre todo porque era una comedia romántica que transcurría en un escenario poco explorado por Hollywood”. Mientras el guión pasaba por varias fases de desarrollo, Steven Soderbergh dirigió Un Romance muy Peligroso, con George Clooney y Jennifer Lopez. Para entonces, Casey Silver se había convertido en productor independiente y se había llevado el proyecto a su productora. “Después de varios intentos, Steven se lo enseñó a George durante el rodaje y le gustó”.

George Clooney disfrutó con la historia creada por los dos guionistas. Desde la perspectiva de un apasionado de las comedias de los años treinta y cuarenta de directores como George Cukor y Lewis Milestone, le pareció que Ella es el Partido merecía ser una comedia al estilo de Howard Hawks. Pero la película tuvo que esperar una década mientras el guionista-realizador-actor trabajaba en otros proyectos. En el verano de 2006, el actor volvió a interesarse por el guión de Ella es el Partido y por su protagonista, Dodge Connolly. Steven Soderbergh ya se había retirado del proyecto y George Clooney pensó en hacerlo con su productora, Smokehouse Productions.

Universal dio luz verde al proyecto cuando supo que George Clooney podía dedicarse plenamente a la película y que estaba dispuesto a ocupar la silla de director y ser el protagonista. Por fin, después de tantos años, la historia empezaría a rodarse en la primavera de 2007. Casey Silver dice: “Aunque con George todo parece fácil, trabaja muy duro. Realiza una preparación increíble. Creo que Buenas Noches, y Buena Suerte no sólo era una magnífica película, sino que también estaba muy bien dirigida. No hacía falta mucha imaginación para saber que haría algo excepcional con esta”. Hablando del reto de actuar y dirigir a la vez, George Clooney comenta: “Casi puede decirse que el papel fue escrito para mí; conocía al personaje, sabía qué hacer con él. De hecho, me di cuenta de que no podía hacer el papel que realmente me atraía, lo habría estropeado. Pero pensé inmediatamente que Dodge era el papel perfecto para mí”.

El productor Grant Heslov, socio de George Clooney en la productora Smokehouse, reconoce que el proyecto le interesó por su originalidad: “Me gustan las películas de época, pero Ella es el Partido me gustó sobre todo porque no se había visto nada parecido en la gran pantalla. Es una época fascinante, con personajes más grandes que la vida misma. El guión tenía posibilidades únicas. A George y a mí nos encantan las películas de Preston Sturges y de Billy Wilder, y me pareció que tenía los típicos elementos de una comedia loca”. Una vez pulido el guión, con el director y el actor principal a bordo, sólo quedaba encontrar a unos cuantos jugadores muy brutos y a una preciosa periodista que hiciese apartar la vista de la pelota.

Renée Zellweger y George Clooney

Una Mujer con Genio y unos Tontos. Los Actores de la Película

No fue difícil decidir quién interpretaría los papeles principales. “George siempre tuvo a Renée Zellweger en la cabeza”, dice Casey Silver. “Encabezaba su lista. No me extraña, porque está perfecta en comedias románticas”. Grant Heslov añade: “Es brillante con las réplicas y sabíamos que era capaz de interpretar a una mujer sexy, sofisticada y con carácter. Lo genial de Renée es que ha sido capaz de captar la vulnerabilidad de Lexie, que empieza a salir a flote cuando duda de si va por el buen camino enamorándose de Dodge”.

El papel atrajo a la actriz desde el primer momento porque Ella es el Partido le pareció “de esas películas por las que una cruza los dedos”. También le gustó porque “me recordó las fantásticas comedias románticas de antes, con diálogos rápidos e ingeniosos, una historia interesante y personajes vibrantes”. Renée Zellweger califica a Lexie de “ingeniosa e inteligente, una chica que sabe lo que hace. Tiene mucho genio, es una adelantada a su época. Pero quizá lo que más me atrajo fue su integridad”. Renée Zellweger no tardó en descubrir que la locuaz reportera deportiva no para de hablar, y que los intercambios entre Lexie y Dodge o Lexie y Carter son auténticos bombardeos. Le gustó la forma relajada de dirigir de George Clooney porque le permitía ser más libre con el diálogo.

Acerca de los ensayos dice: “Hablamos de los diálogos, de las escenas, de lo que no se decía y de cómo encajaba en la historia, pero no ensayamos demasiado. En ningún momento establecimos todos los movimientos de una escena ni repetimos mucho los diálogos. Eso sí, había páginas y páginas de diálogo, lo que significaba aprendérselos de memoria cada noche. Pero tampoco fue muy duro porque eran frases muy ricas, que podían ir en muchas direcciones”. George Clooney comparte la opinión de su coprotagonista: “Es un poco como una montaña rusa. Baja muy deprisa, pero luego va más lento. Hay que descubrir esos puntos; lo conseguimos ensayando un par de veces para encontrar un ritmo. Renée es la actriz perfecta para esto. Nadie lo hace tan bien como ella”.

El siguiente en unirse al proyecto fue John Krasinski, en el papel de la estrella de fútbol Carter Rutherford. En opinión del productor Grant Heslov, el actor entendió el conflicto del héroe de guerra que quizá no fue tan valeroso como cuenta. Los guionistas habían creado a un buen chico atrapado por la celebridad. Dice: “Carter siempre nos pareció un chico decente, ingenuo e inteligente que no supo parar a tiempo. John lo entendió así e interpretó el personaje a la perfección”.

John Krasinski se quedó gratamente sorprendido al leer el guión: “Lo leí ocho meses antes de empezar a rodar y me encantó. Le dije a mi representante que era el mejor guión que había leído en mucho tiempo, pero no esperaba que me dieran el papel. Fui a ver a George a su despacho, pero no hice ninguna prueba, cosa que me sorprendió. Al mes, me pidieron una cinta. Me llamaron a los dos días, fue de locos”. Cuando el actor se unió al rodaje, el equipo ya llevaba casi un mes rodando en Carolina. Al principio, sólo disponía de los fines de semana y volaba cada lunes a Los Ángeles para acabar la temporada de la serie “The Office”. Tardó seis semanas en poder dedicarse plenamente a Ella es el Partido.

El premiado actor galés Jonathan Pryce interpreta al representante de Carter, el elegante y astuto CC Frazier, un hombre interesado en las mujeres y en el poderoso dólar que, en cierto modo, actúa de mentor del impresionable joven. El realizador, hablando de Jonathan Pryce, dice: “Con él todo es más fácil. Sabemos exactamente quién es en el momento que entra en un lugar. CC es más listo y tiene más mundo que el resto, igual que Jonathan. Es un profesional que sabe exactamente qué necesita la escena. Con un actor como él, es muy fácil dirigir”. Y añade, riendo: “Es violento actuar con él, pero es fácil dirigirle”.

Según Jonathan Pryce, el personaje de CC es “un tipo que sabe lo que quiere, va a por ello y lo consigue. También cree que gusta a Lexie, bueno, a todas”. El actor reconoce que se inspiró en varios representantes de carne y hueso. “Tuve representantes en Estados Unidos que eran como CC, no podían entender que prefería hacer “Macbeth” para la Royal Shakespeare Company en vez de una película, daba igual que fuera mala”, dice. “Para ellos, el dinero era más importante. Por suerte, ya no trabajo con representantes así, pero fue muy divertido recordarlos para hacer de CC”.

Dado que la película gira alrededor del fútbol, era crítico encontrar a actores adecuados para interpretar a los Duluth Bulldogs y a sus contrincantes, sin olvidar a los entrenadores, árbitros, propietarios y periodistas. Los Bulldogs importantes en el equipo de Dodge y de Carter son Keith Loneker, en el papel del running back “Big Gus”; Malcolm Goodwin, como el receptor Bakes; Tommy Hinkley, como el lineman Hardleg; Matt Bushell, como Curly; Tim Griffin, como el lineman Ralph; Nick Paonessa, como Zoom; Robert Baker, como el lineman Stump; Nick Bourdages, como Bug, el aguador malhablado, y Rocky, un bulldog inglés, el favorito del director y la mascota más vaga que jamás existió.

El reparto principal también incluye a Jack Thompson en el papel de Harvey, el curtido jefe de Lexie en el Chicago Tribune; Peter Gerety, como Harkin, el comisario de fútbol de Chicago; Wayne Duvall, como el entrenador Ferguson, y Stephen Root, como Suds, el reportero borracho del equipo que se pasa la mayoría de la película durmiendo la mona mientras Dodge redacta sus artículos.

Antes de empezar el rodaje, George Clooney y los productores buscaron a los auténticos jugadores de fútbol y a los seguidores que llenarían las gradas. Cientos de extras se presentaron a las pruebas, muchos más de los necesarios. Los escogidos debieron aceptar cortarse el pelo al estilo de los años veinte y a menudo tuvieron que presentarse antes del amanecer para estar vestidos y maquillados para las escenas. Pero nunca perdieron el buen humor, incluso cuando en un solo día había viento, llovía, hacía frío, volvía el sol, hacía calor… Muchos extras eran futbolistas de instituto a los que no hubiera hecho falta un gran esfuerzo para arrasar a George Clooney, Krasinski y a los chicos en el campo, pero el guión no lo permitía.

John Krasinski y George Clooney

Aprendiendo a Jugar

Para convertir a John Krasinski, a George Clooney y a los otros actores en jugadores de los Duluth Bulldogs, fueron necesarias serias y numerosas sesiones de entrenamiento. El nuevo equipo acabó preparándose en auténticos barrizales en Greenville, Carolina del Sur, vestidos con equipos de lana nada cómodos. Durante las dos semanas de “instrucción” aprendieron a jugar al fútbol y a realizar jugadas tan cómicas como atléticas. TJ Troup, un erudito de la época, ex defensor y entrenador en universidades e institutos, se encargó de dirigir los duros entrenamientos.

TJ Troup afirma que George Clooney es historiador además de cineasta: “George y yo teníamos la misma idea de cómo debían desarrollarse los partidos. Grant y él se habían documentado acerca del fútbol de la época. Querían que las jugadas fueran auténticas porque el juego era muy diferente del actual”. En los años veinte, las reglas del juego estaban poco definidas y los partidos acababan en auténticas grescas. El asesor dice: “El campo tenía las mismas dimensiones, pero la filosofía y las reglas eran diferentes. Si un jugador te empujaba fuera del terreno de juego en 1925, la pelota se colocaba a una yarda de la banda. Tenían todo el campo a izquierda y derecha. Además, los entrenadores de la época consideraban que no era de hombres ganar un partido pasándose el balón. Las jugadas acababan en auténticas melés en el centro del campo donde se repartían golpes y patadas”.

Y así fue para los Bulldogs. El entrenador Wayne Duvall explica: “En aquella época, el entrenador era más bien el representante del equipo. No le estaba permitido indicar jugadas a su equipo desde la banda. Si lo hacía, eran penalizados. Los jugadores se sabían las jugadas. En este caso, Dodge se encargaba de la estrategia”. Durante la dura “instrucción” a la que les sometió Troup, surgió un compañerismo que sería muy útil durante el rodaje. George Clooney había trabajado con algunos de los actores anteriormente, en concreto con Tommy Hinkley en Confesiones de una Mente Peligrosa y con Keith Loneker en Un Romance muy Peligroso. Pero no es más llevadero ser placado por un conocido, y el director también recibió codazos y patadas.

De todos los actores, el único que ha jugado al fútbol profesionalmente es Keith Loneker, que interpreta a una fuerza de la naturaleza llamada Big Gus. Jugó para la Universidad de Kansas antes de fichar por los Rams de Los Ángeles (actualmente de Saint Louis) y los Atlanta Falcons. Su mayor problema fue “desaprender” a jugar como en el siglo XXI. “Todo es diferente, no se bloquea igual, no se lleva la pelota como ahora”, dice el actor. “Cuando jugaba, lo hacía en la banda, pero siempre soñé con jugar de running back, y por fin lo he conseguido”. Pero George Clooney tenía otros planes y le usó como pared para detener a cualquiera que se le acerca, árbitro incluido. Keith Loneker dice, riendo: “Nunca llegué a tocar el balón”.

John Krasinski, debido al rodaje de “The Office”, fue el último en llegar al campamento, pero le recibieron con los brazos abiertos. Con una sonrisa, recuerda: “Tenía la sensación de ser la oveja negra, de haber llegado tarde, pero los chicos eran muy abiertos, como sus personajes”.

Lo peor llegó cuando hubo que rodar el partido final, para lo que fue necesario trabajar una semana en un campo convertido en un auténtico barrizal. Cada día, los Bulldogs se vestían con equipos cubiertos de barro y se lanzaban a un mar de lodo. Varios miembros del equipo de maquillaje esperaban en las bandas con cubos llenos de barro, preparados para ir corriendo a retocar una cara, un brazo o una pierna para los primeros planos.

Ella es el Partido. Título Original: Leatherheads. Dirección: George Clooney. Guión: Duncan Brantley y Rick Reilly. Intérpretes: George Clooney, Renée Zellweger, John Krasinski, Jonathan Pryce, Stephen Root y Jack Thompson. Nacionalidad: Estados Unidos (2008). Comedia romántica, 110 minutos aproximadamente.

Francisco Bellón Ballesteros - Valoración ★★★★☆

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Albert Puyuelo i Roca [rating [3.5/5]

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Imágenes cortesía de Universal Pictures International España

George Clooney

Renée Zellweger

John Krasinski

John Krasinski, Jonathan Pryce, George Clooney y Renée Zellweger

John Krasinski y George Clooney

Renée Zellweger y George Clooney

Jack Thompson

George Clooney y Renée Zellweger

Renée Zellweger, George Clooney y John Krasinski

Jonathan Pryce

George Clooney y Renée Zellweger

John Krasinski

George Clooney y Renée Zellweger

Renée Zellweger

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