Sitges: Crí­ticas (3)

16 Octubre 2006 · Imprimir éste artículo

The Illusionist (***)

The Illusionist

Igual que The Prestige, la pelí­cula The Illusionist tiene por protagonistas a unos magos. Ambas saldrán en cines este año, y tienen un gran reparto en sus filas. En el caso de la que se ha presentado en Sitges, y que ha servido para despedir el Festival, contamos con Edward Norton, Paul Giamatti y Jessica Alba. Los tres estan magní­ficos, pero Giamatti se supera, una vez más, y nos deleita con su interpretación. Edward Norton se pone en la piel de un mago que consigue ser muy famoso en Viena, gracias a sus fabulosos trucos. La gracia de la pelí­cula está en provocar que los espectadores se sientan parte del público que mira al mago, y que crucen con frecuencia la lí­nea que separa la realidad de la magia. Pero el argumento es un poco previsible, y no demasiado original, porque con sus flashbacks hacia el pasado hay una precariedad de imaginación. Digamos que esos momentos no tienen ningún tipo de… magia.

Sisters (*)

Sisters

Remake de una pelí­cula homónima de 1973 creada por Brian de Palma, Sisters es una cinta de terror que no da demasiado miedo. Tampoco contiene el misterio suficiente como para crear un clí­max de suspense lo suficientemente bueno. Lo que añade respeto a la original es más Ketchup, para darle un toque más actual y poder intentar horrorizarnos con la sangre de las ví­ctimas. Pero esto no sirve para cambiar un argumento que se sustenta en poder revelar la verdad justo al final de la pelí­cula. Y lo resuelve con una rapidez de videoclip, introduciendo imágenes a toda pastilla y resumiendo lo que se ha visto antes, como si fuera la introducción al capí­tulo número mil de una telenovela. Los interpretes hacen lo que pueden, pero sus caras de desesperación y alegrí­a suelen desconcertar demasiado, despistándonos para acabar con algunos giros de personalidad un poco tramposos.

Perhaps Love (***)

Perhaps Love

Peter Chan, autor de uno de los mejores capí­tulos de las series “Extremes” (pero el menos “extremo”), vuelve a sus temas favoritos. Son el amor y el desamor, unidos para crear una historia. Perhaps Love es, en gran parte, un musical. Las canciones no son de lo más pegadizas, pero sí­ que permiten seguir el argumento principal sin distraernos con parafernalias ruidosas. Es un canto al amor con momentos agridulces, así­ como también es una declaración de amor al cine. El centro de la historia es el rodaje de un musical, así­ que cada vez que se nos enseñan imágenes de la pelí­cula que se hace, empiezan los “clips” de música. Sólo entonces veremos al grandí­simo Takeshi Kaneshiro cantando, algo que merece ser visto, porque lo hace francamente bien. Todo el metraje intermedio es un poco flojo respeto al resto de la pelí­cula, hay algunos momentos en que todo decae mucho. Perhaps Love empieza con una gran fuerza y talento, casi parecí­a el inicio de alguna obra maestra. La secuencia en que el trí­o de protagonistas está quieto ante una rueda de prensa y entre ellos se van mirando es magní­fica. Pero luego se va repitiendo bastante con las idas y venidas de todos, y algún flashback innecesario que no explica demasiadas cosas. Al menos, el final vuelve a tomar las riendas y nos deja un buen sabor de boca.

Borat (****)

Borat

Pelí­cula presentada por sorpresa en el festival, Borat asustó a todo el mundo con su protagonista descerebrado, incorrecto, polémico, homofóbico, racista y misógino. El Gobierno del Kazakhistan no está nada contento con este filme, incluso ha hecho campañas en su contra. Y es normal que no se hayan tomado muy bien la imagen que les ha propiciado el nuevo show cinematográfico de Sacha Baron Cohen, que es el autor de Ali G Anda Suelto. Pero si la anterior pelí­cula era muy mala, aunque hiciera reí­r un poco, en el caso de Borat no podemos decir que caiga en el mismo patetismo interno. Sólo por tratarse de una de las primeras comedias filmadas como documentales falsos, ya nos merece una especial atención. También por hacernos reí­r sin tregua durante casi toda la pelí­cula con sus gags. Aunque sea tan polí­ticamente incorrecta, sin lugar a dudas es la mejor burrada que se hecho nunca sobre choques culturales. Borat es recomendable si teneis la intención de saltaros el respeto por las personas y reí­r durante un buen rato… o por si alguien se quiere aprender un ficticio himno de Kazakhistan.

Comentarios

Algo que decir?