Estreno del 28 de Noviembre: La Ola
28 Noviembre 2008 · Imprimir éste artículo
Al igual que el cine español ha necesitado tiempo para atraverse a tratar algunos temas delicados relacionados con la Guerra Civil y la dictadura franquista, el cine alemán también ha necesitado un periodo de reposo para poder abordar asuntos relacionados con la Segunda Guerra Mundial, el régimen nazi, o la persecución política en la Alemania del Este. El resultado han sido películas tan interesantes como El Hundimiento, Sophie Scholl: Los Últimos Días, La Vida de los Otros o La Ola, inquietante film dirigido por Dennis Gansel inspirado en un hecho real que llega hoy a los cines españoles. El film está protagonizado por Jürgen Vogel, cuya interpretación le ha valido una nominación al Premio al Mejor Actor de los Premios del Cine Europeo.
Alemania hoy. Durante la semana de proyectos, al profesor de instituto Rainer Wenger (Jürgen Vogel) se le ocurre la idea de un experimento que explique a sus alumnos cuál es el funcionamiento de los gobiernos totalitarios. Comienza así un experimento que acabará con resultados trágicos. En apenas unos días, lo que comienza con una serie de ideas inocuas como la disciplina y el sentimiento de comunidad se va convirtiendo en un movimiento real: La Ola. Al tercer día, los alumnos comienza a aislarse y amenazarse entre sí. Cuando el conflicto finalmente rompe en violencia durante un partido de water polo, el profesor decide no seguir con el experimento, pero para entonces es demasiado tarde, La Ola se ha descontrolado…
Notas de prensa
La Ola, de Morton Rhue, ha sido una de las novellas clasicas leídas por la junventud de los ultimos 20 años, y sigue siendo lectura obligatoria en muchos colegios alemanes. Se trata de una obra de ficcion, pero esta basada en hechos reales: El experimento original lo realizó el profesor de historia Ron Jones en el Instituto Cubberley de Palo Alto, California, en 1967. De hecho, Jones ha sido una de las personas consultadas para esta producción. Junto con el conocido productor alemán Christian Becker, y el galardonado director, también alemán, Dennis Gansel consigue actualizar de forma creíble y contemporánea esta historia basada en hechos reales. El inventor del experimento, Ron Jones, cuya historia breve fue la base del guión, se unió al proyecto para contribuir a su realización.
Dennis Gansel desarrolló la historia junto con su amigo y también director Peter Thorwarth. A ambos les interesaba mucho situar la acción en la Alemania actual, en un colegio normal de una ciudad normal. El rodaje de La Ola tuvo lugar entre Julio y Agosto de 2007 en el propio Berlín y en algunas localizaciones exteriores
Notas de producción
La idea de llevar al cine La Ola en Alemania surgió durante una cena entre amigos. El director Dennis Gansel mencionó el gran interés que le despertaban los eventos del instituto Cubberley en Palo Alto, y que le gustaría recrear aquellos hechos en la gran pantalla. “Luego, nunca lo volvimos a mencionar,” comenta el productor Christian Becker, “pero yo no olvidé la idea. Así que comencé a buscar la manera de obtener los derechos. Al principio no se lo comenté ni a Dennis, porque no quería que se llevara una decepción si la cosa no prosperaba.”
La búsqueda de estos derechos le llevó por todo el mundo, desde los editores en Alemania y EE.UU, al propio autor del clásico juvenil La Ola, Morton Rhue, y a varios agentes y productoras de Hollywood. Finalmente, Becker y su productora Rat Pack acabaron en un despacho de Sony, donde pudo obtener los derechos con la ayuda del productor aleman de primer nivel Martin Moszkowicz, de Constantin Film. Ron Jones, quien creara el experimento original, quedó impresioando con la fuerza del propósito del productor: “Christian es sorprendente. ¿Quién invertiría dos años de su vida y su tiempo persiguiendo este sueño? ¡Ese es el tipo de coraje que se necesita! Muchos productores americanos han querido durante años hacer esta historia, y nunca se hicieron con los derechos… ha hecho falta gente como Dennis Gansel y Peter Thorwarth para que esta historia se pudiera llevar al cine.”
Para Dennis Gansel y su viejo compañero de la escuela de cine Peter Thorwarth, a quién contrató para que le ayudara con el guión, escribir la historia fue como un viaje atrás en el tiempo a sus propios días de instituto en Hanover y en Unna, en Alemania. “Estábamos intentando describir personajes reales. Una Karo, un Jens o un Dennis - estos son personajes muy cercanos a Peter Thorwarth o yo mismo, gente normal con la que fuimos a la escuela. Nuestra idea no era crear personajes estereotipados, sino gente real.” La confirmación de que estaban hacienda las cosas bien la recibieron cuando Ron Jones vistó el set en el verano de 2007, y comentó que se sentía transportado al año 1967: “Estar allí en el set y ver a los actores fue como ver a fantasmas de mi propio pasado.”
Los creadores del proyecto estuvieron de acuerdo en ubicar la historia en una ciudad ficticia, según comenta el productor de Rat Pack Nina Maag: “Situar la accion en un entorno integral e intacto, en el que la gente vive con comodidad y los chicos pueden crecer en un ambiente protegido fue ua elección totalmente deliberada.”
Los guionistas decidieron no comenzar el experimento con una discussion directa del Nazismo, tal y como ocurriera en 1967 en Palo Alto. “La Autocracia es básicamente un tipo de despotismo,” comenta Dennis Gansel. “Por supuesto, al final se acaba hablando de fascismo. Pero un profesor que comienza directamente diciendo ‘Hoy vamos a discutir el fascismo’ ya está revelando demasiado desde un primer momento. Llamándolo autocracy suena mucho más inofensivo incluso a pesar de que los mecanismos sociales son básicamente los mismos.“ Naturalmente, los guionistas eran conscientes de que el Nacionalsocialismo sigue siendo un tema importante en las escuelas alemanas, hecho que aprovecharon para la historia: “Cuando iba a la escuela, los Nazis y el Tercer Reich eran mencionados constantemente. En Historia, en Ciencias Politicas, en Religion, en Literatura e incñluso en Biologia. En cierto momento acababas mas que harto del tema. Eso puede llevar a cierta apatía o incluso arrogancia. ‘Ya lo sabemos -no volverá a pasar’- y ahí es donde yo veo el peligro,” comenta Peter Thorwarth.
Para todos aquellos implicados en la historia estaba claro que la credibilidad de la misma iba a depender del personaje principal. Los dos cineastas discutieron a quien querían como profesor del instituto - y decidieron recurrir a la estrella nacional Jürgen Vogel, quien ha construido una sólida carrera con una serie de papeles de personajes obreros, directos y reales. Una vez que contaron con el sí Jürgen, ajustaron el rol a sus capacidades.
“Tenía que ser un profesor muy abierto y liberal, en quien los alumnos confíen. Alguien que acaba superado por su propio experimento. Finalmente, el personaje terminó convirtiéndose en una especie de viejo roquero, como el propio Ron Jones por cierto, y que se confiesa anarquista. En realidad, Ron era un profesor muy liberal en su día, alguien de origen humilde y obrero, no un director estirado de escuela privada. Alguien que puede dar una clase de gimnasia, que confraterniza bien con los chavales. A los alumnos les gustan sus clases y se ofrecen voluntarios para trabajos complicados porque él está ahí”, dice el actor.
Christiane Paul era la opción perfecta para el papel de su mujer, Anke Wenger: Un personaje escrito para ser dinámico y seguro de sí mismo, pero al mismo tiempo cálido y extrovertido. Cuando Paul se quedó embarazada, simplemente metimos al niño en el guión. Elegir a los alumnos fue un proceso más laborioso. Los cineastas tardaron un año haciendo pruebas a diferentes actores jóvenes hasta que hubieron reunido a toda la clase. Algunos de los actores además tenían que poder dar un juego de water polo creíble. “Buscábamos actores con carisma que pudieran manejar perfectamente sus papeles,” comenta Dennis Gansel.
El rodaje de las escenas de water polo resultó ser uno de los mayores retos del proyecto. Las temperaturas veraniegas en la piscina cubierta elegida llegaban facilmente a los 40 grados. Si a eso se le añade una humedad de un 80%, las escenas se convertían un algo bastante arduo para el reparto y para el equipo.
A la ola de calor le siguió la angustia escolar que el rodaje revivió en varios mienbros del reparto y del equipo: La mayor parte del rodaje tuvo lugar en un instituto real, lo que suspuso para muchos refrescar una serie de recuerdos: “Era realmente extraño estar todo el tiempo en la escuela. Me sentí como si de nuevo estuviera en clase,” recuerda Cristina Do Rego. Max Riemelt se sintió de la misma manera: “¡Definitivamente! Tan pronto como me senté en la clase, empezó a entrarme sueño. De nuevo vuelta a la vieja rutina. Además el calor que hacía y la poca ventilación no ayudaban a sentirse despierto.”
El director Dennis Gansel: “Puedo recordar perfectamente cómo era tener 17 años y pasar el día en la escuela, con los profesores y cómo eran los viajes de clase. Cómo era cuando te gustaba alguien, y los amigos y las peleas y conflictos… rara vez he vivido la vida de forma tan intensa como cuando estaba en el instituto. Christian, Peter y yo queríamos capturar esa sensación. Cuanto más real y creíble mejor. Eso es lo que queríamos lograr en la pantalla.”
Dennis Gansel y su director de fotografía, Torsten Breuer, intentaron capturar visualmente el sentimiento de formar parte de la clase, parte del experimento. “Me sentía como si yo mismo estuviera en la clase, como si fuera parte de ello en vez de estar simplemente viéndolo todo desde fuera,” así describía Ron Jones su reacción tras ver las primeras de la película.
Buscando la localización adecuada, los cineastas y el diseñador de escenarios Knut Loewe visitaron docenas de escuelas en Berlín y alrededores. Buscaban un instituto moderno y agradable. Finalmente lo encontraron fuera de Berlín, en Dallgow-Döberitz en el estado Brandenburg. El Instituto Marie Curie resultó ser la localización perfecta para La Ola. Muchos de los alumnos de la escuela estuvieron encantados de pasar el verano como extras voluntarios de la película. Para quienes visitaban el set, los actores y los alumnos pronto se mezclaron de una forma indistinguible. Para Nina Maag ello era seña inequívoca del acierto de elegir a la diseñadora de vestuarios Ivana Milos: “No queríamos hacer una de esas películas en las que los adolescentes de 17 años tiene el aspecto que los mayores creen que deben tener. Queríamos que tuvieran el aspecto que tienen hoy los chavales.” Para conseguir ese efecto, visitaron numerosos institutos para ver las tendencias.
La ultima escena se rodó después de 38 días de trabajo, en Julio y Agosto de 2007. “El rodaje fue increíblemente bien - a pesar de que esta película era una producción de bastante calibre, y se llevó a cabo un gran esfuerzo con el reparto y las localizaciones,” concluye Christian Becke. “Nos lo pasamos muy bien. El equipo era una gente genial, fue muy divertido. Éramos como una gran familia, y creo que eso es algo que se puede ver en la película terminada, lo divertido que fue hacerla y como el resultado ha sido muy orgánico y natural, tanto delante como detrás de la cámara. Eso hace que la historia parezca muy real.”
La Tercera Ola
El experimento
En el otoño de 1967, un profesor de historia en el Instituto Cubberley de Palo Alto, California, llamado Ron Jones dirigió un experimento en su clase. Durante una lección sobre el tema del Nacionalsocialismo, uno de sus alumnos hizo una pregunta que el profesor no pudo responder: “¿Cómo pudo el pueblo alemán alegar su ignorancia del genocidio judío? ¿Cómo podía la gente de las ciudades, los obreros, los profesores, los doctores, decir que no sabían nada de los campos de concentración y las matanzas? ¿Cómo gente que eran vecinos o incluso amigos de judíos podían decir que no estaban allí cuando sucedió todo?”
Sin pensárselo dos veces, el profesor decidió llevar a cabo un experimento en la clase. Impuso un regimen de estricta disciplina en su clase, restringiendo la libertad de los alumnos y haciendo de ellos una unidad. El nombre del movimiento fue La Tercera Ola. Para gran asombro del profesor, los alumnos reaccionaron con entusiasmo a la obediencia exigida de ellos. El experimento, que originalmente debía durar solamente un día, pronto se extendió por toda la escuela. Aquellos que disentían fueron aislados o incluso agredidos si no se unían al movimiento, y los miembros comenzaron a espiarse y a desconfiar entre sí. En el quinto día, Ron Jones fue obligado a dar por terminado el experimento.
El fenómeno de la obediencia extrema
Incluso hoy, el fenómeno de la obediencia extrema a la autoridad en épocas como la del Tercer Reich no se ha terminado de comprender desde un punto de vista científico. Existe una serie de experimentos en el campo de la psicología social, sin embargo, que han examinado el comportamiento de individuos en una situación colectiva y que ha arrojado resultados preocupantes. Uno de los experimentos más famosos se llevó a cabo en 1971, en la prisión de Stanford, que estudió el comportamiento humano en situaciones de encerramiento. El Experimento Milgram realizado en 1962 por el psicólogo Stanley Milgram estudió la voluntad de gente normal de seguir las instrucciones de figuras autoritarias aun en contra de su propia conciencia y principios. Philip Zimbardo, el responsable del experimento de la prisión de Stanford, ha encontrado elementos idénticos entre sus hallazgos y las torturas que recibieron los presos iraquíes en Abu Ghraib.
La Ola. Título Original: Die Welle. Dirección: Dennis Gansel. Guión: Dennis Gansel y Peter Thorwarth. Intérpretes: Jürgen Vogel, Frederick Lau, Max Riemelt, Jennifer Ulrich y Christiane Paul. Nacionalidad: Alemania (2008). Drama, 100 minutos aproximadamente. Esta película aún no ha sido valorada.
Imágenes cortesía de Aurum (pinchad en ellas para verlas a mayor resolución)

























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