Estreno del 3 de Octubre: Tiro en la Cabeza
3 Octubre 2008 · Imprimir éste artículo
Hoy se estrena una de las películas españolas que más darán que hablar en los próximos meses y que más opiniones encontradas va a despertar: Tiro en la Cabeza, del siempre controvertido Jaime Rosales. ¿Cine experimental o una extraordinaria obra cinematográfica? Éste es el debate que siempre generan los films de Rosales, y que no cobraría mayor importancia -al contraria, el debate siempre es saludable para una cinematografía- si no fuera porque La Soledad, el anterior trabajo de Jaime Rosales, se alzó con los Goya a la Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actor Revelación. Realmente sorprendente fue el hecho de que los académicos consideraran que la mejor película del año no era siquiera uno de los cinco mejores guiones originales del año.
Ion (Ion Arretxe) es un tipo aparentemente normal. Se levanta por la mañana, desayuna, arregla sus cosas, se reúne con unos abogados. Una noche en una fiesta conoce a una chica. Pasan la noche juntos en el apartamento de ella. Su vida transcurre sin sobresaltos. Una llamada en una cabina de teléfonos; un encuentro con un amigo; pequeñas situaciones cotidianas sin importancia. Un día se sube en un coche con otras dos personas. Cruzan la frontera a Francia. Pasan la noche en casa de un matrimonio. A la mañana siguiente un encuentro fortuito en una cafetería de carretera acaba con la vida de dos guardias civiles vestidos de paisano.
Notas de Jaime Rosales
El 1 de diciembre de 2007 tres miembros de la banda terrorista ETA mataron a dos policías en Francia tras un encuentro fortuito. Yo estaba escribiendo otro proyecto cuando esta noticia me cogió por sorpresa. En un primer momento fue algo muy desconcertante. Desconcertante por lo evitable y lo terrible a la vez. Esa estupefacción inicial se transformó, de repente, en una película muy clara, muy rotunda. Una semana después tenía escrito el guión; un mes después estaba rodando; y tres meses después tenía la película acabada.
Esta película no ha sido una película que haya entrado en mi cabeza, poco a poco, y que, poco a poco, haya ido avanzando en su elaboración. Ha sido una película reacción. Toda la película ha sido realizada dentro de una sensación de urgencia. Tuve muy claro el estilo y la forma de trabajar desde el primer momento. La manera de rodar no ha tenido nada que ver con mis trabajos anteriores. Se parecía más a la manera de trabajar empleada en los documentales de animales. El equipo técnico -9 personas en total- teníamos que encontrar la manera de pasar inadvertidos mientras filmábamos. Teníamos que lograr que los actores -no profesionales-, así como la gente real que los rodeaba en los espacios del rodaje, se olvidaran o no percibieran nuestra presencia. Nunca, o casi nunca, los actores sabían cuando la cámara estaba rodando. La elección de lentes de larga focal nos permitía alejarnos mucho del círculo de acción y pasar bastante desapercibidos, a pesar de haber rodado en 35mm. Además, produce una imagen muy plana que me parece muy atractiva estéticamente. Desde el punto de vista del guión, esta película trabaja sobre dos estructuras dramáticas muy diferentes. Por un lado, retrata, desde la ficción, la vida cotidiana de un tipo normal. Nos muestra como vive, como se relaciona, como pasa su tiempo libre. Por otro, nos muestra el encadenamiento de una serie de sucesos, basados en unos hechos reales, que llevan a esa persona -de apariencia y vida normal- a acometer un acto de violencia extrema dentro de un contexto político concreto. No sé muy bien qué cuenta la película o de qué trata. Tal vez dentro de un tiempo, con cierta distancia, empezaré a vislumbrar lo que cuenta. Lo único que sé es que lo que me mueve a realizar una película es siempre lo mismo: la necesidad por entender al ser humano; la posibilidad de explorar el lenguaje del cine buscando nuevos caminos. En este sentido, la ausencia de diálogos en la película ha revelado ser un recurso fascinante. ¿De qué hablan? ¿Qué relaciones tienen entre sí los personajes que aparecen? ¿Qué les empuja a hacer las cosas que hacen? El resultado es una película muy elíptica, con muchos huecos que rellenar. Se trata de un tipo de cine muy participativo para el espectador. Esta manera de rodar -con teleobjetivos, a gran distancia y sin diálogos- genera un tipo de percepción sobre la realidad muy distinta a la que estamos acostumbrados en el cine. Creo que es una película cuyos fundamentos nos devuelven a las bases del cine mudo y, paradójicamente, es, a la vez, muy sonora. Espero que al espectador le resulte una película estimulante.
Tiro en la Cabeza. Dirección y Guión: Jaime Rosales. Intérpretes: Ion Arretxe, Íñigo Royo y Jaione Otxoa. Nacionalidad: España (2008). Drama, 85 minutos aproximadamente. Esta pelicula aún no ha sido calificada.
Imágenes cortesía de Wanda Visión (pinchad en ellas para ampliarlas)






















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