Estreno del 12 de Septiembre: Wanted (Se Busca)
12 Septiembre 2008 · Imprimir éste artículo
Hoy llega a los cines la espectacular cinta de acción Wanted (Se Busca), un film que desde luego no dejará indiferente a nadie tanto por su estética como por su nivel de violencia. Buena parte de la controversia creada por la película se debe al personal estilo de su director, Timur Bekmambetov, que realiza su debut en Hollywood tras haber dirigido las dos primeras entregas de Guardianes de la Noche en su Rusia natal. La adaptación de la popular y polémica serie de novelas gráficas de Marc Millar llegan a nuestros cines con dos meses y medio de retraso con respecto a su estreno en Estados Unidos.
Wes (James McAvoy) es un vago de 25 años que odia su vida, y con razón, porque da asco. En la oficina, la pesada de su jefa le atormenta delante de sus colegas repartidos en cubículos. En casa, su descarada novia es un imán sexual para todos excepto para él; incluso atrae al supuesto mejor amigo de Wes. No es de extrañar que este perdedor nato se trague las píldoras contra los ataques de pánico como si fueran caramelos entre comidas vegetarianas de tofu empaquetado en celofán. Casi sería mejor que la patética existencia de Wes acabara de una vez, ahorrándole el dolor de prolongar su miserable vida. Y por suerte para Wes, su vida se acaba, mejor dicho, su vieja vida, cuando la estupenda Fox (Angelina Jolie) le saca de su letargo con una pistola humeante en la mano. Al parecer, el casi desconocido y olvidado padre de Wes murió mientras trabajaba para la Fraternidad, una liga de superasesinos fundada hace siglos cuyos miembros juran llevar a cabo las órdenes del destino. Su lema: “Mata a uno, salva a mil”.
Ahora le toca a Wes seguir los pasos de su padre y liberar a la fiera que está enjaulada en su interior. Wes lo lleva en la sangre y así se lo demuestran Fox y un grupo letal, entre los que se encuentra Sloan (Morgan Freeman), el enigmático líder de la Fraternidad. Muy a pesar suyo, el neófito acaba por desarrollar reflejos tan rápidos como el rayo y una agilidad sobrehumana. Pero convertirse en asesino no es fácil. El antiguo zángano renace en la piel del chico dorado de la Fraternidad. Wes empieza a disfrutar de la vida e incluso se venga de algunas personas que le atormentaron en el pasado. Pero el dulce sabor del poder no tarda en volverse amargo cuando descubre que las intenciones de sus letales compañeros no son tan nobles como le han dado a entender. Mientras duda entre el heroísmo y la venganza, Wes aprenderá lo que nadie, ni su frío padre o una turbulenta asesina, puede enseñar: sólo él controla su destino.
Del cómic a la pantalla
“Increíble”, “único”, “experimental”, “irónico” y “genio creativo” son algunos de los calificativos usados para describir al director ruso Timur Bekmambetov, nacido en Guryev, Kazajistán. Su peculiar visión le ha colocado al timón de su primera película en inglés, apoyado por un grupo de experimentados productores, un reparto y un equipo premiados, bajo los auspicios de un importante estudio americano. Pero, ¿cómo ocurrió? En 2004, Timur Bekmambetov estrenó Guardianes de la noche, una película con un presupuesto de 1,8 millones de dólares cuya recaudación superó los 16 millones sólo en Rusia, convirtiéndola en un éxito mayor que El señor de los anillos: la comunidad del anillo. Guardianes del día se estrenó en Rusia a principios de 2006. Aunque más costosa que la primera, fue otra producción de bajo presupuesto, 4,2 millones de dólares, pero esta vez la recaudación alcanzó casi los 40 millones dólares en Rusia.
En la misma época, los ejecutivos de Marc Platt Productions habían leído la primera entrega de Wanted, la serie de libros de cómics, y estaban convencidos de que la oscura e imaginativa historia tenía un enorme potencial cinematográfico, pero el tema (una banda de supermalos que había dividido el mundo en facciones) necesitaba un giro nada habitual. Empezaron a buscar un realizador que estuviera dispuesto a romper moldes. Después de ver Guardianes de la noche, supieron que le habían encontrado. Si Timur Bekmambetov era capaz de crear una película tan impactante visualmente con un presupuesto restringido, ¿qué no sería capaz de hacer con un presupuesto generoso y los medios de un gran estudio?
El productor Marc Platt dice: “El lenguaje visual que usa Timur es único, asombroso y extraordinario. Nunca había visto imágenes semejantes. Me pareció que su habilidad para crear mundos nuevos era idónea para este material, y que nos permitiría crear algo diferente, experimental, sin dejar de ser accesible para el público en cualquier parte del mundo”. Jim Lemley, el socio productor de Timur Bekmambetov, añade: “Pasaron dos años desde que leímos el primer guión hasta que empezamos a rodar. Nos pareció importante ir más allá de lo que se había visto en cine hasta ahora y encontrar ideas, por muy raras que fueran, para asombrar al público”. En cuanto a la fe que tiene en la visión tan particular del director, Jim Lemley dice: “Si pusiéramos a tres personas en una habitación con una cámara y les pidiéramos que rodaran lo mismo, las imágenes de Timur siempre nos sorprenderían”.
Timur Bekmambetov, hablando de su inventiva visual, dice: “Es como si cien ideas se agolparan en mi cerebro, luchando por salir. Quizá por eso creo un estilo nuevo, algo que no se ha visto antes. Quiero que el público participe en la acción, que sea parte de la acción, que viaje con el personaje, en vez de limitarse a observar. El director ha demostrado ser capaz de imprimir un increíble realismo a cada uno de sus proyectos. Cree que cada acción, cada emoción debe tener una base realista por muy extravagantes que sean las circunstancias. La enorme atención que pone en los detalles le permite concentrarse y construir escenas sólidas. “Dirigir mi primera película en inglés no ha sido diferente de mis otras películas”, dice. “Intento comunicar con los espectadores, enamorarme de ellos en cierto modo y hacerles una buena película, contarles una buena historia”.
La realización y el tono acerbo de Timur Bekmambetov apenas cambió al trasladarse a una producción de habla inglesa. Marc Platt dice: “El tono sardónico de Bekmambetov está muy presente en sus anteriores películas. Tiene un humor negro que surge en los momentos menos esperados. Su ironía narrativa y visual aporta a Wanted (Se Busca) un tono único”. El humor negro ya estaba presente en el material primitivo, la novela ilustrada de Mark Millar y J.G. Jones que se publicó en una serie limitada de seis volúmenes. Además de hacerse con los derechos de uno de los cómics independientes más vendidos de las últimas décadas, los cineastas también querían obtener la bendición de los creadores originales.
Cuando Marc Millar vendió los derechos cinematográficos a Universal, él y J.G. Jones sólo habían escrito la segunda entrega. Mientras estaban acabando la serie, el estudio casi había terminado la primera versión del guión. Al ser redactados de forma independiente, los dos proyectos son diferentes. Marc Millar dice: “No me preocupaba en absoluto, porque la novela ilustrada y la película son dos entidades distintas. Por muchos cambios que hicieran, la novela permanecería igual. Pero me gustó que consultaran el material original tan a menudo. Cuando acabaron el guión, y con la aportación de otros guionistas, habían conseguido incorporar el material principal del libro. Lo único que no incluyeron fue la historia de fondo de los supermalos, pero todo lo demás está”.
Antes de tomar caminos separados, la novela ilustrada y la versión cinematográfica de Wanted (Se Busca) empezaron en el mismo punto: la tercera parte del guión es un reflejo exacto de los dos primeros capítulos de los libros. A pesar de que las historias transcurren en lugares muy distintos, los escritores creen que el tono, los personajes y la narrativa son iguales en ambas versiones. Marc Millar comenta: “Me gusta que los primeros 40 minutos de la película sean casi idénticos, escena por escena, al libro. No era así en la primera versión, pero cuando Timur aceptó dirigir la película, insistió en incorporar los aspectos más oscuros del material. Una de mis escenas favoritas, la primera, está reproducida casi viñeta a viñeta en la película: un hombre ve un punto luminoso en su cabeza, saca sus armas y se lanza detrás de unos asesinos”. También le impresionó la forma en que los guionistas y Timur Bekmambetov desarrollaron algunas escenas clave de las dos primeras entregas: “En algunas escenas, sólo disponía de un par de viñetas. No hay mucho espacio en una novela ilustrada. Pero Timur y los guionistas las transformaron en escenas geniales con tremendas secuencias de persecución”.
El director no sólo consideraba importante honrar la imaginación del material original, también quería respetar la búsqueda de Wesley de la realidad en un mundo de engaños. “En realidad, es una historia acerca de la verdad”, explica Timur Bekmambetov. “Wesley intenta escapar de un mundo en el que todos mienten y encontrar a gente que diga la verdad. En el camino, descubre que se puede escoger y guiar el destino. Y eso es lo que todos intentamos hacer”.
El reparto de Wanted (Se Busca) jura fidelidad
Wanted (Se Busca) es la historia de Wesley, pero al principio, no hay nadie tan alejado como él de la imagen del héroe de cómic. Lo pasa fatal, el mundo entero le pisotea y sigue fichando mañana y tarde, esperando que su miserable existencia acabe. Nada que ver con el clásico protagonista alto, musculoso, de mandíbula cuadrada. Pero el personaje sufre una notable metamorfosis en la que pasa de patético a poderoso; acaba por aceptar su legado y permite a su fuerza interior que eche a un lado al debilucho. Timur Bekmambetov explica: “Vemos a Wesley crecer, descubrir sus posibilidades y su inteligencia. Empieza siendo un chico débil al que todos tratan de perdedor, porque no tiene fe y no sabe qué genes lleva en su interior. Es diferente. Es único. Cuando lo descubre, empieza a crecer. Se convierte en un hombre, en un asesino. Entonces descubre que el mundo está lleno de mentiras y no le queda más remedio que escoger entre creer lo que le cuentan o seguir su propio camino y encontrar la verdad”.
El joven actor escocés James McAvoy tardó algún tiempo antes de verse en el papel de Wesley: “No estoy acostumbrado a ver a alguien como yo en este tipo de papeles. Como espectador, me quejo a menudo porque estoy harto de ver interpretarlos a fortachones de 1,90 metros. Me alegro de que escogieran a alguien como yo, y no lo digo por lo que puedo aportar al papel como actor, sino porque la elección no era obvia”. Timur Bekmambetov explica: “Ya sé que James es un actor diferente para interpretar a Wesley, pero quería un actor de verdad, alguien con quien el público pudiera identificarse, que se pareciera a todos nosotros. Wes cambia mucho interior y exteriormente. James es capaz de eso, lo supimos desde el principio. También quería a un actor capaz de aportar un toque de humor porque no me parece posible diseñar un mundo fantástico y creíble sin humor. Es escéptico e irónico, y si él cree, el público también creerá”.
El productor Marc Platt añade: “Nos pareció esencial encontrar un actor accesible”. Los cineastas querían a alguien “que pudiera existir en un mundo exagerado, pero que fuera capaz de comunicar con realismo emocional que su verdad también es la nuestra. James es un actor inteligente, y quiso saberlo todo acerca de su personaje, de su comportamiento, para poder creerlo. La transformación del personaje se convierte en una experiencia palpable y visceral gracias a la mente creativa y al talento interpretativo de James”. Timur Bekmambetov recuerda: “Al principio, buscamos formas para cambiar a Wesley, quizá el peinado, o la ropa. Un día hicimos una prueba de cámara en Londres, y de pronto, sin el vestuario, sin maquillaje, James lo hizo solo, delante de nosotros. Al principio era un chico atontado y se convirtió en otro personaje, casi como un superhombre. Fue increíble. Entonces supimos que no hacía falta nada, James podía hacerlo solo”.
El actor escocés se sintió atraído por el personaje no sólo por sus diferencias, sino también por el mundo que el realizador ruso crearía: “Me gustan las películas de acción que no se toman muy en serio”, explica James McAvoy. “Reconozco que algunas de las cosas que me pidió Bekmambetov me sorprendieron, pero en general era para mejorar el material. Creo que es un genio loco y malvado. Su trabajo es fantástico y muy extraño. Incluso cuando se trata de escenas emocionales y sinceras, les imprime una atmósfera extraña, a la que respondo muy bien”.
Como cualquier organización poderosa, la Fraternidad se mantiene unida gracias a su misión: mantener el equilibrio en el mundo eliminando a aquellos que, según El telar del destino, perturbarán este equilibrio y harán daño al mundo. El telar del destino no es una metáfora. La Fraternidad es una antigua comunidad de tejedores en cuya sede está el enorme Telar que teje los destinos de los objetivos. Los defectos en la tela se traducen en un código binario descifrable. En otras palabras, cuando ha llegado la hora de alguien, mandan a un miembro de la Fraternidad a encargarse de él. Se consideran operarios de la suerte, instrumentos del destino. El realizador explica: “En muchas mitologías, en Grecia, Irán, China, Francia, Rusia, el telar es místico. Tejer y descifrar el futuro viene a ser lo mismo en la película. Es el equilibrio entre el bien y el mal, entre el caos y el mundo organizado”.
Los miembros de la Fraternidad forman un grupo dispar. Cada uno tiene aptitudes específicas y una personalidad única, pero todos son letales. El jefe es Sloan, que también representa la voluntad del Telar. Después de encarnar dos veces a Dios, meterse en la piel del líder de una antigua sociedad no suponía ningún esfuerzo para el oscarizado Morgan Freeman. El actor dice: “He trabajado en muchas películas, y siempre busco algo diferente. Como actor, no quiero aburrirme haciendo lo mismo eternamente. Cuando leí el guión de Wanted (Se Busca), el concepto me gustó. También creo que Timur es un realizador muy interesante. Si a eso añadimos el resto del reparto y que no he hecho muchas películas de acción, estaba deseando trabajar en esta”.
El productor Marc Platt dice: “La integridad y fuerza de Morgan, como hombre y como actor, hacen que me crea cualquier cosa que me dice. Es una figura paternal, algo muy importante para Wesley. Desprende fuerza y poder sin intentarlo. Necesitábamos a un actor capaz de encarnar la mitología de la Fraternidad para que los espectadores aceptaran la idea”. “Como persona, Morgan Freeman es muy tranquilo y muy noble”, dice Timur Bekmambetov. “Nos creemos lo que dice. Es un hombre de negocios y el líder de la Fraternidad. Es capaz de convencer a Wesley, y también a nosotros”. “Lo que más me impresionó fue la profundidad y los detalles que aportó Timur”, dice el actor. “Redactó unas páginas acerca de la Fraternidad, de su historia, filosofía, de su legado como tejedores, de sus armas, sus capacidades, su jerarquía. Casi nada de esto llegará al público, pero para nosotros los actores, fue una herramienta estupenda para construir nuestros personajes y meternos en ese mundo. Tener algo así es un lujo poco habitual a la hora de aceptar un papel. Es muy creativo”.
La mujer que se sienta a la derecha de Sloan se llama Fox. Pocas actrices tienen la fuerza y el talento necesarios para encarnar de modo creíble a una impecable asesina y comunicar emociones. Los cineastas tuvieron claro desde el principio que sólo podía ser Angelina Jolie. Marc Platt comenta: “Fox es una mujer muy fuerte, con mucho carácter y una voluntad de hierro, que ha superado tremendos obstáculos para convertirse en asesina. Es la maestra de Wes. Ella le observa, le entrena y le ayuda a comprender lo que le está pasando. Angelina nos pareció la actriz ideal para el papel”. El productor Jim Lemley añade: “Fox es estoica. Es una soldado en busca de una causa, y la ha encontrado en la Fraternidad. Ha formado su vida y su carácter, se toma su trabajo muy en serio. Y reparte leña”.
Angelina Jolie también se toma su papel muy en serio: “Fox cree en el Código. Me gusta su frialdad. Sin querer ponerme demasiado seria acerca de la película, está hecha para que el espectador lo pase bien; la idea de matar a una persona para salvar a miles es muy interesante”. El director dice: “Tuvimos mucha suerte, y nos sentimos muy felices de que Angelina haga el papel. Es una actriz muy sólida e inconformista. También es muy perfeccionista, por lo que siempre lo hace todo bien. Es profunda y tiene mucho talento. Sabe exactamente qué va a hacer en una escena. Trabajamos los diálogos con ella y los mejoró. Es una actriz muy centrada”.
Aunque Wanted (Se Busca) pueda parecer una película oscura y dura, Timur Bekmambetov inyectó grandes dosis de humor en la historia. La actriz dice: “Me gusta que la película no se tome muy en serio. Tiene momentos locos y se ríe de sí misma. No intenta ser genial, hay algo europeo, divertido. Timur es un hombre que sabe lo que quiere, y me gusta que haya aportado algo inesperado a una película de Hollywood”. El director explica: “No tengo un sentido del humor negro, la vida es oscura y mi humor está dentro de un contexto oscuro. Cuando las cosas son oscuras, se sobrevive gracias al humor. Entre tanta violencia, el humor ayuda a los personajes y al público a superar el momento”.
Pekwarsky, un auténtico superviviente y uno de los miembros más extraños de la Fraternidad, es el experto que fabrica las balas usadas por los asesinos. Y no se trata de balas cualquiera, son auténticas obras de arte con grabados y diminutos mensajes, como “Adiós”. A pesar de su belleza, son mortales. Pueden penetrar en el objetivo realizando una trayectoria curva, o incluso detener la bala del adversario. El admirado actor británico Terence Stamp da vida al experto. No es la primera vez que encarna a un personaje de cómic. Recordemos su memorable interpretación del general Zod en Superman (1978) y en la secuela (1980). Terence Stamp recuerda: “Cené con Morgan Freeman y me dijo que iba a trabajar con un gran director ruso. No sé si Morgan les habló de mí, pero me mandaron un guión. Después de leerlo, me apetecía mucho estar en la película. Y no se equivocó con Timur. Es un director muy inventivo. Permite a los actores cierta libertad con el personaje, pero en cuanto a la dirección, es muy consciente de la estructura e impone su punto de vista”.
Cross es un hombre de hielo que traiciona a la Fraternidad e intenta matar a Fox y a Wesley cuando acaban de conocerse. La primera misión de Wesley será matar a Cross. Thomas Kretschmann encaja perfectamente en el papel de Cross y lo aceptó incluso antes de leer el guión. El actor dice: “Se supone que Cross es el mejor asesino del mundo. Soy alemán y suelen darme papeles de malo. Mi personaje debe ser frío, preciso y muy seguro de sí mismo. No es dramático desde el punto de vista interpretativo. Siempre he intentado explicarme con las palabras justas. En esta película, casi no hablo. Era imposible encontrar algo más simple”.
El artista Common, premiado por los Grammy y con varios discos de platino en su haber, se había abierto camino en la gran pantalla con papeles en American Gangster y Ases calientes, antes de que le ofrecieran el papel de The Gunsmith (el Armero). Dice: “Vengo del mundo de la música y de pronto me ofrecen un papel con James, Morgan y Angelina. Casi no podía creerlo. Estar con estas personas, estos grandes actores, tener la oportunidad de observarlos y aprender es una experiencia irrepetible”. Hablando de su personaje, dice: “The Gunsmith es un maestro armero, sobre todo de armas de fuego. Sabe todo lo que se debe saber acerca de las armas de fuego, cómo fabricarlas, montarlas y usarlas. A pesar de eso, tiene buen corazón y es un hombre muy sereno, muy tranquilo”.
Tejiendo el diseño: Un nuevo mundo
Tanto en la novela ilustrada como en la película, los personajes se mueven en un mundo que, a primera vista, se parece al nuestro. Pero si se mira más de cerca, es un mundo un poco torcido, ligeramente desenfocado, no del todo real. Los personajes no se limitan a moverse en ese mundo, lo pueblan de un modo poderoso, sobrehumano. Para plasmar esta visión, los cineastas escogieron al diseñador de producción John Myhre, ganador de dos Oscar, acostumbrado a crear mundos que van más allá de la realidad. John Myhre dice: “Bekmambetov tardó aproximadamente 15 segundos en convencerme. Es una de las personas más creativas que he conocido. Es un placer hablar con un realizador entusiasta y lleno de ideas. Se le ocurrían 3.000 ideas para todo, y siempre eran geniales”.
El rodaje en Praga
Aunque la película transcurre en Chicago, el rodaje principal de Wanted (Se Busca) se realizó en Praga por múltiples razones. En primer lugar, rodar en Chicago significaba construir muchísimos interiores, algo económicamente ilógico. Marc Platt explica: “Aunque fue un reto rodar esta película en Praga y recrear partes de Chicago, era el mejor lugar. Disponíamos de muchísimo espacio y estaba cerca de Moscú, donde se realizaban todos los efectos especiales. Rodar en Praga nos permitió incorporar los efectos realizados en Moscú simultáneamente”.
Timur Bekmambetov ya había rodado en Praga y sabía que había muchos decorados disponibles. El aspecto de los interiores y exteriores de Chicago debía pertenecer a la época posindustrial, una mezcla de vigas de acero, tornillos, soportes dentro de una arquitectura sólida básicamente de ladrillo. El supervisor de localizaciones, Michael Sharp, dice: “Necesitábamos un sitio diáfano de unas tres plantas para el Telar, y que también nos permitiera rodar el máximo posible de interiores. Acabamos en una vieja azucarera construida en 1914 y clausurada en 1956. No sólo su arquitectura era neutra, lo que nos permitió adaptarla a los requisitos de la película, también era bastante amplia para rodar cinco decorados diferentes en su interior”.
Reproducir Chicago en una azucarera de la Belle Époque planteó ciertos problemas a John Myhre: “Bekmambetov quería que la película diera una sensación muy americana sin perder su sensibilidad europea. Conseguimos un híbrido haciéndonos con lo mejor de los dos mundos, mezclando lo viejo con lo nuevo, un tema recurrente en toda la película”.
El Telar del Destino
Timur Bekmambetov y los guionistas escribieron una auténtica mitología para explicar qué mueve a la Fraternidad de asesinos. En el mundo de Wanted (Se Busca), hace muchos siglos, unos tejedores descifraron un código haciendo su trabajo. Un defecto en la tela equivalía a un defecto en el mundo. A la hora de tejer, la lanzadera pasa entre los hilos formados por la trama (vertical) arrastrando el hilo que formará la urdimbre (horizontal). Para la Fraternidad, cada defecto (un hilo de la trama saltado por la lanzadera) se contabilizará hasta formar un entramado binario traducido a su vez a un texto: una condena a muerte.
El Telar del destino tiene un papel fundamental en la historia, y John Myhre decidió incorporar el tema del “tejido” en la película: “Se supone que todo está entretejido desde el principio. Por ejemplo, la oficina de Wesley es un sitio horrible lleno de cubículos tapizados con tela. En el exterior del edificio de la Fraternidad, las líneas telefónicas se entrecruzan como telas de araña. El tema está presente en toda la película”. El equipo de diseño se inspiró visitando algunas de las cien fábricas textiles que hay en un radio de 200 kilómetros del centro de Praga. El Telar del destino se basa en los diversos telares de estas fábricas. Construido con piezas de metal negro, madera envejecida y partes de cobre, el Telar parece una máquina de principios del siglo XX, lo que encaja perfectamente con el edificio de la Fraternidad, edificado en la misma época. Fiel a la consigna de mezclar lo viejo con lo nuevo, el departamento artístico añadió toques modernos, como unas lupas para alumbrar las mesas que se encuentran debajo.
Hay muchos más telares en la planta inferior de la Fraternidad (es una fábrica textil). La trama de algunos de ellos viene directamente del plafón, creando formas fantásticas. John Myhre dice: “Da la sensación de estar en una catedral o en un castillo. De hecho, para entrar en el edificio es necesario cruzar dos enormes puertas y un pequeño puente lanzado sobre un foso”.
Saltos y descarrilamientos
Timur Bekmambetov prefiere aumentar la acción mediante efectos visuales en vez de crearla desde un principio con efectos digitales, por lo que el equipo de efectos especiales supervisado por Dominic Tuohy fue parte del puente entre Praga y Moscú. Dice: “Timur ve las cosas de modo diferente, del mejor modo para una película como Wanted (Se Busca). No sé de dónde saca las ideas, pero espero haber sido capaz de trasladar su visión al público”.
Las tremendas escenas de los trenes supusieron un gran esfuerzo. El supervisor de efectos especiales comenta: “Cuando fuimos a Chicago, Bekmambetov se fijó en los trenes elevados y visualizó una escena encima de uno de esos trenes”. El equipo construyó varios techos de trenes “L” de dimensiones reales en un plató con una pantalla verde para que los actores pudieran actuar encima. Para acelerar el ritmo de la escena e incrementar la impresión de movimiento, Dominic Tuohy y el departamento artístico diseñaron un puente que se movía en vez del tren. “Lo movíamos mediante tornos computerizados, lo que nos permitía saber exactamente a qué velocidad iba”, explica el supervisor de efectos especiales. “Al mismo tiempo, los actores se sentían más seguros para dar saltos a tres metros por encima del suelo”. Timur Bekmambetov añade: “El tren no se podía mover, era demasiado grande, era mejor mover el puente”.
Además de las secuencias con el tren “L”, también hay una persecución dentro de un tren pendular que culmina con un vagón cayendo al fondo de una profunda garganta. Para conseguirlo, se instaló el vagón sobre un soporte hidráulico capaz de girar 360 grados e inclinar el tren hasta un ángulo de 32 grados en cuestión de segundos. Dominic Tuohy explica: “El tren descarrila. A partir de ese momento, usamos el soporte para simular la caída. Antes se habían rodado las escenas en el interior del vagón con los especialistas y los actores cayendo y rodando. Fue duro para todos, pero la escena es mucho más interesante. Los actores dijeron que tuvieron la impresión de estar en una secadora”.
Vestuario y maquillaje
Frances Hannon, premiada por los BAFTA, se encargó del estilismo y peluquería de la película. El paso del tiempo y la transformación que sufre Wes, de aburrido oficinista a impecable asesino, debía quedar patente en la pantalla. La maquilladora dice: “Lo más difícil era plasmar el cambio mediante toques sutiles y creíbles”. La transformación incluía marcas y cardenales. Durante su entrenamiento, Wes recibe varias palizas que dejan secuelas temporales. Frances Hannon dice: “Siempre hablé con el director de dónde quería la marca y de cuánto debía durar. Un ojo morado no se cura en un día, pero un pequeño rasguño sí. Bekmambetov sabía exactamente lo que quería, dónde lo quería y cuándo. Pero también improvisamos en algunas ocasiones”.
La diseñadora de vestuario Varvara Avdyushko había trabajado con el director en Guardianes de la noche y Guardianes del día. Dice: “Bekmambetov puede tener una idea un par de horas antes de rodar la escena, incluso menos. Al haber trabajado con él antes, estoy acostumbrada a su continua inventiva”. Hablando del vestuario, sigue diciendo: “Intentamos añadir un detalle particular a cada personaje. Por ejemplo, The Butcher (el Carnicero), un hombre brutal, lleva zapatillas de deporte amarillas y las envuelve en plástico transparente para que no se manchen de sangre. The Gunsmith (el Armero) es limpio y preciso como su ropa, nunca lleva más de lo necesario. The Exterminator (el Exterminador) tiene que ver con las ratas; diseñamos un cinturón del que cuelgan jarras y herramientas para que pudiera llevar sus ratas”. La diseñadora de vestuario trabajó con John Myhre, el diseñador de producción: “Me enseñó los colores, texturas y símbolos que quería usar en los decorados, y los incorporamos al vestuario”.
La preparación de un asesino
Para describir a los miembros de la Fraternidad, es importante enfatizar la importancia de sus cuerpos, que usan como parte de su arsenal. Aunque los miembros de la Fraternidad no son sobrehumanos, cada uno tiene poderes específicos envidiables para cualquier atleta. Los dos miembros más activos, James McAvoy y Angelina Jolie, necesitaban estar en forma. Para convertir al delgado actor en Wesley, la producción contrató al entrenador Glenn Chapman, que dice: “La mayor dificultad con James McAvoy fue conseguir que ganara peso. Creo que pesaba unos 62 kilos cuando empezamos a entrenarle en Londres dos meses antes del rodaje, y llegó a pesar 74 kilos en Praga. No disponíamos de mucho tiempo para incrementar su masa corporal, y decidimos emplear varias técnicas: pesas, entrenamientos a intervalos y entrenamientos a velocidades diferentes”.
Incluso después de firmar el contrato, el actor no se dio cuenta del trabajo físico que le pedirían, y reconoce: “Prefiero cualquier cosa a ir a un gimnasio. Hubo ocasiones en que el entrenador me obligaba a realizar un esfuerzo tan grande que me entraban ganas de vomitar. También me hacía comer cosas horribles a cualquier hora del día, pero parece que funcionó. Wes consiguió el cuerpo que necesitaba”. Al llegar a Praga, el actor tuvo que concentrarse en las escenas de lucha de la película. Dice: “El tamaño no necesariamente equivale a poder, y eso me ayudó a la hora de rodar. Lo que cuenta es poder saltar y alzarse en el aire, por ejemplo. En cuanto empezamos con las secuencias de acción, no tuve tiempo para seguir entrenándome cada tarde y mis músculos empezaron a menguar. La ropa me quedaba grande, cosa que no pasaba al principio del rodaje”.
James McAvoy aparece en casi todas las escenas y Wanted (Se Busca) se convirtió en la película más dura físicamente que había rodado. A pesar de todo, insistió en no usar un especialista mientras no fuera absolutamente necesario. De todo lo que hizo, una escena le gustó particularmente: “Mi acrobacia favorita fue saltar en el tren “L”, lo hice totalmente solo. Mi doble se encargó de las escenas más peligrosas y me deja de maravilla, pero el que salta por encima del puente soy yo. Disfruté mucho haciéndolo”.
Su tutora está en la mayoría de las escenas de acción. Angelina Jolie dice: “En una escena, Fox, mi personaje, le da una paliza a Wesley. Los especialistas me dijeron que James sabía instintivamente cuándo tirarse al suelo en una pelea y no se equivocaron. Es un placer trabajar con él. Me gustan las escenas de pelea, pero hay que tener cuidado de no golpear demasiado fuerte, sobre todo cuando se llevan puños americanos”. El productor Marc Platt dice: “Todos los actores, sobre todo James McAvoy y Angelina Jolie, estaban encantados de hacer sus propias acrobacias”.
En una de las escenas más vibrantes de Wanted (Se Busca) Fox recoge a Wesley en un Viper rojo mientras Cross les persigue en una furgoneta. Mic Rodgers, coordinador de especialistas motorizados, nos explica cómo se rodó la escena: “Arreglamos el Viper para que Angelina pudiera colgarse del lado del conductor gracias a un arnés. Montamos la plataforma de la cámara en la parte trasera del vehículo, que además iba seguido por una moto con cámara. Angelina, en el papel de Fox, casi embiste a un coche y lo evita de un volantazo. A continuación saca medio cuerpo por el lado del conductor y empieza a disparar a la camioneta de Cross”.
El armero Richard Hooper se encargó de entrenar a los actores en el manejo de las armas. “Los entrenamos de dos formas distintas. Pasaron por el entrenamiento habitual y además aprendieron a manejar las armas de una forma especial, típica de la Fraternidad”. Thomas Kretschmann reconoce: “Me costó aprender a manejar las armas. Me incorporé bastante tarde y no tuve mucho tiempo para entrenarme. No estaba seguro de cómo podría convertirme en un superasesino en una semana. Estaba convencido de que necesitaría al menos seis meses”. Las armas de Wanted (Se Busca) son una mezcla de última tecnología y piezas antiguas, siguiendo la pauta del diseño general. La Fraternidad tiene tradiciones, costumbres, códigos y armas que se han ido transformando con el paso de los siglos. En la película salen aproximadamente unos 200 tipos de armas diferentes. La Fraternidad tiene por costumbre adaptar y modificar armas antiguas, incluso pistolas de chispa, en vez de sustituirlas.
El armero Richard Hooper dice: “Bekmambetov no es un director cuadriculado, todo lo contrario. Tenía una idea muy clara acerca de sus personajes y quería que las armas reflejaran esa idea”. Ahora bien, ¿de verdad se pueden modernizar armas antiguas? ¿Es posible conseguir que las armas doblen las esquinas? El armero contesta, riendo: “Lo pasamos muy bien, pero sólo es una fantasía. Eso sí, reconozcámoslo, es genial”.
Semanas de rodaje: Bekmambetov rueda Wanted (Se Busca)
Otro factor que inclinó la balanza a favor de Praga fue que esta ciudad posee un abanico de monumentos que van desde el medievo a la época industrial comunista y que podían encajar con las diferentes escenas de la película, a medida que Wes pasa del mundo “real” al mundo de la Fraternidad. Además de la azucarera, se rodó en el famoso estadio Strahov, el mayor del mundo, con capacidad para 220.000 espectadores; el castillo Krivoklat, a 40 km de la ciudad, construido en el siglo XIII y remodelado en varias ocasiones, la última en el XIX, y otros lugares menos conocidos, como una vieja bodega y una estación de tren en desuso. Una de las secuencias más espectaculares, cuando el tren descarrila y cae al vacío, se rodó en Rumanía. Una vez terminado el rodaje en Praga, los actores y el equipo se trasladaron a Chicago durante dos semanas para rodar exteriores y tomas de acción.
Pero sea cual sea el decorado, el mundo de Wanted (Se Busca) sigue siendo el mismo, visto a través de los ojos de Wesley, por lo que había que representar visualmente sus pensamientos, sus sentimientos… y un problema en especial. En su primera etapa, Wesley sufría ataques de ansiedad e inseguridad hasta el punto de causarle cambios físicos. Por ejemplo, su ritmo cardíaco aumentaba terriblemente, se aceleraba hasta alcanzar las 400 pulsaciones por minuto. Después de ser reclutado por la Fraternidad, descubre que es una condición genética, heredada de su padre, a través de la que produce enormes cantidades de adrenalina. Mientras su sistema se acelera, el mundo exterior se ralentiza. Bienvenido a la modalidad asesina. Todos los miembros de la Fraternidad comparten este don, que les permite ver con mayor claridad, reaccionar y tomar decisiones muy rápidamente. Pero no fue fácil conseguir trasladar visualmente esta condición. Además, Timur Bekmambetov quería que cuando Wesley entrara en modalidad asesina, el espectador le acompañara y no se limitara a observarle.
El realizador y el director de fotografía Mitchell Amundsen también inventaron una toma específica para que las balas de los miembros de la Fraternidad dibujasen trayectorias en arco. James McAvoy nos explica el concepto: “Las balas pueden tener trayectorias curvas porque las recámaras y los cañones de las armas no están estriados. Teóricamente, eso significa que si muevo el arma como si fuera una raqueta de tenis, la bala realizará una curva”. Aconsejamos no preguntar a un profesor de ciencias o a un físico su opinión acerca de esta teoría. Angelina Jolie dice: “Se me hacía raro hablar de eso seriamente, pero después de oír al personaje de Sloan explicar cómo funciona, con la voz de Morgan Freeman, casi llegué a creérmelo”. James McAvoy añade, disipando el mito: “Venga, es una invención. Chicos, no lo intentéis en casa”.
Efectos para disparar en curva y ralentizar el tiempo
A Timur Bekmambetov la idea de “arreglarlo en posproducción” le parece horrible. En su opinión, los efectos visuales deben llevar la toma aún más lejos de lo que se ha rodado, pero no deben crear algo nuevo que no existía antes. El realizador dice: “Para mí, la emoción es más importante que el efecto. Puede que sea de la vieja escuela, pero así consigo lo que quiero de los actores y del equipo. Nunca uso los efectos para suplir lo que no está”. Dmitri Kiselev, colaborador habitual de Timur Bekmambetov y director de la segunda unidad en Wanted (Se Busca), empieza a entender la visión de su amigo al cabo de diez años: “Timur rompe las reglas, pero antes de usar efectos digitales, siempre buscará si no hay una solución natural, más realista. Añade los efectos visuales a una toma existente”.
Jim Lemley añade: “Cuando desarrollábamos las secuencias, Bekmambetov desaparecía en su ‘laboratorio científico’ y regresaba con secuencias previsualizadas que ilustraban exactamente cómo las rodaría y dónde estaría el enfoque en cada escena. Y el enfoque siempre dependía de las emociones que debían transmitir los personajes y del impacto que esos sentimientos aportasen a los efectos visuales que completarían la escena”. El productor de efectos visuales John Farhat dice: “Bekmambetov usa la previsualización como una herramienta, para enseñar lo que intenta captar, pero nunca impone su criterio. No existen las malas ideas para Bekmambetov. Siempre está abierto a las sugerencias. Tiene mucha experiencia, pero entiende que las ideas deben ser frescas”.
El director tiene una empresa de efectos visuales, Bazelevs, en Moscú, que empleó como centro de coordinación para los efectos de Wanted (Se Busca). John Farhat sigue diciendo: “Una de las mayores dificultades, cuando se trabaja con varias empresas, es mantener un estilo consistente en la película. Bazelevs no sólo trabaja en Rusia, sino en el mundo entero. Distribuyeron los efectos visuales entre varias empresas. Algunas se ocuparon de las miniaturas, otras de las texturas, otras de la animación. Bazelevs creó un ‘conducto’ digital, un sistema de coordinación digital, que les permitía comprobar el estado de cualquier toma y compararla a otra toma de la misma secuencia o de cualquier parte de la película. Las diversas empresas actuaban como una sola, era una empresa virtual”.
Uno de los efectos que se quedó en la propia empresa Bazelevs fue la creación por ordenador de dobles para los especialistas. A pesar de que Timur Bekmambetov prefiere rodarlo todo, algunas escenas implicaban demasiado riesgo y no podían filmarse con personas reales ni con la ayuda de los mejores especialistas y los sistemas de seguridad más avanzados. Para completar estas escenas, se crearon dobles mediante el escaneo cibernético. Se trata de una enorme fotocopiadora tridimensional que gira alrededor del actor durante unos 15 segundos y crea un modelo 3-D, que se transfiere al ordenador mediante un molde digital y al que, posteriormente, se inserta el esqueleto y los músculos, se añade la piel y la ropa (que también ha sido escaneada). A continuación se enseña al “rig” cómo emular los movimientos del actor y del especialista. El resultado es un doble que no pone pegas por muy peligrosa que sea la acción.
Para filmar la persecución del tren “L”, el realizador y el director de fotografía Mitchell Amundsen usaron seis cámaras de 35 mm sincronizadas y montadas en una placa especial que podía girar 180 grados. Las cámaras rodaron el tren que atraviesa Chicago produciendo un efecto continuo. Una vez montadas las imágenes e insertadas las tomas de los actores sobre la pantalla verde, el resultado es una escena de acción con imágenes que pasan en un arco de 180 grados delante del espectador. John Farhat dice: “Esta técnica fue una auténtica liberación. Habíamos usado una técnica en la que se monta una serie de fotografías, congelando la acción y girando el punto de vista. Pero aquí lo hacemos con imágenes en movimiento. Creo que fue una de las secuencias más difíciles de conseguir porque colocamos a actores reales en un mundo inexistente”.
Unas últimas palabras…
Muchos pensarán que filmar un mundo creíble no es la especialidad de Timur Bekmambetov, aunque el realizador dirá que el mundo que crea se parece al nuestro. Él simplemente lo distorsiona y lo exagera. El productor Marc Platt dice: “Espero que los espectadores disfruten mucho con la originalidad de la película; que vivan una experiencia diferente guiados por la batuta de este director visionario”. Angelina Jolie añade: “Me gusta que James sea el protagonista. No es el típico héroe de acción y creo que eso permitirá al público identificarse con él. James me sorprendió. Esta película es la historia de Wesley, no es la de un héroe ideal. James representa al hombre de la calle, eso es lo mejor”. ¿Y cómo se siente el hombre de la calle? James McAvoy comenta: “No creo que haga otra película de acción próximamente. El niño de 14 años que llevo dentro estaba entusiasmado con la idea de rodar Wanted (Se Busca), pero seré sincero, nunca lo pasé tan mal cuando tenía 14 años. He disfrutado mucho rodándola, es verdad. Ha sido asombroso”.
Y para concluir, Timur Bekmambetov dice: “Wanted (Se Busca) es la historia de un hombre normal que descubre un mundo diferente que siempre había tenido a su alcance. Como si estuviera en su barrio a dos manzanas, pero nunca se le hubiera ocurrido pasar por allí antes. No sabía que existía. Ahora que está en ese mundo, ¿qué hará?”
Wanted (Se Busca). Título Original: Wanted. Dirección: Timur Bekmambetov. Guión: Michael Brandt, Derek Haas y Chris Morgan. Intérpretes: James McAvoy, Angelia Jolie, Morgan Freeman y Thomas Kretschmann. Nacionalidad: Estados Unidos (2008). Acción, 110 minutos aproximadamente.
Francisco Bellón Ballesteros - Valoración 




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[Clip de 7 minutos de Wanted (Se Busca)]
[Segundo clip de vídeo de Wanted (Se Busca)]
[Tercer clip de vídeo de Wanted (Se Busca)]
[Cuarto clip de vídeo de Wanted (Se Busca)]
[Quinto clip de vídeo de Wanted (Se Busca)]
Imágenes cortesía de Universal Pictures International España (pinchad en ellas para ampliarlas)





































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