Estreno del 14 de Noviembre: La Cuestión Humana
14 Noviembre 2008 · Imprimir éste artículo
Continuamos con nuestro repaso a los estrenos de la semana con la película francesa La Cuestión Humana, un interesante drama con toques de thriller dirigido por Nicolas Klotz y protagonizado por Mathieu Amalric. Seguramente sea la presencia de Amalric la que haya permitido que el film llegue a nuestros cines, especialmente estrenándose sólo una semana antes del estreno de Quantum of Solace, en la que Mathieu Amalric interpreta al villano protagonista.
Simon (Mathieu Amalric) trabaja como psicólogo en el departamento de recursos humanos de una gran multinacional petroquímica. Su labor consiste en la organización de raves y juegos de rol donde los jóvenes empresarios son llevados a la extenuación para detectar sus flaquezas y aptitudes. La fría y calculadora vida de Simon se ve alterada cuando, un día, uno de los directivos le encarga una misión confidencial: investigar al director general de la empresa, al que creen perturbado mentalmente. Inmerso en una extraña conspiración, Simon irá viendo cómo su existencia se va resquebrajando, invadida por los ecos de un pasado siniestro que le harán enfrentarse a la “cuestión humana”.
Notas de Nicolas Klotz
La historia que regresa
Nicolas Klotz: Una noche de Enero de 2000, estaba preparando Paria. Hacía mucho frío. Yo esperaba al equipo en una estación de servicio. En el coche, escuchaba un programa de radio en el que François Emmanuel hablaba de su libro La Cuestión Humana [editado en castellano por Losada, Madrid, 2002], que se acababa de publicar. Sentía que algo iba a pasar con ese libro. Lo compré ese mismo día en una librería del barrio latino de París que abría por la noche y se lo di a Elisabeth Perceval. Le pedí que lo leyera y me lo contara. Estaba tan emocionado por lo que acababa de escuchar en la radio que tenía miedo de decepcionarme.
Elisabeth Perceval: La investigación que lleva Simon lo arrastra finalmente hacia su propio trastorno. Desde el principio siente que es manipulado sutilmente, pero ya es demasiado tarde, su jefe le ha contado demasiado y él se lanza a ciegas hacia esta misión, llevado por una suerte de curiosidad salvaje. Leí el libro la misma noche, del tirón. Quedé impresionada por la precisión y la claridad de la escritura, especialmente por la manera en que Emmanuel logra desenmascarar el lenguaje del poder. Esta historia prolongaba algo que ya estaba presente en Paria y La Blessure, mostrando que lo contemporáneo es difícil de comprender sin tener en cuenta los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial o la Historia en general.
N.K.: La Shoah es uno de los actos fundacionales de la modernidad. Ha revelado la parte maldita de la sociedad industrial. La cuestión es saber si sus fronteras están herméticamente delimitadas dentro del tiempo y el espacio. Después de haber pasado gran parte de mi vida luchando contra todo tipo de angustias y abismos, leyendo la literatura de los campos, discutiendo con mi familia, con aquellos que regresaron de ellos, con aquellos que no conocen la historia, tengo la sensación de que la Shoah es una luz fósil. Una luz emitida antes incluso de 1940 y que continúa produciendo efectos sobre lo contemporáneo, creando el futuro. No se trata de explicar lo contemporáneo a través de la Shoah, sino de tratar de percibir sus resurgimientos, sus proyecciones, que tienen lugar hoy en día según unas formas muy singulares que ya no son las del mundo de los años cuarenta. Es muy importante no zanjar esta cuestión con las trampas de su respuesta. Afortunadamente, el cine no da ninguna respuesta, ninguna solución. Simplemente representa. He aquí la razón por la que los personajes de la película evolucionan dentro de un universo poroso, gaseoso, flotante, donde la lengua y los actos funcionan o se estropean según fenómenos de contaminación “atmosférica”.
Rock, Schubert, Ian Curtis
N.K.: La cuestión humana es un film musical, esto era evidente desde el principio. Cuando empezamos a pensar en la película, le pedí a Robert Wyatt que compusiera la música original. Él estaba de acuerdo, pero yo me puse un poco nervioso. Nos conocemos bien, él es extremadamente amable, de una inusual gentileza, pero como músico me intimida y tenía miedo de no atreverme a pedirle que rehiciera algo, si no funcionaba.
Nuestra hija Héléna nos presentó el grupo Syd Matters. Cuando oí la voz de Jonathan, tuve muchas ganas de trabajar con ellos. Jonathan leyó el guión, “vivió con él”, como le gusta decir. Cuando terminamos el rodaje, vino a ver un pre-montaje de unos cuarenta minutos. Tres días más tarde, volvió con sonidos, fragmentos, una canción para los créditos del principio, bucles con los que experimentamos en la película. Alquilamos un estudio cinco días y cinco noches e hicieron toda la música, improvisando sobre las imágenes, apropiándose de los diálogos de la película para samplearlos.
Hay una parte de música más documental, que corresponde a la liberación nocturna de los jóvenes ejecutivos. En una escena se escucha Temptation, de New Order -los años 80- como si el fantasma de Ian Curtis, que visitaba ya La Blessure, planeara sobre la película. Existe también el mundo musical de Jüst (Michael Lonsdale), su parte secreta. Es Schubert: la elegía suprema y el recogimiento absoluto, pero también el hilo conductor de la investigación de Simon sobre su jefe. Esta música habla de memoria clásica y de la manera en que ésta se transmite de padres a hijos. Pues los padres transmiten dos cosas: la violencia del asesinato y la cultura clásica.
Notas de Mathieu Amalric
El encuentro
Conocí a Nicolas Klotz a través de sus películas. Me gustaban sus películas antes de conocer al hombre, algo que a veces puede resultar inhibidor e intimidatorio, sobre todo para la gente de mi generación, que tiene un verdadero complejo con respecto al compromiso y una admiración celosa hacia nuestros mayores de los años setenta. Nos íbamos encontrando por casualidad, en los despachos de Paulo Branco, que producía una de mis películas en aquella época. Bajábamos a menudo a tomar algo, sin motivo alguno. Me gustó su cabeza de clown, su risa golosa, su voz, la sensualidad de este tipo. Un día, en el verano de 2002 (¡cómo pasa el tiempo!), Nicolas me cita en un café. Hay realizadores que mandan el guión por correo, otros lo hacen modestamente a través del agente, o por email. Nicolas tiene la necesidad de “pasarlo”. De mano a mano, como un relevo. Es decir, como un objeto en curso, permeable, tan vivo que él desea (eso lo comprendí más tarde) que lo modifique.
Cuando lo leí, nos volvimos a ver con Elisabeth Perceval. Tener al autor bajo la mano (nos palpamos, nos tocamos mucho con Elisabeth) nos hizo evitar la psicología. Que Elisabeth estuviera ahí, una mujer entre dos hombres, nos hacía superar los problemas de los personajes para ir hacia la historia, la contaminación, el delirio, la película. Elisabeth citó a Deleuze: “los hombres no deliran sus pequeñas historias privadas, deliran el mundo: la Historia, la geografía, los pueblos…”. Nicolas tiene una manera de buscar que recela de la congelación: la digresión, la fiesta, el placer, la ausencia jubilosa de espíritu serio, nuestras numerosas conversaciones, no siempre en torno a la película, sino sobre nuestros orígenes, amores, padres, sexualidad, me llevaron inconscientemente (y de eso estoy seguro hoy) a Simon.
Posdata
Encontraba la esencia de Simon cada vez que tenía que abrocharme ese maldito último botón del cuello de la camisa, anudar la corbata, afeitarme cada día y ponerme el after-shave para ayudar a los otros actores a que me detestaran o me temieran. Físicamente, duele. Mentalmente, una parte de ti desaparece automáticamente. Un disfraz que sin embargo es el que millones de personas visten cada mañana en el mundo.
La Cuestión Humana. Título Original: La Question Humaine. Dirección: Nicolas Klotz. Guión: Elisabeth Perceval. Intérpretes: Mathieu Amalric, Michael Lonsdale, Edith Scob y Lou Castel. Nacionalidad: Francia (2007). Drama, 140 minutos aproximadamente. Esta película aún no ha sido valorada.
Imágenes cortesía de Entremedio y © de Max Hureau (pinchad en ellas para verlas a mayor resolución)


























Comentarios
Algo que decir?