Maribel Verdú y Javier Cámara presentan Los Girasoles Ciegos, una película “dura” sobre “hechos muy duros”
26 Agosto 2008 · Imprimir éste artículo
Esta mañana Maribel Verdú, Javier Cámara, Raúl Arévalo y José Luis Cuerda han presentado en Madrid ante una gran congregación de medios de comunicación y curiosos, Los Girasoles Ciegos, que en palabras de su director es una película “dura” sobre “hechos muy duros” que se vivieron durante décadas en España. A la presentación también acudieron otros actores del film, como Roger Princep, José Ángel Egido, Martín Rivas e Irene Escolar. Un film que está dedicado a la memoria del gran Rafael Azcona, ya que el guión de Los Girasoles Ciegos fue el último que escribió. Un guión que está basado en el último de los cuentos que componen la novela homónima de Alberto Méndez. Los Girasoles Ciegos se estrenará en los cines de toda España el próximo viernes 29 de Agosto.
Orense, 1940. Cada vez que Elena (Maribel Verdú) cierra la puerta de casa, echa la llave a sus secretos. Su marido, Ricardo (Javier Cámara), amenazado por una despiadada persecución ideológica, lleva años escondido en el piso donde conviven con sus hijos: Elenita (Irene Escolar) y Lorenzo (Roger Princep). Salvador (Raúl Arévalo), un diácono desorientado tras su lucha en el frente, vuelve al seminario de Orense. Las dudas en la vocación del joven llevan al Rector (José Ángel Egido) a retrasar su acceso al sacerdocio durante un año. Mientras, Salvador dará clases en el colegio donde estudia Lorenzo, el hijo de Elena, a quien Salvador cree viuda. El diácono se obsesiona con ella y la acosa. La frágil realidad de la familia se tambalea. Heridos y zarandeados por las circunstancias, los protagonistas de Los Girasoles Ciegos se golpean contra un muro de represión, amores imposibles y derrotas emocionales, mientras buscan un resquicio para volver a la vida.
Nada más comenzar la rueda de prensa, José Luis Cuerda fue preguntado por si le venían recuerdos de Rafael Azcona, a lo que el cineasta manchego que de Azcona le vienen recuerdos “todos los días”. En ese sentido, Cuerda señaló que se acuerda más de Azcona como “persona que como compañero de trabajo” y que lo van a echar “muchísimo de menos”. Para zanjar el tema, Cuerda aseguró que Rafael Azcona ha sido “fundamental” en el cine español y mundial. Ya sobre Los Girasoles Ciegos, el cineasta manchego habló de cómo había sido la adaptación de la novela a la gran pantalla. Cuerda comentó que se siente muy “orgulloso” de la adaptación, aunque admite que quienes hayan leído la novela de Alberto Méndez echarán “de menos muchas cosas”, pero que se trata de una adaptación “que corre paralela a la novela”.
En este sentido, Cuerda reconoció que para él los libros que adapta son una “materia prima” y que lo que más le gusta extraer de ellos son los “personajes y las situaciones”. Preguntado acerca de si Los Girasoles Ciegos era un film político, Cuerda replicó que todas las películas son “políticas”, y que esta no iba a ser una excepción. De hecho, admitió que es una película que tiene un “claro” componente político de izquierdas”. Preguntado acerca de cómo había retratado el mundo eclesiástico, el cineasta manchego reveló que había pasado “tres años en un seminario”. Todos los actores se han mostrado entusiasmados tanto con la película como con sus personajes. Irene Escolar admitió que gracias a esta película y a este personaje ha aprendido “muchísimo” sobre la Guerra Civil, de la que confesó no saber mucho antes del rodaje.
Por su parte, Maribel Verdú ha señalado cuando se tiene un guión como el de Los Girasoles Ciegos, lo único que hay que hacer es “dejarse llevar” por el director. Acerca de la dureza y dramatismo de su personaje, la actriz comentó que está “acostumbrada” a hacer siempre papeles con una gran “hondura y dramatismo”. Verdú reconoció que filmar la escena final fue “terrible”. Sin embargo, Maribel Verdú nos sorprendió a todos al afirmar que a pesar de la dureza de la película, durante el rodaje lo pasaron como “enanos”. Algo en lo que se mostró de acuerdo José Luis Cuerda, que señaló que Javier Cámara fue el auténtico “animador” del rodaje, y entre risas le agradeció los “servicios prestados”. Algo a lo que el actor respondió entre bromas que ya tenía “bastante drama” en la película. Recuperada la seriedad, Javier Cámara señaló que se toma “muy en serio” su trabajo a pesar de su imagen cómica. Acerca de Los Girasoles Ciegos, el actor desveló que la novela le había encantado y que le hizo mucha “ilusión” trabajar en su primera película escrita por Rafael Azcona.
En breve os ofreceremos las entrevistas que les hemos realizado a José Luis Cuerda y a Raúl Arévalo, al que desde estas líneas nos gustaría agradecer su extraordinaria amabilidad. Pinchad en las imágenes para verlas ampliadas. Todas las fotografías han sido realizadas por Francisco Bellón Ballesteros.
































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